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  • EFE

La Unidad Nacional Azul y Blanco llamó este jueves a acudir a las fiestas religiosas de la Semana Santa para conmemorar el primer aniversario de la "insurrección cívica" contra el Gobierno de Nicaragua, ante la prohibición policial de realizar una manifestación multitudinaria.

La Unidad invitó a los nicaragüenses a "acudir a las fiestas religiosas y hacer piquetes express" para mostrar rechazo al Gobierno, a un año del estallido social del 18 de abril de 2018.

En pequeñas ciudades de la zona Pacífico y norte, así como en algunas parroquias de Managua, los fieles católicos respondieron de inmediato al llamado opositor alzando la bandera nacional y gritando consignas como "¡Viva Nicaragua Libre!", "¡Justicia!" o "¡Libertad para los presos políticos!".

Las fiestas religiosas de este Jueves Santos son prolíferas en Nicaragua, un país donde predomina el cristianismo, que hoy conmemora la institución de la eucaristía, así como la entrega a Dios, especialmente la Iglesia Católica, que celebra el ministerio sacerdotal.

En otros lugares los manifestantes lanzaron papelillos con los colores azul y blanco, de la bandera de Nicaragua, y en las redes sociales colgaron fotografías de las primeras agresiones de grupos de choque oficialistas atacando a estudiantes.         

La tranquilidad de este jueves contrasta con los momentos de tensión vividos el miércoles cuando contingentes de policías armados inundaron varias zonas de Managua en las que se esperaba que se reunieran grupos de opositores para participar en una gran manifestación antigubernamental, que finalmente no se realizó.

La oposición denunció la detención de 68 personas, incluido un periodista, cuando se reunían para unirse a la marcha, quienes fueron dejados en libertad luego de que la policía los golpeara y los despojara de sus pertenecías.  

La crisis que estalló hace 12 meses ha dejado 325 muertos en Nicaragua, según la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), mientras que el Ejecutivo solo reconoce 199.