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  • EFE

Un estudiante universitario que estaba en el exilio fue capturado por la Policía de Nicaragua, cuyo Gobierno presentó recientemente un programa para promover el regreso de decenas de miles de personas que han huido de la crisis que afecta al país, informó este lunes una fuente de la opositora Unidad Nacional Azul y Blanco.

Roberto Reyes, quien regresó a Nicaragua tras permanecer en el exilio desde hace más de seis meses, había sido reportado como desaparecido el 20 de abril, pocos días después de que el Gobierno hizo público su "Programa sobre el Retorno Voluntario Asistido", de personas que abandonaron Nicaragua desde el estallido social de hace 12 meses.

Según la fuente, Reyes permanece recluido desde hace 4 días en las nuevas celdas de "El Chipote", sede de la Dirección de Auxilio Judicial de la Policía Nacional, que ha sido denunciada como un "centro de torturas" por organizaciones locales que defienden los derechos humanos.

Reyes fue uno de los sobrevivientes del ataque de las "fuerzas combinadas" del Gobierno, el 13 de julio del año pasado, a la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN-Managua) y la Parroquia Jesús de la Divina Misericordia, al sur de Managua, en el que murieron dos estudiantes.

En el ataque, que duró más de 16 horas, policías y parapolicías bombardearon con armas de guerra a estudiantes que protestaban contra Gobierno con saldo de 2 universitarios muertos.

Hace dos semanas el Gobierno presentó una propuesta para el retorno voluntario "asistido y sostenible" de los exiliados, que garantizaría un regreso "digno y humano de conformidad con el respeto de los derechos humanos", así como "el respeto del principio de no devolución y medidas de seguridad interna", además de "seguridad fiscal y jurídica", sin embargo organismos de derechos humanos han recibido denuncias de detenciones y persecución de personas que participaron en las protestas y que regresaron al país tras permanecer varios meses en el exilio. 

Desde antes de la captura de Reyes la opositora Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia había calificado el programa gubernamental como "engañoso".

Según la Alianza, "los exiliados no pueden regresar a un país donde los derechos ciudadanos están suspendidos".

Aunque la vida de los manifestantes que huyeron al exilio corre peligro en Nicaragua, muchos de ellos se arriesgan a regresar porque salieron sin papeles para evitar ser capturados por la Policía, que prohíbe protestas contra Ortega, o no encuentran condiciones mínimas en el país al que han huido, según fuentes diversas.

De acuerdo con organismos de derechos humanos más de 60,000 nicaragüenses se exiliaron debido a amenazas, asedio y persecución por haber participado en las protestas antigubernamentales que estallaron en abril del año pasado.