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Fredrych Eliseo Castillo Huete apenas pasa de los 20 años. Estuvo refugiado en la iglesia Divina Misericordia, durante el ataque de parapolicías entre el 13 y 14 de julio pasado. Dice que aún lo atormentan los recuerdos de las golpizas y los gritos en la cárcel. Escuchar un simple trinar de llaves hace que se despierte de forma automática, y el sonido traslada a su mente a los carceleros, cuando llegaban a golpearlo, afirma.

¿CUÁLES FUERON LAS AMENAZAS?

Desde el primer momento que pusimos un pie en la Dirección de Auxilio Judicial (DAJ) estuvimos amenazados. Eso fue en el antiguo Chipote. El gobierno me involucró en muchas cosas, pero yo nunca he sido parte de bandas delincuenciales o grupos antisociales. Desde la primera vez que me detuvieron, tanto que me comenzaron a amenazar de muerte que me terminé acostumbrando a ello. El día que no me amenazaban me parecía que no había nadie cerca.

¿CUANDO FUE TU PRIMERA DETENCIÓN?

Mi primera detención fue el 19 de abril, en la ciudad de Estelí, del 2018. Igual que siempre: golpes y amenazas, pero salí a las dos horas de estar en la delegación departamental. Seguimos protestando y las cosas se extendieron.

¿CUÁNDO MIRASTE QUE EL GOBIERNO NO PERMITIRÍA LAS PROTESTAS?

El 20 de abril se dio el primer enfrentamiento con la Policía y las turbas (del partido de gobierno). Eso fue frente a la Alcaldía de Estelí, habíamos ganado terreno, pero comenzaron a dispararnos de verdad, primero fue el guarda de seguridad de la Alcaldía y después siguieron los antimotines. El primero en caer fue Orlando Francisco Pérez, y después Franco Valdivia Machado, que le dieron en el ojo. Su cuerpo no lo pudimos rescatar porque eran muchos balazos y tuvimos que retirarnos. Uno de entre las turbas del gobierno lo tomó de un pie y lo jalaron hasta donde estaba su grupo. Ya estaba muerto, pero le seguían haciendo cosas. Hay videos, uno tomado desde su mismo lado (de las turbas) en que se escucha que decían “eso es lo que les gusta, es lo que ellos quieren”.

¿BAJÓ LA INTENSIDAD DE LA PROTESTA TRAS LAS MUERTES?

Cuando mataron a los estudiantes Fredy y Orlando, continuamos. Al día siguiente comenzamos, era otro tipo de protesta: Ya no era por las reformas a la Seguridad Social, era demandando justicia por los muertos.

¿EN QUÉ MOMENTO SALÍS DE ESTELÍ?

Hubo un momento en que todo estaba controlado (por el Gobierno), pero el 24 de abril un grupo de jóvenes pintamos la avenida central de Estelí, éramos autoconvocados, simplemente nos conocíamos y ahí nos encontramos. Empezamos a pintar todo de azul y blanco, los postes, señales y aceras. Al caer la noche hicimos una vigilia por los fallecidos y de ahí tomamos medicamentos y víveres que llevamos a la Universidad Politécnica (Upoli-Managua).

Trinchera en el sector de la UNAN-Managua, en las protestas del año pasado. Bismarck Picado/END

¿POR QUÉ SALÍS DE ESTELÍ?

Estelí es pequeño y toda la gente se conoce. Conocía a varios, pero yo nunca fui miembro de ningún partido y menos del Frente (Sandinista). Así que consideré que era un riesgo permanecer allá y bien podían montar un delito y acusarme de cualquier delito. Conocían mi casa y me sentí amenazado. Así es que salí de Estelí y me atrincheré en la Upoli, donde permanecí un mes. Cuando llegué a la universidad a entregar los medicamentos, se estaba formando una junta directiva y formé parte de ella junto a Bryan Quiroz, otro excarcelado. Yo quería seguir luchando. En Estelí no había mucho qué hacer, pero en Managua estaba la Upoli y los barrios. Donde necesitaban una mano ahí estaba. Solo era la disposición y yo la tenía.

