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  • EFE

Un plan de acción autónomo para la reserva biológica Indio Maíz, en el extremo sureste de Nicaragua, que busca enfrentar las amenazas inmediatas que están acabando con ese bosque fue presentado este miércoles por representantes del Gobierno Territorial Rama y Kriol (GTR-K), integrado por indígenas y comunitarios.

El plan de acción, denominado "Protección y uso sostenible de la reserva biológica Indio Maíz y áreas adyacentes dentro del territorio Rama y Kriol", fue presentado en Managua como una iniciativa de los indígenas que pretenden implementar con el apoyo del Gobierno central, dijo en rueda de prensa uno de sus miembros, Jossely Flores Macrea.

"Tenemos una serie de amenazas que preocupa, porque la reserva se degrada día a día", explicó Flores Macrea, que es tesorero de la comunidad Indian River.

Ese plan, que termina en el año 2020, contempla la protección del bosque con la ayuda de más guardabosques, infraestructuras como rotulaciones y puestos de vigilancia, así como abrir procesos legales contra los invasores.

También abarca el buen uso de los recursos naturales, como la no implementación de envenenamiento al agua para sacar peces en el río San Juan y otros ríos que están dentro de la reserva, o la no comercialización de carne silvestre y la reforestación.

Los indígenas también proponen la regulación de asentamientos que no solo atraen a los cazadores ilegales, sino el avance de la frontera agrícola.

El plan de acción se denomina "Protección y uso sostenible de la reserva biológica Indio Maíz y áreas adyacentes dentro del territorio Rama y Kriol". Foto: Mauricio González/END

"(El plan) sería un grito de SOS que estamos pegando. Nosotros como indígenas y afrodescendientes no podemos solucionar todo", dijo, por su parte, Princess Barberena, también líder comunitaria afrodescendiente de Indio Maíz.

La educación y la concientización es parte del plan, pues necesitan que los mestizos se eduquen sobre la importancia de la reserva para conservar la vida silvestre, flora o fauna.

La creación del plan implicó un amplio proceso participativo desde 2017, que involucró a líderes territoriales y comunitarios, miembros y actores claves de la reserva, según sus autores.

Para la implementación del plan, el GTR-K pretende que estén involucrado diversas instituciones estatales, de seguridad y turismo, que también participaron en la elaboración de la propuesta.

Indio Maíz, certificada como reserva en noviembre de 2003 por la Unesco, es el hábitat de al menos 1,221 especies de aves, 159 de insectos, 65 de mamíferos, 55 de reptiles, 34 de anfibios, 26 de peces y 369 tipos de plantas, así como de 101 especies en peligro de extinción, a pesar de que el bosque no ha sido completamente estudiado.

En los últimos años se han detectado 23 campamentos ilícitos de cazadores o pescadores, 23 zonas desforestadas y 25 carriles ilegales para extracción de madera hechos por los "colonos" mestizos, como se llama a aquellos que no forman parte de las comunidades indígenas autóctonas.

La amenaza a la reserva se acentuó tras el paso del huracán Otto en el 2016, que entró al país por esa región y un incendio que devoró el corazón de la reserva el año pasado, según estudios de la Fundación del Río, que trabajaba exclusivamente en esa zona.