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El Obispo auxiliar de Managua Silvio Báez, comparó este domingo las heridas de cristo con las que experimentan la sociedad nicaragüense inmersa desde abril del año pasado en una profunda crisis política que ha dejado más de 300 muertos. 

“Los pueblos tienen heridas, y en este momento pienso en mi pueblo nicaragüense. Un pueblo  herido por la corrupción y la represión”, dijo Báez, durante una misa celebrada en la ciudad de Miami, Estados Unidos.

Continuando con su prédica, el prelado consideró que esas heridas que hoy causan mucho dolor deben permitir también tener un mejor futuro para el país.

“Esas heridas, son heridas a las que nos debemos acercar con misericordia, con esperanza para vislumbrar un futuro nuevo para Nicaragua”, dijo Báez, ante centenares de nicaragüenses que se dieron cita en la iglesia Saint Agatha.

La Celebración religiosa se da  pocos días después que el obispo auxiliar de Managua, partiera de Nicaragua hacia El Vaticano donde permanecerá por  tiempo indefinido a petición expresa del papa Francisco.

Colores patrios en el templo

Nicaragüenses se desbordaron para asistir a misa de Silvio Báez en Miami / Cortesía

La iglesia, lucía abarrotada por la diáspora nicaragüense, muchos de los asistentes portaban banderas, globos, cruces y camisetas con los colores azul y blanco, quienes cada cierto tiempo aplaudían jubilosamente las palabras de Báez, por lo que en varias ocasiones el sacerdote Marco Somarriba, titular de la iglesia Saint Agatha pidió silencio y tranquilidad.

“No hay que tener miedo a ser una iglesia pobre, al lado de los pobres. Si cerramos las puertas de la iglesia no podremos ser buenos samaritanos, tampoco podremos denunciar las injusticias contra el pueblo”, señaló Báez.

El prelado nicaragüense partió del país el martes pasado, el traslado hacia el Vaticano de Báez, un duro crítico del Gobierno ha sido interpretado por la oposición como un "exilio forzado".

Báez también envió un mensaje de solidaridad los periodistas de Nicaragua y recordó que dos de ellos están apresados: Miguel Mora y Lucia y pidió al exilio nicaragüense continuar rezando por el país.

“No pierdan la fe, ahora experimento en carne propia lo difícil que es vivir fuera de Nicaragua, dejen el nombre de Nicaragua muy en alto”, dijo a los asistentes.

Además reiteró que salir de Nicaragua le ha causado profundo dolor en el corazón.

Monseñor Silvio Báez cumple sus 61 años en el "exilio” / Cortesía

“Mañana que parto a Roma, me voy muy triste por dejar Nicaragua, pero el mayor don que Jesucristo me ha hecho es poder ser pastor de mi pueblo, acompañarlos en sus alegrías y penas”, señaló Báez.

En los días previos a su partida de Nicaragua, Báez reiteró que no deseaba dejar su país natal en las actuales condiciones, pero que aceptaba la decisión de Francisco.

Al finalizar la misa los feligreses realizaron una celebración del cumpleaños número 61 del prelado, al ritmo de música de marimba, chicheros y vítores como “Silvio amigo el pueblo está contigo”, y también el cantautor nicaragüense en el exilio, leyó la letra de una canción que ha escrito en honor a Báez.