¿CON QUIÉNES TE ENCONTRASTE EN LA UPOLI?

Ahí conocí a Cristian Mendoza (alias el Viper), a Elsa Valle, Pedro Sánchez, de la ciudad de Corinto, me reencontré con él en la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN-Managua), y después también nos reencontramos en La Modelo (Centro Penitenciario Jorge Navarro). Nos agarraron juntos como sobrevivientes del asedio a la iglesia Divina Misericordia.

¿A CUÁNTO TE CONDENARON?

A 18 años de cárcel y la verdad no le prestamos interés (a la condena). Nunca pudieron quebrantar el espíritu, porque nosotros sabemos que eso fue un circo, falso y algún día cambiaría. Estábamos preparados sicológicamente para soportar un par de años. Todos, de hecho.

¿CÓMO FUE AL LLEGAR A LA CÁRCEL MODELO?

El desprecio contra nosotros y se nota el favoritismo político con sus emblemas partidarios sandinistas, te reciben en un salón que tiene una asta con una bandera gigante del partido. Te hacen notar que estás en manos del partido, no de un Gobierno. Ahí no son funcionarios públicos, son miembros del partido.

¿CÓMO FUE EL TRATO ALLÍ?

Completamente irracional e inhumano, e inconstitucional. El Sistema Penitenciario está obligado a ser apartidario. Cuando llegamos a La Modelo, a mí me llevaron a las celdas de máxima (seguridad) y a él (Pedro Sánchez) a las celdas de castigo, a la 004, una celda de aislamiento en la galería de los presos comunes.

Fredrych Castillo. Máximo Rugama/END

¿CON QUIÉNES MÁS TE REENCONTRASTE EN LA MODELO?

Estando en la máxima me di cuenta que también llevaron ahí al Viper. Él está mal de salud, está grave, ha subido más de peso, le han hecho mucho daño, además que lo empastillan mucho.

¿POR QUÉ LO EMPASTILLAN? ESCUCHÉ RUMORES DE QUE NO PUEDE DORMIR.

No sé. El trato que tienen con él ha sido muy raro.

HAY QUIENES CATALOGAN AL VIPER DE TRAIDOR. ¿CÓMO LO VES A ÉL?

La verdad, yo no lo catalogo de esa forma. Yo lo conocí como alguien que también estaba en lucha y, a mi parecer, no es que lo esté defendiendo, pero yo vi a una persona luchadora. A él lo secuestraron y hay un video de eso cuando encapuchados armados lo agarran. Después lo llevaron a El Chipote y a Plaza El Sol (oficinas centrales de la Policía Nacional). Por lógica uno tiene que sacar que algo hicieron para que él hiciera esas declaraciones, que de hecho es un guión. Yo no lo miro como una traición. Cualquier persona con capacidad de razón puede notar que son las misma palabras de los discursos del Gobierno. Sólo lo usaron a él como imagen y avalar lo que ellos querían, que era a Félix Maradiaga (director del Instituto de Estudios Estratégicos y Políticas Públicas, IEEPP). Montaron una campaña de desprestigio y fue demasiado obvio. De hecho, conmigo intentaron lo mismo cuando estuve en El Chipote, igual cuando estuve en máxima (en La Modelo), querían que dijera que Estados Unidos daba armas, que las enviaban de Costa Rica y querían que involucrara a Jeffrey Isaac Jarquín, un muchacho de Bluefields. Ellos (los del Gobierno) elaboraron una supuesta cadena.

HAY DENUNCIAS DE TORTURAS EN LA MODELO. ¿CÓMO FUE ESO?

