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El presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), José Adán Aguerri, dijo que la decisión de disolver el Banco Corporativo (Bancorp) provoca que el Banco Nacional no nazca y libera al Sistema Financiero Nacional (SFN) de contaminarse con las sanciones impuestas a la entidad.

La Junta General de Accionistas del Banco Corporativo (Bancorp) solicitó a la Superintendencia de Bancos y Otras Instituciones Financieras (Siboif) su autorización para “proceder a la disolución voluntaria anticipada”, según consta en la carta enviada a Mayela Díaz Ortiz, superintendente.

“Habíamos manifestado que lo que estaba haciendo el Gobierno de convertir a Bancorp en un banco estatal no tenía futuro, sabiendo que EE. UU. iba a ajustar esa sanción y no iba a permitir en ningún momento que pudiera nacer ese banco. El hecho de que haya sido así te garantiza que no tengás que ver contaminado al resto del sistema. Es un resultado concreto”, aseveró Aguerri.

El presidente del Cosep comentó que de haberse concretado la compra de Bancorp se hubiera puesto en peligro a otras instituciones del Estado, “incluyendo al Banco Central y eso sí sería una irresponsabilidad mayúscula”.

Finazas públicas

Juan Sebastián Chamorro, director ejecutivo de la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides), explicó que con la disolución del Bancorp se eliminan los riegos de tener un banco contaminado.

“Con la disolución se elimina el problema de tener un banco contaminado. Al hacer la disolución, la sanción mató al banco. La disolución de un banco es un tema serio para cualquier economía; hay clientes, fideicomisos, entonces va a generar un trastorno en las finanzas del Gobierno y las empresas asociadas al Gobierno. Esto es una muestra del efecto de sanciones internacionales en la estructura financiera del poder”, explicó.

Chamorro agregó que falta definir qué se hará con los fondos del mencionado banco. “Pasa un proceso de intervención para desmontar un banco, la Siboif tiene un protocolo para eso”.

La decisión de los accionistas de Bancorp fue unánime y se fundamentó en que la institución financiera “se encuentra imposibilitada de seguir haciendo negocios debido a la sanción impuesta por la OFAC (Oficina de Control de Bienes Extranjeros de EE. UU.) el día 17 de abril del presente año”, expone la carta de la junta directiva de Bancorp.

Las sanciones

El Departamento del Tesoro anunció el 17 de abril una sanción al Bancorp, lo cual impide que esa institución efectúe cualquier transacción con personas y entidades estadounidenses, lo que prácticamente bloquea cualquier giro financiero.

EE. UU. acusó al Bancorp de funcionar como institución para cometer lavado de dinero y de brindar asistencia financiera, logística y tecnológica a la vicepresidenta nicaragüense, Rosario Murillo, quien ya estaba sancionada por las autoridades estadounidenses.

El 8 de marzo de este año la Asamblea Nacional aprobó la ley para convertir a Bancorp en el Banco Nacional (BN) y el monto de la transacción se fijó en C$743,054,127.11 millones, que se pagarían a través de emisión de bonos de la República a un plazo de 5 años, con una tasa de interés del 6% anual.

El Bancorp ha negado las acusaciones que le ha hecho el Departamento del Tesoro estadounidense. En un campo pagado publicado en los periódicos, expresó este miércoles su rechazo “a los señalamientos que basado en rumores e informaciones confusas han lesionado nuestro negocio bancario”.