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En Centroamérica y Nicaragua llueve menos y es por una sola razón, hay pocos árboles, aseguró el científico e investigador Warren Douglas Stevens, del Missouri Botanical Garden, uno de los herbarios más importantes del mundo.

El científico asegura que hay una gran parte de Nicaragua que no ha sido investigada desde la botánica.

Stevens advierte que el descenso en las precipitaciones podría ser peor en el futuro, debido a la deforestación. “En la época colonial, cuando había más bosque, llovía más. Hoy llueve la mitad”, precisó al conversar con El Nuevo Diario.

¿Cuál es la situación de la flora en Nicaragua?

La flora está en peligro, gravemente en peligro. El bosque seco está amenazado y ahora llueve menos que en los tiempos coloniales cuando era boscosa la región del Pacífico. Ahora está casi despalada y entre menos bosques, menos lluvias, esa es una ley del clima. Un pedacito de bosque seco, como el volcán Masaya, puede ser bien importante porque pueden sobrevivir las especies. Se tiene que ir a la raíz del problema: la educación. La próxima generación debe estar preparada. Las reservas privadas o de particulares son muy útil. Dos éxitos gubernamentales son el volcán Mombacho y el volcán Masaya, pero todo lo demás, como Bosawás e Indio-Maíz son un desastre, no están funcionando como áreas protegidas. Hace falta toda clase de educación, incluso, botánica.

Warren Douglas Stevens, investigador del Missouri Botanical Garden. Jorge Ortega/END

Usted ha estudiado la flora de Nicaragua desde 1977, ¿qué le parece?

De cierta forma, fitogeográficamente no es especial, pero tiene cosas bien interesantes. Norteamérica y América del Sur se alejaron hace millones de años y después fueron conectadas por Mesoamérica y una gran parte de la flora del norte llega hasta el norte de Nicaragua y la flora amazónica llega hasta Río San Juan. Tiene una mezcla bien interesante, sin embargo, como resultado no tiene una identidad específica. El terreno de Nicaragua no es tan viejo como otros países donde trabajo, entonces las plantas son más modernas. Aunque no es muy grande el tamaño de especies, pero es el único país que tiene su propia flora escrita en su idioma. Nicaragua es el único país que tiene un banco de datos completo de todos los estudios botánicos.

¿Dónde están esos datos?

Están el banco de datos del Missouri Botanical Garden, el herbario más grande del mundo. Todo es accesible en línea. Comenzamos esta labor antes de que inventaran los computadores. Los primeros datos estaban acumulados en tarjetas de 3 a 5 pulgadas. Pasamos en Europa, en los museos, siempre buscando los datos botánicos de Nicaragua. Por ejemplo, algunas muestras residen en un herbario pequeño en Bélgica. Son estudios de décadas.

 En Nicaragua, en cualquier parte del país, llueve menos de lo que llovía en tiempos coloniales. Archivo/END

¿Por qué gran parte de su carrera científica está en Nicaragua?

Por amor al país. Estoy casado con una nica y nunca nadie ha rechazado mi contribución. Tengo muchos trabajos en casi todos los países de América, menos en Uruguay, y con el tiempo ha sido más difícil trabajar en estas naciones por regulaciones y celos con los extranjeros. En Nicaragua, no he tenido ese problema.

Pero en relación a la botánica, ¿por qué se quedó investigando en Nicaragua?

Porque nunca está terminado el trabajo, es una tarea que sigue y sigue. Cada vez que salimos encontramos especies no conocidas. Los botánicos nicas están encontrando cosas nunca conocidas. Desde la publicación de la Flora de Nicaragua se ha aumentado en un 10% el patrimonio botánico de Nicaragua y puede seguir creciendo.

El científico asegura que hay una gran parte de Nicaragua que no ha sido investigada desde la botánica. Archivo/END

¿Qué plantas ha encontrado en Nicaragua?

Todas las endémicas, plantas que solo existen en Nicaragua, son patrimonios del mundo, son como especies de animales que están amenazadas. No queremos que desaparezcan del mundo. Además, hay otros cientos que ocupan un pequeño pedazo, solo entre Nicaragua y Honduras, para mí son endémicos.

¿Cuántas especies endémicas hay en el país?

Es un número dinámico, pero aproximadamente son 50, puede subir o bajar. Recordemos sí, por ejemplo, la randia nicaragüense (conocida como comida de ardilla) es encontrada en Honduras y deja de ser endémica en Nicaragua. Hay un complejo de especies que no conocemos muy bien y los botánicos están tratando de entenderlas.

¿Qué le preocupa del cambio climático y de la acción negativa del ser humano?

Es un desastre. En Nicaragua, en cualquier parte del país, llueve menos de lo que llovía en tiempos coloniales, la mitad ahora. En el futuro va a estar peor. Muchas de las especies de plantas están migrando hacia el sur porque es más lluvioso y buscan cómo sobrevivir. Los hijos de los estudiantes de hoy van a ver a Nicaragua en pedazos, porque el nivel del mar va a subir, posiblemente los grandes lagos van a ser parte del mar dentro de un siglo. Nuestro planeta va a estar como el planeta Marte, que tenía agua.

¿Cómo migran las plantas?

Cada generación de plantas tiene sus semillas, las que se esparcen y caen en áreas apropiadas. Poco a poco en su manera, las plantas pueden migrar, no son como animales, pero cambian. Como expliqué antes, las plantas de Norteamérica han llegado a Nicaragua ayudadas por el proceso glaciar hace miles de años. El norte estaba tapado con hielo y las plantas se desplazaron al sur. Cuando el hielo se va, las plantas vuelven, pero en Nicaragua se quedan algunas especies como el pino, que no debe de estar en Nicaragua por el clima. También quedaron otras especies como el roble encino y otras reliquias del tiempo de los glaciares.

¿Aún faltan áreas por explorar en el tema botánico?

Sí. Tengo un mapa con las áreas donde se han colectado muestras botánicas en Nicaragua y siempre tenemos espacios blancos. Dónde están estos espacios, no sabemos nada. Nunca se ha registrado una muestra en estos lugares, que están principalmente en el Caribe Sur y Norte. El área que necesita más estudio es el Río San Juan, tengo que dedicar más tiempo al Río San Juan.