Jarquín también es sobreviviente del ataque a la Divina Misericordia. En La Modelo nos torturaron a él, a Yubrank Suazo Herrera, Chester (Membreño) y a mí. Recuerdo que estaba en máxima, en El Infiernillo (celda de castigo) platicando a gritos por debajo de la puerta con Medardo Mairena y Rodrigo Espinoza. Así era que nos comunicábamos con los presos de las otras celdas. Platicábamos cosas al azar y escuchamos gritos. Me asomé por la ventanilla y vi a los antimotines que iban con dirección a la galería 16-1 y 16-2. A través de cadenas de gritos, al final Cristian Fajardo nos dijo que los de la galería 16 se habían subido al techo y por eso los estaban golpeando y alguien gritó mi nombre y respondí. Golpeamos las puertas y todos reclamamos qué estaba pasando, que los dejaran en paz.

¿CÓMO FUE QUE LOS CASTIGARON?

Nos pusieron los grilletes, con los brazos atrás. Nos empujaron al suelo, agarraron de las cadenas y nos llevaron colgados. Literalmente me sentía como en Santo Domingo en procesión: colgado sin tocar el piso. Antes sellaron las celdas para que los otros reos no vieran lo que estaba pasando. Entre los funcionarios que nos golpearon había de todo. El director, el subdirector, el jefe de reeducación, y hasta el médico estaba golpeándonos. Me tiraron de cabeza a una banca y me siguieron golpeando, mientras otro funcionario trataba de cortarme el pelo, y me dejó chomporoco. Quebrando la imagen de una persona tratan de quebrantar su moral. Tomaron las cadenas de las manos y las unen a las de los tobillos y nos colgaron, mientras tanto te golpean. De hecho, para ellos (los funcionarios) es normal hacer eso. Igual le sucede también a los presos comunes. Ese día incluso, a un preso común que se comunicaba con nosotros y nos pasaba medicamentos, lo fueron a sacar y el director de la galería 300 le dijo “Yo soy Roberto Guevara y te voy a enseñar lo que es tortura”. Esas palabras usó. Esa es la realidad en la 300.

¿ES ALGO NORMAL EN LOS FUNCIONARIOS DEL SISTEMA PENITENCIARIO NACIONAL ESO?

Hay que ser honestos y no todos son así de malos. Algunos están ahí por su trabajo y es entendible, en especial cuando están amenazados. Me han confesado de que si renuncian los meten presos.

¿CÓMO FUE TU EXCARCELACIÓN?

Yo salí en el tercer grupo de excarcelados, el 5 de abril de este año, a las 3 de la mañana. De hecho creí que llegaban a golpearme porque había tenido una discusión fuerte con un funcionario. Uno, con el tiempo debe darse cuenta que debe dar resistencia, porque si no, abusan más de uno. Debés mantener una postura y eso es parte de la sobrevivencia en La Modelo.

¿CÓMO TE RECAPTURAN?

El plan era ir a comprar comida, pero íbamos por la calle con una cruz azul y blanco que decía Movimiento 19 de Abril. La pusimos en la calle y nos tomamos una foto conmemorando las primeras muertes en la Upoli y en lo que acomodamos la cruz apareció la patrulla. Lo primero que hicimos fue correr. Ellos se bajaron, nos siguieron a escopetazos. Yo me metí a una casa y de ahí me sacó uno de los policías. Nos subieron a la patrulla y tanto a mí como al otro muchacho (Joe Aparicio) nos iban golpeando, preguntándonos qué habían hecho Arnoldo Alemán o Enrique Bolaños por el país (expresidentes del Partido Liberal Constitucionalista).

CUÁNDO TE DETIENE LA POLICÍA POR PRIMERA VEZ ¿QUÉ PENSASTE?

Me parecía surrealista estar en esa situación. Nunca me lo esperé en mi vida, estar en medio de policías encapuchados armados, que por defender un partido político me golpeaban y amenazaban de muerte.

¿CÓMO PENSÁS QUE TERMINARÁ TODO ESTO?

Uno no sabe qué esperar de esta situación. Todo es tan cambiante… como el clima de Nicaragua.

SI REGRESARAS EN EL TIEMPO AL 18 DE ABRIL DE 2018, ¿VOLVERÍAS A LA LUCHA CÍVICA?

Sí. Lo haría.