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La Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia (ACJD) solicitó al nuncio apostólico Waldemar Stanislaw Sommertag y al delegado de la Organización de Estados Americanos (OEA) Luis Ángel Rosadilla, testigos y garantes en la mesa de negociaciones con el Gobierno, una reunión bilateral previa al encuentro con el Ejecutivo que está previsto realizarse este martes 23 de abril.

“La Alianza Cívica ha tomado la decisión de solicitar un encuentro bilateral para informar sobre nuevos incumplimientos de los acuerdos del 29 de marzo, que se incrementaron a partir del 15 de este mes, dejando como resultado 160 personas secuestradas de las cuales cuatro todavía permanecen en prisión”, informó la Alianza Cívica a través de un comunicado. 

Según la ACJD durante los últimos días también se han identificado nuevos patrones de represión, por lo que esperan que los garantes y testigos “tomen nota de la situación y actúen conforme a su mandato”. 

Al respecto, José Pallais, del equipo negociador de la Alianza Cívica dijo que “antes de tomar una decisión de ir o no ir a la reunión del martes 23 de abril, porque aún no se ha tomado una decisión, vamos a reunirnos con los testigos y acompañantes”.

Sobre el tema, Mario Arana, de la ACJD, reiteró que la reunión previa con los testigos y acompañantes es para exponer las violaciones a los derechos ciudadanos e incumplimientos del Gobierno. 

“Estamos pidiendo una reunión con los testigos y acompañantes, para antes de sentarnos con el Gobierno y presentar nuestro reporte sobre incumplimientos”, expresó Arana.

El Gobierno de Nicaragua y la Alianza Cívica concluyeron el pasado tres de abril la mesa de negociación, para superar la crisis que estalló hace casi un año, sin acuerdos en los temas de justicia y democratización, aunque dejaron la puerta abierta para seguir las conversaciones. 

Representantes del Gobierno y la Alianza Cívica en el diálogo / Archivo Según la Alianza Cívica, entre las razones por las que el diálogo llegó a su fin están la falta de cumplimiento del Gobierno sobre los compromisos adquiridos, y la negativa de sus representantes a discutir temas pendientes.

Entre los acuerdos firmados el pasado 29 de abril entre el Gobierno y la Alianza se indica que en un plazo de 90 días, a partir del 20 de marzo, el Gobierno liberaría a los manifestantes presos y anularía los procesos judiciales en su contra. 

De acuerdo con la Alianza, el Gobierno no ha cumplido con liberar a los "presos políticos", ni respetar la Constitución en lo referido a las libertades públicas y de prensa.

En el tema de democratización, la oposición propuso reformas constitucionales junto con reformas electorales, además de adelantar las elecciones presidenciales previstas para noviembre de 2021, que tampoco fue aceptado por el Ejecutivo.

La Secretaría General de la OEA y el nuncio apostólico en Nicaragua, Waldemar Stanislaw Sommertag, son los testigos y acompañantes de la nueva negociación, que se encuentra en un punto muerto.

Nicaragua está inmersa en una crisis como consecuencia de las protestas que estallaron el 18 de abril de 2018 por una impopular reforma del seguro social que se convirtió en una demanda por la salida del actual gobierno y que producto de la represión dejó más de 300 muertos y miles de heridos.