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“En La Garnacha había una casita y unos ranchitos (pero) la hacienda era de Ranchería”, cuenta el veterano, mientras acomoda su sombrero y ve a lo lejos “un claro” (un plano verde entre colinas) de La Garnacha, ubicada a orillas del río Grande de Matagalpa.

Su comentario surge al consultarle si recuerda La Garnacha como una finca propiedad de algún portentoso productor, pues es la misma por la cual el Estado, según documentos en nuestras manos, pagó una indemnización a doña Josefa Reyes, madre del magistrado presidente del Consejo Supremo Electoral, CSE, Roberto Rivas Reyes, de más de 9.2 millones de córdobas, equivalentes a un millón 83 mil dólares en año 1996, cuando se efectuó el desembolso.

Rigoberto Reyes, primo del titular del Poder Electoral, afirmó que Rivas recibió dos millones de córdobas más y que todo fue en efectivo.

La sociedad Ranchería tenía propiedades en una extensión de 5,800 manzanas, y desde 1780 había pertenecido a la familia Reyes. Los documentos en nuestras manos indican que se trataba de una serie de haciendas, entre ellas Ranchería, El Horcón, El Coyolar, La Garnacha, El Gavilán, La Carlota y San José.

“Robo descarado”

El detalle de lo pagado molesta a don Rigoberto, pero no lo sorprende, pues asegura que si Rivas fue capaz de meter al burro de Kentucky, que él mismo (Rigoberto) había matado por accidente en 1959, no se podía esperar menos del resto.

“Duele verlo (lo que le pagaron), porque fue un robo descarado y yo siempre lo supe”, dice con su voz de tenor don Rigoberto, sobrino de Chepita Reyes, la eterna asistente personal del cardenal Miguel Obando y Bravo.

Un documento reconocido como “Informe del caso Josefa Reyes de Rivas” en la OCI, señala que ella misma se presentó el reclamo por inmueble rústico No 19093 en 1993, que se identificaba como “La Garnacha”.

La Comisión Nacional de Revisión de Confiscaciones (CNRC), dependencia adscrita al Ministerio de Hacienda, emitió la certificación No 0585-93 del 8 de julio de 1993, en donde mandó a indemnizar, entre otras propiedades, el inmueble reclamado por doña Chepita, pero el pago se dio hasta en 1996 por gestión de Rivas, a quien hemos tratado de localizar para entrevistarlo sobre el asunto, sin éxito.

Álvaro Fiallos avaló lista de bienes
Ese año, 1996, exactamente el 9 de agosto, el ingeniero Álvaro Fiallos Oyanguren, actual director del Instituto de Desarrollo Rural (IDR), en aquel entonces titular del Instituto Nicaragüense de Reforma Agraria (INRA), emitió una constancia en la cual detalló lo que se tenía que pagar como bienes que estaban en La Garnacha al momento de ser tomada por campesinos en los años 80. El expediente se conoció bajo el número 00144 y 00145.

La constancia, dice textualmente: “Que vista la solicitud presentada por la señora Josefa Dolores Reyes de Rivas, en reclamo de indemnización de la propiedad denominada La Garnacha, ubicada en el municipio de Muy Muy, departamento de Matagalpa, con un área registral de 730 manzanas, inscrita con los siguientes datos registrales: Número 19,093, Folio 215-216, Columna de Anotaciones Preventivas, Asiento 1ero y Folio 155, Tomo 316, Asiento 2do, Sección de Derechos Reales, Libro de Propiedades del Registro Público de la Propiedad Inmueble del Departamento de Matagalpa a favor de la señora Josefa Dolores Reyes de Rivas”.

Fiallos ratificó un inventario inverosímil
“Por este medio esta autoridad HACE CONSTAR: Como resultado de inspección técnica realizada e información de archivos, la propiedad se encuentra ocupada por beneficiarios de la Reforma Agraria, por lo tanto esta institución considera que la propiedad NO ES SUCEPTIBLE DE DEVOLUCIÓN”.

