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Los eventos climáticos extremos serán más comunes en los próximos años, advierte el meteorólogo del Centro Humboldt, Agustín Moreira, quien achaca esta situación a los efectos del daño al medioambiente.

En los últimos tres años Nicaragua ha sido afectada por distintos fenómenos climáticos extremos, desde una sequía que llegó a secar ríos y lagunas, hasta dramáticos aguaceros que provocaron lluvias equivalentes a seis meses en tres días.

Moreira afirmó que cada año vamos a encontrarnos sorpresas nuevas de eventos extremos.

En los últimos años se han presentado fenómenos naturales extremos en Nicaragua. Archivo/END

“Estos ya no se podrán evitar por el calentamiento global. El único camino es mejorar nuestra adaptabilidad a los eventos extremos”, apuntó.

Aseveró que el monitoreo climático cada vez es más difícil e impredecible.

“El planeta actúa de tal forma que aun los modelos climáticos se pueden equivocar”, sostuvo el experto. 

Experto señala que se presentarán más fenómenos extremos en Nicaragua. Archivo/END

Dijo que Nicaragua no se escapa del daño de los fenómenos ambientales porque se sigue contribuyendo con las quemas forestales, la quema de basura y la construcción desordenada.

“Nicaragua contribuye con el 0.8% de los gases (de efecto invernadero). Pero la mayor afectación se da al deforestar los bosques, que son retenedores de carbono”, aseguró el meteorólogo. 

EFECTOS NEGATIVOS

Moreira recordó que la sequía en 2015, debido al fenómeno de El Niño, fue muy fuerte en Nicaragua y que las  lluvias cayeron por debajo de las normas históricas. En el corredor seco, del 100% de las lluvias, solo cayó un 22%, lo que consideró que fue prácticamente desértico.

“Afectó la agricultura, la ganadería y las fuentes de agua”, dijo el especialista.

Ese año se secaron las lagunas de Tisma y Moyuá, y varios ríos.

Se esperan lluvias para los próximos días. Archivo/END

En 2016 ocurrieron vaguadas anómalas con bastante fuerza. Estas provocaron inundaciones en la zona de Rivas, donde hubo desborde de ríos que arrastraron animales.

Ese año el fenómeno de La Niña se hizo sentir en el país. Durante estos fenómenos hubo muertos, como el caso de los trabajadores del Ministerio de Salud, que fueron arrastrados por las corrientes de un río crecido.

La mayoría de los daños fueron en infraestructura y carreteras.

Ese mismo año, ya al terminar la temporada de huracanes, el huracán Otto sorprendió a Nicaragua.

Para Moreira, este fenómeno no causó tanto daño. Sin embargo, aunque no afectó la infraestructura en las regiones del Pacífico, Norte y Centro, provocó considerables daños a los bosques de la reserva biológica Indio-Maíz. 

Experto señala que aumentaran los fenómenos naturales extremos en Nicaragua. Archivo/END

Los árboles derribados sirvieron posteriormente como combustible en el incendio que afectó más de 5,000 hectáreas de la reserva en 2018.

En 2017 ocurrió la tormenta Nate, que dejó más de una decena de muertos y miles de damnificados. Ese año hubo confusión, ya que al mismo tiempo que Nate afectaba en el Caribe, una baja presión o vaguada provocaba lluvias torrenciales en la región del Pacífico.

Moreira aseguró que se le atribuyó a Nate las afectaciones en el Pacífico, Norte y Centro del país, sin embargo, en realidad la vaguada fue la que causó los estragos, expuso el experto.

Experto señala que aumentarán los fenómenos extremos en NicarAgua. Archivo/END

En 2018, a inicios de octubre, dos bajas presiones o vaguadas, una en el Pacífico y otra en el Caribe, afectaron al mismo tiempo a Nicaragua, trayendo recuerdos de las afectaciones de 2017.

Se estima que estos fenómenos provocaron que en tres días cayeran 600 milímetros de lluvia, lo que puede caer en seis meses en el Pacífico norte de Nicaragua.

El suelo quedó muy saturado y provocó que las siguientes lluvias provocaran un deslave en una montaña de Pantasma, Jinotega, donde murieron cuatro miembros de una familia, entre ellos dos niñas.

Ese mismo año, el fenómeno de El Niño comenzó a manifestarse y provocó que el invierno se retirará antes en las zonas secas.

Aumentarán los fenómenos extremos en Nicaragua, según experto. Archivo/END

En 2019 el fenómeno de El Niño está causando altas temperaturas. Moreira afirmó que la ola de calor ha sido muy fuerte, incluso se registran altas temperaturas en sitios como Ayapal, en la zona de amortiguamiento de la reserva de biosfera Bosawás, donde jamás se habían ocurrido ese comportamiento.

El experto advirtió que este año hay que estar preparado ya que el clima es impredecible. Incluso las rayerías son fenómenos extremos a los que hay que tener mucho respeto.