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Ni en la Secundaria ni en la Universidad, Laurentino Cortizo (66 años) expresaba interés político, como ser presidente de su país, Panamá, dicen dos nicaragüenses que compartieron aula con él: Julio Francisco Báez Cortés y Gilberto Wong.

En su juventud, Cortizo pensaba más en la ganadería, baloncesto, boxeo y en ayudar al más necesitado, según relatan.

El político, conocido como “Nito” en su país, es ahora el presidente electo de Panamá y tras ganar los comicios, el pasado domingo, habló sobre Nicaragua, donde vivió 2 años (1968 y 1969) y se bachilleró, en el Colegio La Salle, en Diriamba.

Julio Francisco Báez sostiene una foto en la que aparece junto a Laurentizo Cortizo, en sus años de secundaria. Nayira Valenzuela/END

“Laurentino es un personaje que motiva hablar de él (…) formaba parte de grupos de extranjeros que llegaban al colegio, una palabra que lo define aún es carismático, no era tan líder, pero, sí inteligente, cariñoso y tenía empatía”, recuerda Báez Cortés, quien compartió con el panameño 2 años de Secundaria.

Cortizo y Báez Cortés estudiaron en el Instituto Pedagógico La Salle, en Diriamba, Carazo, de 1968 a 1969.

En aquella época el panameño apenas tenía 18 años de edad. Allí se bachilleró y desde entonces nunca olvidó Nicaragua.

Según Báez Cortés, el Cortizo que se graduó en La Salle tenía una enorme inclinación por los más necesitados, tanto así que recolectaba alimentos en la escuela para llevarlo a personas con bajos ingresos. 

“Como estudiante era muy bueno, siempre le gustaba la historia, a mí no me extrañó que se lanzara como presidente (…), él era muy solidario y preocupado por lo social, acopiaba comida que no era consumida en el colegio y se encargaba de llevarla por iniciativa propia a gente humilde”, dice Báez Cortés sobre Cortizo.

Entre 1968 y 1969, Cortizo llegó al menos cuatro veces a la casa de los Báez Cortés, para pasar los fines de semana, puesto que era mucho, pero mucho menos complicado que viajar a Panamá por tan poco tiempo.

En la Secundaria a Cortizo también le gustaba el baloncesto y visitar fincas, puesto que proviene de una familia ganadera.

Cortizo es hijo del transportista español Laurentino Cortizo y de la maestra y empresaria de la construcción, la panameña descendiente griega, Esther Cohen.

Laurentino Cortizo en la foto del anuario del Colegio La Salle en Diriamba, de 1969. Cortesía/END

Cuando Cortizo viajó a Estados Unidos para estudiar en la Universidad, coincidió con otro nica, el empresario Gilberto Wong, ahora presidente de la Cámara Empresarial Taiwanesa Nicaragüense (Cetainic).

Según Wong, en aquellos años en la Saint Edward’s University, en Austin, Texas, a Cortizo le seguía gustando la ganadería, pero ya no el baloncesto.

En sus años universitarios a Cortizo le encantaba el boxeo. Se sentía inspirado por el mítico panameño Roberto “Manos de Piedra” Durán y por el nicaragüense Alexis Argüello, dos de los mejores pugilistas que ha dado América Latina.

Wong asegura que “guanteó” con Cortizo, aunque no detalla a quién le iba mejor sobre el cuadrilátero.

Cortizo es “una excelente persona, buen amigo, profesional, ama a su país y tiene una gran experiencia política”, explica Wong.

Pero el Cortizo que conocieron Báez Cortés y Wong, que no expresaba ningún interés en la política, evolucionó y se convirtió en diplomático, funcionario de Estado y ahora presidente electo de Panamá.

Cortizo trabajó en Washington ante a la Organización de Estados Americanos (OEA), en la década de los 80 y también fungió como ministro de Agricultura.

Sirvió como diputado en dos períodos consecutivos (1994-1999 y 1999-2004) por un circuito electoral de la provincia atlántica de Colón. Llegó a ser presidente de la Asamblea Nacional (2000 a 2001) y ministro (2004 a 2006), durante el gobierno de su copartidario, Martín Torrijos, hijo de Omar Torrijos.

“Me di cuenta (del giro) cuando él (Cortizo) estaba de ministro de Agricultura de Panamá, pero en la Universidad nunca mencionó su aspiración política”, explica Wong.

