•  |
  •  |
  • elnuevodiario.com.ni

El juez Denis Ramos rechazó las acusaciones contra Augusto César Rivera Torres y lo liberó tras ser indagado por el supuesto robo de una de las camionetas utilizadas en el asalto a la empresa Petronic, donde un grupo de armados robaron 1 millón treinta mil setecientos noventa córdobas. El judicial Denis Ramos, resolvió rechazar “la acusación de la fiscalía, por que no reúne los requisitos necesarios, no es clara y hay anomalía en las fechas y en los recibos de ocupación, por lo que ordeno que se deje en libertad al acusado Agusto César Rivera Torres”, dijo durante la audiencia preliminar realizada en el juzgado del distrito penal en la ciudad de Diriamba.

En tanto, Noel Enrique Rivera Torres, hermano del acusado, expresó a EL NUEVO DIARIO su satisfacción por la sentencia del juez. “Era injusto lo que estaban haciendo por que a mi hermano se lo llevaron al momento que estábamos trabajando en nuestro taller de mecánica ya que somos soldadores y nunca hemos estado implicados en casos como estos. La policía ilegalmente lo encarceló”.

Denuncian en el Cenidh
Momentos antes, familiares de Augusto César Rivera Torres denunciaron en el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos, Cenidh, que su detención fue arbitraria y las acusaciones de estar implicado en el robo de una de las camionetas utilizadas en el asalto a Petronic, no tenían fundamentos. “Quieren usarlo de ‘chivo expiatorio’ porque las autoridades no tenían nada, ni a nadie de los verdaderos asaltantes. Mi hijo iba cruzando la calle cuando la policía lo detuvo el viernes por la tarde y desde entonces todo fue una odisea”, aseguró Siria Torres, madre del indagado que habita en Monseñor Lezcano.

Según la denuncia recogida por Uriel Pineda, abogado del Cenidh, luego de la detención, la policía llegó y registró con lujo de fuerza a su vivienda, sin que presentaran orden de allanamiento, y aunque las autoridades dijeron que Augusto sólo sería interrogado, fue detenido en las instalaciones de la Dirección de Auxilio Judicial y a sus familiares no le permitieron verlo, ni entregarle alimentos. Posteriormente fue trasladado a la delegación de Jinotepe, porque ahí Guillermo Cuadra Gutiérrez, a quien le robaron la camioneta que después sería usada para el robo a Petronic, lo identificó en un álbum de registros de delincuentes como uno de los supuestos asaltantes de su vehículo.

“Eso era una mentira. Como no habían agarrado a nadie, pusieron al primero que encontraron en el camino. No sabemos ni cómo lo identificó si mi hijo, ni nadie de nuestra familia nunca antes estuvo detenido”, asegura la señora Torres quien se quejó de las publicaciones de la imagen de su hijo en los medios periodísticos.

Denunciante rechaza resolución judicial
Mientras tanto Guillermo Cuadra se comunicó con EL NUEVO DIARIO y rechazó la resolución judicial. “No estoy de acuerdo. No puedo creer que dejaran en libertad a ese sujeto del que fui víctima de robo, agresiones y secuestro”, expresó Cuadra.

Según una fuente policial de todo crédito, las investigaciones continúan y se indaga en varios puntos de Carazo, porque hay indicios de que funcionarios de la misma Petronic, oriundos del departamento, pudieron haber colaborado con los asaltantes.

La audiencia preliminar
El indagado fue presentado a la audiencia preliminar a las 11 de la mañana al juzgado del distrito penal de la ciudad de Diriamba presidido por el juez Denis Ramos Bojorge. La acusación estuvo a cargo de la doctora Xiomara López, en representación del Ministerio Público, quien imputó a Rivas Torres los delitos de intimidación y secuestro, además del ilícito uso de emblemas, uniformes y pertrechos de la Policía Nacional.

Al mismo tiempo la doctora Xiomara López mencionó en la audiencia a un segundo sospecho identificado como José Alder Alpiña de 38 años, habitante de la ciudad de Managua, actualmente prófugo de la justicia. Éste también fue reconocido por Guillermo Cuadra, mediante el álbum fotográfico de la policía, afirmando que Alpiña fue quien hizo la señal de detenerse, mientras que Rivera supuestamente le pidió sus documentos antes de intimidarlo para abordar la camioneta y manejarla. La víctima fue abandonado en el sector de la Viña, jurisdicción de San Marcos, Carazo. En ese momento los asaltantes vestían uniformes policiales, portaban armas y conos de carretera.