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Los menores de edad que han sido víctimas de detenciones en operativos policiales contra manifestantes opositores, pueden sufrir daños físicos, mentales y emocionales por el hecho de estar recluidos, aislados, discriminados, violentados y abusados, afirmó el sicólogo Yamil Cajina.

“Estos adolescentes pueden llegar a sufrir de ansiedad, trastorno de pánico, angustia y eso puede llegar a producir miedo, pensamientos suicidas y comportamientos destructivos”, explicó el especialista.

Agregó que los menores también pueden adquirir algún tipo de enfermedad física, por las pésimas condiciones de higienes y alimentación que brinda la institución policial.

“Te llevás toda esa experiencia a tu casa cuando llegás a salir, además del miedo de que la gente te discrimine socialmente, miedo a perder sus derechos como personas, derechos sociales, cívicos, miedo a perder oportunidades profesionales. Todo eso les queda porque ahora sienten que son perseguidos o que su récord quede manchado”, añadió Cajina.

Aseguró que después de un proceso de detención —y más cuando se trata de un menor de edad— se tiene dificultad para adaptarse de nuevo a la sociedad, aunque estos estén conscientes de que no han cometido ningún delito y de que no merecían haber sido detenidos.

18 arrestados

Según los registros de la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH), al menos, 18 menores de edad han sido detenidos por la Policía Nacional en lo que va del año 2019 por participar en protestas y piquetes antigubernamentales.

De estos 18 casos, ocho fueron capturados la semana pasada, después de realizarse algunas actividades religiosas en conmemoración a la Semana Santa.  

De estos ocho, solo dos adolescentes han sido puestos en libertad, de acuerdo con Karla Sequeira, abogada de la CPDH.

Los otros 10 adolescentes fueron detenidos meses atrás en distintas protestas y liberados días después de sus capturas; sin embargo, sus familiares interpusieron denuncias ante la CPDH por violentar sus derechos.

El sicólogo aseguró que “una vez que se les libera (a los menores), muchos tienen dificultades de encontrar un lugar, un espacio, la figura de autoridad queda dañada también, sobre todo, los que han estado detenidos por mucho tiempo y sufrieron torturas y que los lastimaron bastante, queda lastimada esa parte y queda una sensación de rebeldía en la persona”.

Derechos violentados

Según Sequeira, a los menores de edad que los detienen realmente les están violentando derechos y garantías. 

“Una persona siendo un menor de edad solamente puede ser retenida por la policía en un término de 24 horas y deben ser puestas a la orden de un juez para conocer los motivos por el cuál se le está acusando o puesta en libertad, lamentablemente los que fueron detenidas el 19 de abril, hasta ayer (lunes) estaban cumpliendo 72 horas y la Policía no las había puesto en libertad”, apuntó Sequeira en referencia a los seis adolescentes que hasta la tarde de este martes siguen detenidos.

Dijo que en estos casos, además de que se están violentando los derechos y garantías constitucionales, también se violentan los procedimientos en el Código Procesal Penal y en el Código de la Niñez y la Adolescencia porque son adolescentes.