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La Embajada del Japón en Nicaragua informó que abrirá un libro para que las personas que lo deseen puedan firmarlo en la sede diplomática para felicitar la asunción al trono del nuevo emperador, el príncipe Naruhito, luego que se anunciara la abdicación del emperador Akihito este 30 de abril.

El nuevo emperador Naruhito asumirá este 1 de mayo y el libro podrá ser firmado los días 15, 16 y 17 de mayo de las 10:00 a.m. a las 12:00 horas y de la 1:00 p.m. a las 3:00 p.m.

La asunción de Naruhito se da el primer relevo en vida en el Trono del Crisantemo en dos siglos. 

La última vez que hubo una abdicación imperial en Japón fue el 7 de mayo de 1817, cuando lo hizo Kokaku. Los emperadores de entonces no solían superar los 40 años al frente del Trono del Crisantemo, pues fallecían jóvenes o eran forzados a abdicar.

Akihito, de 85 años, anunció el 8 de agosto de 2016 que por su avanzada edad y su quebrantada salud le resultaba difícil cumplir con sus funciones, pero no anunció oficialmente su deseo de abdicar, porque la ley de entonces no lo permitía.

Fue necesario aprobar una ley especial y el Gobierno anunció el 1 de diciembre de 2017 que la sucesión trono se haría entre el 30 de abril y 1 de mayo de este 2019.
 
La primera ceremonia, la de abdicación, durará unos 10 minutos, a partir de las 17:00 hora de Japón en la Sala de Pino, la mejor y mayor del Palacio Imperial de Tokio, en un acto en el que participarán 338 personas.

Sus últimas palabras

Se espera que ahí Akihito pronuncie sus últimas palabras como emperador, después de que el primer ministro nipón, Shinzo Abe, como representante del pueblo de Japón, anuncie formalmente la abdicación del emperador.       

La abdicación de Akihito, que se convertirá en emperador emérito desde entonces, cerrará la era “Heisei”, una época que precisamente ha pasado a ser el período más pacífico del país, iniciado en 1989 tras el fallecimiento del emperador Hirohito.

Akihito, que en los últimos años ha sufrido dos intervenciones quirúrgicas, abandona el trono dejando un sello en su era marcada por la proximidad a su pueblo, frente al distanciamiento que han tenido sus predecesores.

Una encuesta hecha en marzo pasado por el diario Mainichi determinó que el 87% de los japoneses cree que Akihito ha cumplido cabalmente con el papel que le encarga la Constitución, la de servir como símbolo del Estado y de la unidad del país.