•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • EFE

Unas 50 personas capturadas en protestas contra el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, fueron enviadas este lunes a la cárcel conocida como La Modelo, la más grande y segura del país, sin que hasta ahora se conozcan las razones, informó la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH).

“Los privados de libertad del Nuevo Chipote han sido trasladados al Sistema Penitenciario de Tipitapa. Se nos informó (que) son cerca de cincuenta los ciudadanos que fueron llevados hoy (el lunes) en el transcurso de la mañana a La Modelo”, informó el abogado dela CPDH, Julio Montenegro, en sus redes sociales.

La suerte de los llamados “presos políticos” es uno de los grandes reclamos de diversos sectores de Nicaragua, en medio de la peor crisis sociopolítica del país en décadas.

El traslado de reos se da en la víspera de la reunión que sostendrá el Gobierno con la opositora Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia, a petición del nuncio apostólico en Nicaragua, Waldemar Stanislaw Sommertag, y el representante de la Secretaría General de la Organización de los Estados Americanos, Luis Ángel Rosadilla.

El nuncio y Rosadilla participaron como “testigos y acompañantes” de las negociaciones que se dieron del 27 de febrero al 3 de abril pasado, entre el Gobierno y la Alianza, que terminó en la forma de acuerdos para dos temas generales, mientras que otros dos quedaron inconclusos.

El 29 de marzo, cinco días antes de concluir las negociaciones, las partes firmaron varios acuerdos que se resumían en que el Ejecutivo liberaría de forma definitiva a cientos de manifestantes presos y que respetaría la Constitución de Nicaragua en lo referente a la libertad de expresión y prensa.

El Gobierno y la Alianza no lograron ponerse de acuerdo en el tema de la justicia para las víctimas de la crisis y el restablecimiento de la democracia, que según los opositores, el Gobierno se niega a convenir.

El gobierno no ha cumplido

El tema de los “presos políticos” fue clave en la conclusión de las negociaciones antes de alcanzar acuerdos en todas las áreas de discusión.

Tanto la Alianza como la Unidad Nacional Azul y Blanco han denunciado que el Gobierno no ha cumplido con ninguno de los compromisos, ya que 250 “presos políticos” excarcelados fueron enviados a sus casas bajo régimen de convivencia familiar y cada intento de manifestación en las calles ha sido blanco de “represión”.