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Este año la temperatura igualó los registros históricos, afirmó Mario Montoya, oficial del cambio climático del Centro Humboldt, quien aseguró que en algunas zonas del país la máxima llegó a 41.2 grados Celsius.

El especialista expresó que en estos últimos días la temperatura en Nicaragua, dependiendo de la zona, oscila entre los 39 y los 41 grados Celsius.

Explicó que generalmente en Nicaragua las altas temperaturas se presentan en el occidente del país (León y Chinandega) y los meses en que suben más son marzo y abril.

La máxima de 41.2 grados Celsius que se registró en abril de este año no se había registrado desde el 2016, indicó Montoya. Ese año el país salía de la fuerte influencia de un fenómeno de El Niño en 2015.

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Chinandega arde

Somotillo, municipio de Chinandega, fue uno de los sitios donde se registra la más alta temperatura. “Superó lo que usualmente estamos acostumbrados a ver en los termómetros”, aseguró.

La sensación térmica en Somotillo pudo haber llegado este año hasta los 44 grados, según Montoya.

Sin embargo, lo que más ha llamado la atención es que esa misma temperatura fue detectada este año en una zona que se creía atípica a altas temperaturas, como Ayapal, en Jinotega.

“Es una zona aún boscosa, que debería tener un microclima agradable”, precisó Montoya.

Lo curioso para Montoya es que ambos lugares, muy distantes entre ellos, también tienen geología diferente. Somotillo, un municipio de Chinandega de baja altitud y Ayapal, en una zona montañosa.

“Esto nos hace pensar si se alcanzó estas temperaturas en 2016 y 2019, pienso podría suceder lo mismo en el futuro”.

Las altas temperaturas sentidas en las noches se deben a que el suelo recibe mucha radiación durante el día. Archivo/END

¿Qué sucede?

El experto explicó que en el caso de Somotillo, su característica geológica agudiza la situación. Pero sin duda, la más importante es la ausencia de bosque.

“El bosque equilibra la radiación solar y la refracción del suelo, esto hace que haya un microclima. Si se dan una vuelta por Somotillo verán que ahí no existen bosques, solo son áreas de cultivo y los únicos árboles son jícaros”, aseguró.

Dijo que en Ayapal el año pasado instalaron por primera vez una estación meteorológica y los sorprendió el hallazgo de las altas temperaturas.

“Creemos que la temperatura ha ido cambiando por la pérdida del bosque en la zona. La falta de árboles hace que el suelo capture mayor calor y eleva las temperaturas bruscamente”, explicó.

Si se toma en cuenta que Somotillo está en el Corredor Seco y hay racionamiento de agua, las altas temperaturas ponen en mayor riesgo a los habitantes de este municipio, consideró el experto.

La sensación térmica en Somotillo pudo haber llegado este año hasta los 44 grados. Archivo/END

“Lo recomendable es tomar bastante líquido, pero Somotillo tiene déficit de agua”, subrayó.

En el caso de Ayapal, no es una zona bastante poblada, aunque en los últimos años hay una fuerte invasión de colonos.

Calor en la noche

Las altas temperaturas sentidas en las noches se deben a que el suelo recibe mucha radiación durante el día, explicó Montoya.

Gran parte del día puede permanecer entre los 30 y 38 grados Celsius y empieza a disminuir lentamente a partir de las 5:00 p.m.

En las ciudades es mucho mayor el calor retenido por el pavimento, el concreto de las calles y las casas que tienen techos metálicos sin aislantes, puntualizó Montoya.

El experto recomienda no hacer actividades que descompensen físicamente, buscar un lugar ventilado de la casa y tomar mucha agua.

La máxima de 41.2 grados Celsius que se registró en abril de este año no se había registrado desde el 2016. Archivo/END

Aconseja hacer modificaciones en la ventilación de la casa para aprovechar el mínimo del viento.

En este sentido, señaló que la dirección del viento generalmente es de este a oeste y que las ventanas o respiradores se hagan en esta dirección.

Los extractores de calor también pueden ser otra opción, indicó. Incluso, afirmó que la práctica de algunas personas de regar la acera o el concreto en sus casas, puede producir más calor por el efecto de evaporación.

Montoya afirmó que lo más importante es arborizar, si tienen espacio en las casas, ya que puede evitar que el suelo reciba mucha radiación y puede crear un microclima agradable.