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“La destrucción de la ribera (del río Coco) es casi de 90%. No hay caudal”. Solo 10% del caudal del río aún corre, afirmó el agrometeorólogo, Agustín Moreira.

En una gira de trabajo por el departamento de Madriz, el especialista pudo constatar la situación en la que está el río Coco, que calificó como crítica.

Desde Dipilto, Nueva Segovia, hasta San Juan de Telpaneca, en Madriz, hay muchas quemas y un despale total, afirmó el experto, aún asombrado por la destrucción de la zona y la ribera del río Coco. 

Moreira precisó que recorrió al menos 25 kilómetros sobre la carretera a orillas del río Coco, desde Dipilto hasta San Juan de Telpaneca.

“Desde ahí se notan áreas donde ya no circula el río, eso parece un daño ambiental irreversible”, puntualizó. 

El agrometeorólogo atribuye esta situación a la deforestación descontrolada para la siembra.

“La situación es de emergencia en este punto, ya que si continúa, vamos a quedar con un río seco”, indicó Moreira.

Detalló que las afectaciones hacia este recurso hídrico también vienen del área de Honduras, pero en Nicaragua se aporta a la destrucción con la alta depredación.

El Coco nace de la confluencia de otros dos ríos. Archivo/END

“Ya son 20 años continuos de depredación y parece que no hay forma en que se pueda detener. El daño ecológico merece un grito de emergencia. Un SOS río Coco”, expresó. 

El experto hizo un llamado a detener la depredación a orillas del río y a comenzar a reforestar dichas áreas. 

“Con un proyecto de 10 años, los mismos colonos deberían estar arborizando estas áreas para intentar recuperar la cuenca del río, si no, será historia”, afirmó.

Aclaró que con las lluvias puede recuperarse el caudal, pero posteriormente los niveles caerán a la misma situación. 

Señaló que las áreas que recorrió están compuestas por una zona variada de bosques, entre pinos y sabana tropical, pero que “está totalmente depredada, no hay salvedad de nada, ni señales de que pueda haber una recuperación inmediata”, alertó Moreira. 

Situación de alerta

El naturalista y exministro del Ambiente y los Recursos Naturales (Marena), Jaime Íncer Barquero, sostiene que la destrucción de los pinares en Estelí, Madriz y Nueva Segovia está produciendo afectaciones a los humanos, la fauna y al río Coco. 

“El río Coco ya está seco en su curso superior porque las montañas de pinos que antes existían en Nueva Segovia, Estelí y Madriz están siendo abatidas por el fuego o por las motosierras”, afirmó Íncer Barquero a El Nuevo Diario, en una entrevista publicada recientemente. 

El Coco nace de la confluencia de otros dos ríos; uno que se llama Comalí, proveniente de San Marcos de Colón, en Honduras, y otro llamado Tapacalí, que surge en las montañas de Cusmapa, Madriz.