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La situación de la libertad de prensa en Nicaragua fue valorada por la Relatoría Especial para la Libertad de Prensa de la Organización de Estados Americanos (OEA) como “sombría”, por el asesinato, criminalización, detenciones, clausuras de medios de comunicación, persecución y exilio forzado de periodistas críticos al Gobierno.

El Consejo Permanente de la OEA, en sesión extraordinaria, conmemoró este miércoles anticipadamente el Día Mundial de la Libertad de Prensa, celebrado cada 3 de mayo, desde 1993.

Edison Lanzas, relator especial para la libertad de expresión de la OEA. OEA/END

La presentación de la Relatoría subraya que en las Américas durante el 2018 ocurrieron 31 asesinatos de periodistas, 9 más que en 2017, por lo que consideraron que ha habido un “alarmante incremento” de comunicadores que perdieron su vida en el ejercicio de su función en este continente.

El año pasado, Nicaragua se unió a los países donde se asesinó a periodistas, con la muerte del comunicador Ángel Gahona, quien fue asesinado el 21 de abril de 2018 mientras daba cobertura a las protestas sociales antigubernamentales en la ciudad de Bluefields.

La presentación especial para la libertad de expresión, a cargo del relator Edison Lanzas, indicó que en la región la situación de la prensa se vive en dos contextos completamente diferenciados; uno es la situación que enfrentan los periodistas en Cuba, Nicaragua y Venezuela, “caracterizados por la acción deliberada y articulada de cada uno de estos estados para perseguir y censurar a medios de comunicación y periodistas”.

Según Lanzas, otros países donde también se registraron asesinatos de comunicadores fueron Brasil, Colombia, Estados Unidos, Guatemala, México y Haití.

El relator de la libertad de prensa dijo que estos crímenes “demuestran que la violencia y la censura persisten en la región y no es una situación que afecte a un solo país, pues un crimen contra un periodista constituye, no solo un crimen contra la vida, sino un ataque al derecho a saber de toda la sociedad”.

La situación en el resto de los países, donde “los periodistas y medios de comunicación desarrollan su rol de perro guardián de la democracia, bajo márgenes importantes de libertad (…) sin negar que entre periodistas, medios de comunicación y gobiernos existen tensiones, declaraciones altisonantes e incluso declaraciones que estigmatizan y decisiones judiciales que muchas veces protegen a la libertad de expresión y pueden ser controversiales, pero en la mayoría de los estados, la relatoría encuentra que hay un diálogo muy productivo (…) para superar las diferencias y garantizar la libertad de prensa”.

Criminalización

Lanzas también denunció, ante el pleno de la OEA, que en Nicaragua “por primera vez en los últimos 30 años de democracia, dos periodistas: Miguel Mora y Lucía Pineda, son mantenidos en calabozos desde hace más de 120 días, en las peores condiciones y sin cargos formulados, todo por haberse atrevido a mantener informado al país de las protestas desatadas después de abril de 2018”.

La Relatoría exigió que Mora y Pineda sean liberados de “inmediato”, pues consideran que están como “rehenes del régimen de (Daniel) Ortega, lo que atenta directamente contra el derecho a la libertad de prensa”.

El Departamento de Estado de los Estados Unidos, en su cuenta de Twitter, también extendió un mensaje en el que llama al presidente Daniel Ortega a que libere a los periodistas detenidos injustamente.Lanzas expuso ante el Consejo de la OEA que en Nicaragua se asesinó al periodista Ángel Gahona, en el marco de las protestas de abril, se confiscó las oficinas de canal 100% Noticias y Confidencial, se obligó a más de 60 periodistas a exiliarse, entre ellos, Carlos Fernando Chamorro; se produjo un incendio y destrucción de radio Darío y el exilio forzado de su director Aníbal Toruño, el asedio permanente al canal 12 y el exilio del periodista Danilo Lacayo.

El llamado de la relatoría para los Estados miembros de la OEA es que en todos los casos de asesinatos sean “sancionados los autores materiales e intelectuales de estos crímenes. La impunidad representa en estos crímenes a una invitación a la repetición”.

Lanzas resaltó que temas como la criminalización de la prensa, la protección de las fuentes, el uso desproporcionado de la fuerza, el acoso contra periodistas siguen siendo un desafío para los estados, pero “considero que hay un trabajo de parte de los estados para superarlos”.