•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

Guillermo José Rodríguez, de 30 años y originario de Sébaco, Matagalpa, no sabe lo que es sentir el sol en su cuerpo, ya que, desde hace tres meses los custodios del Sistema Penitenciario Nacional Jorge Navarro, conocido como La Modelo, no lo sacan al patio como método de castigo, porque el manifestante se niega a que le tomen fotografías cuando está bajo el sol, denunció su esposa Maryuri Castro.

Castro, esposa de Rodríguez, asegura que desde que su marido fue detenido, el 30 de junio del año pasado, por participar en las protestas sociales iniciadas en abril de 2018, su vida se ha complicado y está bajo zozobra. Ambos procrearon 3 hijos; una Rodríguez la conoció durante la visita especial de Semana Santa  y ahora Castro tiene que mantenerlos y llevar cada 15 días, hasta las celdas del Penal, la provisión para su esposo, quien cada vez que la recibe pide que no se lo sigan llevando, pues le preocupa que sus hijos dejen de comer.

Rodríguez es parte del grupo de 9 manifestantes de Sébaco que fueron detenidos en el barrio San Jerónimo, el 30 de junio del año pasado, luego que en el municipio se planeara la Marcha de las Flores. Todos fueron acusados  de cometer delitos como “terrorismo, crimen organizado y obstrucción de servicios públicos”.

La abogada Yonarqui Martínez, abogada defensora de Rodríguez, explicó que en caso de Rodríguez sigue sin avances, pues el juicio en su contra ha sido reprogramado en por lo menos 5 ocasiones.

“Es un proceso anómalo desde su detención que fue ilegal, se le ha violentado sus derechos humanos en todo el sentido de la palabra, no se le ha proporcionado salud, es hipertenso y tiene problemas cardíacos.   Además, el juicio se sigue reprogramando y ni siquiera lo hemos abierto, entonces, los plazos están prácticamente vencidos”, explicó la defensora legal de Rodríguez.

La esposa del manifestante también denunció que el trato contra su esposo es peor porque, durante la audiencia preliminar del 4 de julio de 2018, fue señalado de ser “cabecilla de uno de los tranques de Sébaco”.

“A él lo detienen en Sébaco el 30 de junio, pero en cuestión de horas fue trasladado a las celdas de El Chipote; ahí solo estuvo hasta el 5 de julio que fue trasladado al penal, donde lo golpearon en la cabeza, le quebraron las costillas y le pateaban el pie que antes de ser detenido se había lesionado”, detalló Castro, evidentemente indignada.

Asimismo, explicó que en El Chipote a su esposo le cortaron el cabello que usaba largo, como una forma de tortura, con un machete.

“Cuando ya se lo habían dejado corto, los custodios se burlaban y le decían que se parecía al cardenal Leopoldo Brenes”, afirmó la esposa de Rodríguez.