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La Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia entró este lunes en una semana clave, en la que decidirá si continúa en el diálogo con el Gobierno, afirmaron integrantes de su equipo negociador. 

Desde el 27 y 29 de marzo pasados, cuando se firmaron los primeros acuerdos, el Gobierno se ha negado a cumplir con la liberación de todos los manifestantes detenidos, devolver a la población el derecho a manifestarse y regresar los medios de comunicación confiscados.

Azahalea Solís, suplente de Carlos Tünnermann en la mesa de negociaciones, dijo a El Nuevo Diario que el pleno de la Alianza Cívica se reunirá para tomar las decisiones adecuadas con las que buscan ponerle fin a un año de crisis social, política y económica.

Este lunes “el pleno de la Alianza va a tomar decisiones”, anunció Solís, precisando que es para continuar o no en el diálogo. 

Añadió que la decisión que se va a discutir también podría determinar de qué forma se sigue en este proceso.

Mucho en juego 

El exdiputado y negociador de la Alianza Cívica, José Pallais, explicó que este equipo se mantendrá en la posición de continuar exigiendo que el Gobierno rectifique y cumpla con los acuerdos alcanzados a la fecha.

“Hay demasiado en juego, aquí se está entrando en una situación de no retorno. Los efectos de la crisis están incrementándose, no podemos actuar irresponsablemente como el Gobierno, nosotros tenemos que hacer un llamado a la responsabilidad y el llamado a la responsabilidad, es que se cumpla con lo acordado, que se cumpla con lo firmado”, insistió Pallais.

Este sábado, la Alianza Cívica emitió un comunicado señalando que el Gobierno cambió el discurso y pasó de decir “levanten los tranques” a “levanten las sanciones”. 

Las sanciones impuestas sobre Nicaragua, según Pallais, únicamente serán levantadas en la medida que el Gobierno levante las “sanciones” que tiene sobre el pueblo de Nicaragua. 

“Nos tiene sancionados a no gozar de libertad, sancionados a no elegir, sancionados a aguantar represión, sancionados a aguantar cárcel, sancionados a que no se respete el derecho a la vida, sancionados al desempleo, sancionados a que incremente la pobreza”, agregó el exdiputado.

Para Pallais, en la medida que el presidente Daniel Ortega decida establecer un sistema democrático en el país y no siga violando los derechos humanos de la población, las sanciones serán cosa del pasado.

“Eso es una intransigencia total que nos hace pensar que esto es una excusa inventada para no cumplir los acuerdos, porque ellos bien saben que es irracional solicitar levantar una sanción de lo que no ha entrado en aplicación y que la forma de solucionarlo es avanzar en la consolidación de la democracia y el respeto de los derechos humanos”, puntualizó Pallais. 

Lo mismo de siempre 

Azahalea Solís reiteró que el diálogo está agonizando. “Qué sentido tiene si el Gobierno todos los días llega a decir lo mismo. Hubo avances en cómo implementar rápidamente los acuerdos, sin embargo, al final del día salieron con las propuestas de las sanciones. Si siguen con esto, no tendría mayor sentido”, declaró. 

Indicó que la posición de la Alianza Cívica es la misma, que no hay ninguna razón para cambiar la agenda del diálogo. “A estas alturas, ni los temas de justicia y democracia se han abordado”, dijo.

Señaló que siguen sin discutir el tema del adelanto de elecciones y el Gobierno insiste en que se levanten sanciones.

Miembros de la Alianza Cívica. Archivo/END

Recordó que “todavía siguen encarceladas muchas personas y la otra mitad excarcelada, pero ninguna ha sido liberada”.

Entre los acuerdos incumplidos está la liberación de los manifestantes detenidos y que a los excarcelados se les eliminen los procesos judiciales en su contra; regresar a EL Nuevo Diario y La Prensa la tinta y papel retenidos hace varios meses en Aduanas y permitir que la población se manifieste libremente en las calles.

Brenes: “Estamos en manos de los negociadores”

Mauricio González

El cardenal Leopoldo Brenes afirmó este domingo que como Iglesia católica preveían que el diálogo iba a tener atrasos y que está triste por el impase en que se encuentran las negociaciones entre la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia y el Gobierno de Nicaragua, que buscaban una solución a la crisis sociopolítica del país.

Brenes indicó que estos “pegones” fueron los que provocaron el fracaso del diálogo del año pasado, cuando los obispos de la Conferencia Episcopal de Nicaragua fueron mediadores.

“El año pasado, nosotros lo vivimos en junio que se cortó (el diálogo). Hay situaciones difíciles. Aquí todo está en manos de los negociadores”, apuntó Brenes.

El cardenal Leopoldo Brenes expresó que espera lo más pronto posible un acuerdo por el bien de los nicaragüenses. 

“Invito a que sigamos orando por las delegaciones por parte del Gobierno, por parte de la Alianza, para que se dejen iluminar. Muchas veces los pensamientos de la mente del hombre coinciden con los pensamientos de Dios”, dijo Brenes.

Papel del nuncio

Manifestó su preocupación por el nuncio apostólico Waldemar Stanislaw Sommertag, porque “el pobre debe pasar situaciones difíciles cuando ve que no se ponen de acuerdo, se discute y se discute y al final no se concretiza algo”. 

A la pregunta de si el nuncio debe de renunciar a su papel como testigo por los constantes impases, el cardenal respondió que él tiene “todo el apoyo de parte nuestra y que en nombre de la Santa Sede, está ahí buscando el bien de todos”.

Sobre la petición del Gobierno a la Alianza Cívica por pronunciarse contra las sanciones internacionales, Brenes aseguró que las mismas no son puestas por los nicaragüenses. 

Cardenal Leopoldo Brenes. Archivo/END

Además, indicó que habrá que ver si se han respondido a los objetivos por los cuales las naciones han sancionado a algunos miembros del Gobierno.

“Hay que analizar bien en qué sentido fueron puestas esas sanciones y ver si se ha respondido a esos objetivos que esos países tuvieron para desarrollar esas sanciones”, expresó. 

El cardenal Brenes recalcó que los manifestantes detenidos tienen derecho a ser bien tratados, a tener agua, luz y que los saquen al sol. 

“Exhorto a las autoridades del sistema penitenciario a revisar eso. Pienso que el prisionero siempre tiene sus derechos, pero también tiene sus deberes la otra parte”, expuso.