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El obispo de la Diócesis de León, monseñor César Bosco Vivas Robelo, afirmó este jueves que los nicaragüenses más sensibles y más empobrecidos tienen ansias de paz y exhortó a los actores que integran el diálogo, a no cerrar el espacio de la conversación para resolver la crisis sociopolítica.

“No es un atractivo presentar la solución de una manera violenta y más cuando estamos viendo en otros países y lo que vivimos los nicaragüenses el año pasado”, afirmó monseñor Vivas.

Según el religioso, hay demasiada desconfianza entre los nicaragüenses.

“Dios ha puesto en nuestras manos la posibilidad de ser constructores de paz, no hemos logrado esta paz desgraciadamente porque hay una situación de mucho enfrentamiento ideológico y sentimental. La ideología ha llegado a colocar a unos contra otros”, dijo el religioso.

El obispo Vivas señaló que lo que logra percibir en las conversaciones es que un grupo no confía en el otro, los mismos grupos divididos entre sí, porque entre los grupos no todos piensan lo mismo y no logran ponerse de acuerdo, en fin, es una torre de Babel, cada quien quiere expresar su criterio y que sus ideas sean tomadas en cuenta, resaltó.

La búsqueda del bien común

Agregó que lo que nos une a los nicaragüenses es la búsqueda del bien común, y para lograr la paz se debe aprovechar el camino que está abierto, que es la conversación.

“No nos pongamos en un plan tan negativo de no creer ya en la conversión de los que están hablando con nosotros. Todos pueden tener buena voluntad y si acudimos a Dios, esa buena voluntad se puede transformar en bendición, porque lo que es imposible para los hombres lo podemos lograr con la ayuda del Señor”, dijo monseñor Vivas.

El obispo añadió que Nicaragua podría ser un oasis si nos lo propusiéramos, pero se necesita de la unidad entre hermanos, sin embargo, observa mucho odio entre unos y otros.

“Es doloroso lo que está aconteciendo en diversos lugares de la tierra, en cuanto a los enfrentamientos entre seres humanos, que están causando trastorno, no solo en las vidas humanas, sino también en la misma naturaleza”, aseguró el obispo Vivas.