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Si en el menú del día está una sopa de vegetales, doña Fátima Madrigal, una madre de familia comprometida con la alimentación saludable de sus hijos, no necesita ir al mercado para comprar los ingredientes. A ella le basta con salir al patio de su casa para cortar vegetales frescos, gracias a que cuenta con un huerto familiar.

La señora Madrigal vive en la  comunidad Germán Pomares en Masaya, y sus hijos estudian en la escuela Rayito de Sol, la cual es beneficiada con el Programa Nutriendo el Futuro que Cargill desarrolla en alianza con CARE y que en Nicaragua lo ejecuta Fundación Fabretto.

Cargill no solo promueve una alimentación infantil balanceada, sino que también entrega paquetes escolares en las escuelas donde desarrolla el programa "Nutriendo el Futuro".

Según expresa la señora Madrigal, fue a través de Nutriendo el Futuro que tomó conciencia de la importancia de cultivar en casa los alimentos que van a consumir.

“Nutriendo el Futuro impulsa que los niños hagan huertos escolares y también nos enseñó la importancia de los huertos familiares, los que nos han ayudado a las familias de la comunidad a cosechar lo que comemos, pues  antes no sabíamos que en la casa podíamos cultivar nuestros alimentos”, señala.

Asimismo, dijo que tiene dos niños en la escuela comunitaria donde aprendieron cómo cosechar,  desde sembrar  la semilla hasta regar las plantas, y eso les ha ayudado a comprender la importancia de llevar una nutrición sana y balanceada.

“En el programa presentan videos en los que los niños han aprendido qué tipo de vitaminas y minerales tienen los vegetales.  Además, en la comunidad el proyecto ha impulsado a varias madres a hacer sus huertos y hemos aprendido que en un pequeño espacio podemos tener una gran variedad de vegetales. Aprovechamos que nos  brindan semillas y las cultivamos en botellas o en llantas, inclusive en mi casa tengo mi huerto con pipianes, ayotes, rábanos, pepinos, tomates, cebollas y chiltomas”,  agregó.

Según refiere esta madre de familia, a sus niños les ha enseñado cómo pueden comer balanceadamente.

“La nutrición de mis hijos es importante porque tengo un niño de 6 años con diabetes y en el Programa Nutriendo el Futuro me  han brindado conocimientos valiosos para su cuidado, sobre todo porque no estamos acostumbrados a comer vegetales sino que buscamos cosas que no son nutritivas”, aportó.

Pilares de la nutrición

Cristian Rivera Sánchez  trabaja para el Programa "Nutriendo el Futuro", en promotoría comunitaria de la seguridad alimentaria y nutricional.

Rivera Sánchez refiere que el trabajo que realizan, desde  "Nutriendo el Futuro", se basa en los cuatro pilares de la seguridad alimentaria nutricional: disponibilidad de alimentos, acceso a los alimentos, el consumo y  la utilización o aprovechamiento biológico de los alimentos a nivel individual o a nivel de población.

"Nutriendo el Futuro" promueve una merienda escolar nutritiva, para ello capacitan a los estudiantes y a sus padres sobre las propiedades de los alimentos. Cortesía/END

“Dentro de las actividades que realizamos dentro del proyecto, tenemos la creación de huertos escolares, iniciativa que se ha extendido a huertos familiares, para contribuir al pilar de disponibilidad y acceso de los alimentos. También brindamos charlas de educación alimentaria y nutricional, tanto a estudiantes como padres de familia y a líderes de la comunidad”, explicó.

Es importante señalar que no se limitan a impartir charlas, sino que también miden el alcance que tienen con los niños y los padres, por medio de la realización de ligas nutricionales.

“Hacemos un juego que se llama Nutriliga, que es al estilo de monopolio. A medida que los jugadores van avanzando te van saliendo o cartas de sorpresa o cartas de preguntas y es a través de las respuestas que dan que podemos evaluar cómo han asimilado el conocimiento adquirido en las charlas”, añadió Rivera Sánchez.

Preparación de alimentos

"Nutriendo el Futuro" también comprende un área de trabajo que consiste en impartir talleres de alimentos, con el fin de innovar en la preparación de los mismos.

“Enseñamos en la escuela y en el hogar la forma de preparar diferente los alimentos, para que la merienda sea más nutritiva, variada y saludable”, dijo la nutricionista.

Como parte del programa, Cargill brinda proteína como el pollo para complemento de la merienda, por lo que Rivera Sánchez refiere que  preparan distintas recetas con pollo, el que combinan con vegetales y pastas, también hacen tortas, indio viejo, entre otros.

“También trabajamos la preparación de la soya, que es nutricional y beneficiosa en la edad escolar porque es rica en proteínas, vitaminas y minerales esenciales. La aceptación de la soya depende de la manera de preparación, a veces la hacemos con leche y canela. También le damos a los padres la receta para hacer queso, crema, tortitas de soya, que son muy aclamadas por los niños”, señala.

"Nutriendo el Futuro" también promueve una educación integral en las escuelas beneficiadas. Cortesía/END

Al consultarle sobre cómo pueden medir la incidencia de "Nutriendo el Futuro" en los niños, Rivera Sánchez dijo que “el impacto lo miden con la mejora en el estado nutricional de los niños, pues no es lo mismo comer cualquier cosa que ingerir alimentos que nutren. En cuanto al eje de la utilización biológica, nosotros determinamos el estado nutricional en los niños, pesamos, tallamos y sacamos la clasificación nutricional. Los dividimos en menores y mayores de 60 meses y trabajamos con el Índice de Masa Corporal. Si encontramos niños con desnutrición o alteraciones alimenticias, les damos seguimiento”. Asimismo, Rivera Sánchez especificó que trabajan con la familia, porque es el origen de la alimentación del niño.

Sobre el programa

“Nutriendo el Futuro” es un programa de Responsabilidad Social Empresarial que Cargill desarrolla en alianza con CARE y que ejecuta Fundación Fabretto, a través del  cual se brinda acceso a una mejor una nutrición y favorece el desempeño académico de niños y niñas de escuelas cercanas a las comunidades donde opera la compañía.

Como parte de las actividades que se realizan dentro del marco del programa, Cargill continuará incentivando la creación de huertos escolares.

En Nicaragua, Cargill promueve la utilización de huertos escolares para educar a los más pequeños sobre buenas prácticas alimentarias y estilos de vida más saludables”. Esta iniciativa comprende 24 huertos que beneficia a niños y niñas de igual número de escuelas. Esta práctica, además es replicada en sus hogares y en la comunidad.Con “Nutriendo el Futuro” se ha logrado impactar a más de 50 mil estudiantes, en 175 centros educativos en Centroamérica.