“De acuerdo a nuestros archivos e informes de bienes muebles de la propiedad al momento de la afectación esta institución RATIFICA EL SIGUIENTE INVENTARIO: Una pila para bañar ganado con su casa correspondiente, un galerón de zinc de 30 varas por 10, un campamento para trabajadores de 10 varas por 20, una cocina para trabajadores de 10 varas por 10, una casa para guardar maíz de 10 varas por 10, una casa de habitación (casa hacienda) con doscientos años de existencia, con todo confort, amueblada y con todas las pertenencias de la familia de 200 manzanas”.


Los rollos de alambres, los campamentos y el “Rey del Ganado”
“Tres unidades de radio teléfono, dos teléfonos, 30 rollos de alambre para teléfonos, 980 rollos de alambres de púas, un tanque de 4,000 galones para agua, una bomba para sacar agua con su correspondiente cañería, 20 campamentos para trabajadores, un aserrío de 50 HP (caballos de fuerza) de cierra circular, 10 motosierras homelite, tres descremadoras de 400 litros, un trapiche (maquina para elaborar dulce) eléctrico”.

“Cien caballos mansos de trabajo, 300 yeguas, 60 caballos chúcaros, cuatro garañones árabes, un burro de Kentucky, 3,200 cabezas de ganado vacuno, 160 novillos gordos, 350 terneros (hembras y machos), 1,600 hembras reproductoras, 700 vaquillas, 380 vacas Brahaman pedigrí, un establo completo y 68 equipos de montar (albardas con sus aperos)”. Todo ello suma un total de 6,855 animales.

Don Rigoberto: “Es una barbaridad”
Don Rigoberto afirma que es imposible que se le haya pagado esa cantidad de vacas, novillos y caballos a Rivas, porque eran el total correspondiente a los herederos del general Reyes Aráuz fallecido en Miami en 1984, quien había dispuesto se repartieran en partes.

“Este pago afectó a dos familias específicamente: la de Armando Reyes Valenzuela y la Reyes Herrera, que fue la de nosotros, porque todo lo que eran esos campamentos y la casa hacienda de 200 años, entre otras cosas que aparecen en esos documentos eran nuestros, de los Reyes Herrera”, dijo el primo del titular del CSE.

“Los muebles eran de Armando Reyes y a nosotros nos quedaron, el tanque de agua (4,000 galones de agua) era nuestro, no me acuerdo de las descremadoras, y si acaso eran de Armando, el trapiche eléctrico era nuestro”, añadió.

Al hablar de los animales, don Rigoberto afirmó que el total de ellos se repartió de acuerdo a las escrituras en su poder, en porcentajes o proporciones, “es decir, 18 por ciento para Chepita, nueve por ciento para los Reyes Herrera, 18 por ciento para Armando Reyes”.

El primo de Roberto Rivas se pregunta desde que conoció la inverosímil indemnización, cómo hizo su tía, de acuerdo con este inventario, para meter a 6,855 cabezas de ganado en una finca de 730 manzanas, tomando en cuenta que lo ideal de acuerdo a los productores, es una manzana por cada cabeza. “Definitivamente, es una barbaridad lo que hicieron”, lamentó.

“En La Garnacha había vacas y caballos y a lo mejor uno que otro garañón, pero no tantos como dice usted, eso era en Ranchería completo tal vez”, dice Colacho con sus ojos saltarines por la sorpresa.

Fiallos: “Si estaba en los inventarios, así se puso”

EL NUEVO DIARIO conversó vía telefónica el viernes de la semana pasada con el actual director del IDR, Álvaro Fiallos, quien prometió atendernos ayer lunes para hablar del tema, pero en su oficina nos dijeron que se encontraba enfermo y que no había llegado a trabajar.

“Mirá, habría que revisar para ver, estoy ahorita fuera de Managua, pero podría ser que nos veamos por la mañana en mi oficina, porque hay una reunión de Junta Directiva”, dijo.

“¿Cuánto fue la indemnización?”, preguntó intrigado Fiallos, le dijimos, y agregó: “¡Chocho!, pero bueno… si más o menos, pero ideay, si estaban metidos en los archivos de los inventarios, así se puso, pero tendría que ver la constancia y ver si me llega la memoria hasta allá”.