Ahora, el Cortizo que es presidente electo de Panamá tiene un discurso claro: revisar los tratados de libre comercio y, asegura, acabar con la corrupción en su país. Su plan de gobierno tiene 125 puntos.

Para Báez Cortés, ese Cortizo que dirigirá por 5 años a Panamá también posee un “compromiso social” con Nicaragua.

“Cuando yo vea a Cortizo le voy a decir que él tiene un compromiso social que no debe olvidar nunca, lo tiene con Nicaragua y ahora con Panamá, como presidente”, afirma Báez Cortés.

Tal vez, cuando se vean, Báez Cortés no tenga que recordarle el tema, puesto que el mismo Cortizo se refirió a este país pocas horas después de ganar los comicios.

“Vamos a apoyar la democratización. Yo estudié en Nicaragua, en Diriamba, cuando existía el único Pedagógico, La Salle”, declaró Cortizo a los periodistas en Ciudad de Panamá, el pasado domingo.

Gilberto Wong junto a Laurentino Cortizo. Cortesía/END

Cortizo formó parte de los graduados de la generación número XXVII del histórico Instituto Pedagógico La Salle, con sede en Diriamba, Carazo.

Antes de pisar suelo nicaragüense, había cursado de primero a tercer año de Secundaria en el colegio Javier, de la orden religiosa de los Jesuitas, en Panamá.

Báez Cortés asegura que Cortizo, tras dejar Nicaragua en 1969, nunca regresó.

El padre y madre del ahora presidente electo de Panamá estuvieron una sola vez en Nicaragua, cuando se dio la ceremonia de graduación, explica Báez Cortés.

Para este 2019, cuando celebran los 50 años de bachillerarse, se organizaba un reencuentro para la histórica generación de estudiantes que recorría Diriamba y entre quienes estaba un adolescente Cortizo, que marcaba la diferencia con su acento panameño.

El Pedagógico La Salle, de los mejores en su época

La institución educativa La Salle, en Diriamba, inauguró sus labores 15 de mayo de 1940.

Para la época, era considerado como el mejor centro educativo de Nicaragua y se ubicaba como uno de los más destacados de Latinoamérica, motivo por el que la familia de Laurentino Cortizo lo envió para finalizar sus estudios secundarios, en el internado del pedagógico.

Nueve hermanos de la orden religiosa de La Salle y destacados profesores nicaragüenses tenían a su cargo la labor docente del colegio.

El español Manuel Estrada Carpintero, quien laboró como maestro en el instituto diriambino entre 1962 y 1963, y es actual hermano del colegio La Salle en Managua, dice que una de las razones por las que muchos padres nicaragüenses y extranjeros enviaban a sus hijos a ese centro educativo era por la calidad de los maestros.

Según Estrada, La Salle “llegó a tener en poco tiempo una fama enorme en todos los países de la región”.

Para entonces, había personal de los Hermanos Cristianos, calificados como “verdaderos sabios y apóstoles” por un sitio creado por los exalumnos del Instituto Pedagógico de Diriamba.

Laurentino Cortizo, quien será el presidente número 57 de Panamá, nació el 20 de enero 1953. Está casado con Yazmín Colón y tiene dos hijos, Carolina Esther y Jorge Andrés, de nacionalidad panameña y estadounidense. También es abuelo de Amanda Victoria y Juan Antonio. Cortesía/END

La enseñanza en los años 40, 50 y 60 del siglo pasado incluía bellas artes, ciencias, deportes, pintura, teatro, poesía, gimnasia, música, química, física, matemáticas, agricultura, futbol, judo y el instituto contaba con un teatro moderno y campos deportivos.

El colegio tenía tarifas accesibles para la  mayor parte de las clases sociales medias y altas del país.

La matrícula para un extranjero, como Cortizo, era de 3 a 4 dólares, más el costo de la mensualidad, que rondaba los 15 dólares, sin incluir exámenes y habitaciones. 

A pesar de ser considerado “el colegio más grande de toda América Latina”, de acuerdo con Estrada, el instituto cerró funciones en 1974 porque parte de la estructura quedó débil tras el terremoto de 1972 y la recomendación de los ingenieros era abandonar el edificio por medidas de seguridad.