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Setenta y dos días han transcurrido desde que a Ruth Matute oficiales del Sistema Penitenciario Nacional (SPN) que le resguardaban en un hospital, le notificaron que podría volver a su casa, pero bajo el régimen de convivencia familiar.

Sin embargo, no ha podido dormir tranquila en ninguna de las noches posteriores al 27 de febrero, fecha cuando la llevaron a su casa los oficiales del SPN. A su esposo, Danny García, lo excarcelaron cinco días después.

Según Matute, entre la 12 de la medianoche y la una de la madrugada, frente a su casa, en el barrio Monimbó, llegan motorizados (conocidos como parapolicias) y patrullas de la Policía Nacional a asediarlos.

“Los parapolicias pasan todas las noches frente a la casa y estacionan sus motos y por las madrugadas también hacen lo mismo”, reveló Ruth Matute este viernes, al salir del Complejo Judicial Central Managua, donde le suspendieron el juicio en el cual la Fiscalía le imputa los delitos de terrorismo y uso, portación y fabricación de armas restringidas.

En el juicio que aplazaron este viernes, para una fecha aún no establecida, también son procesados Hugo Arista y Lázaro García, este último un hombre de 70 años quien según la Fiscalía hacía bombas de contacto para atacar a la Policía Nacional.

Ruth Matute, cuando la Policía la presentó como una delincuente, pese a ser una manifestante. Archivo/END

La acusación para Ruth Matute y las otras tres personas, entre los que está su esposo, Danny García, está radicado en el Juzgado Segundo Distrito Penal de Juicio de Managua, donde este viernes le informaron que no se realizaría el juicio.

El caso de Ruth Matute es uno de los emblemáticos en la crisis que comenzó el 19 de abril del 2019, porque estando en la cárcel sufrió problemas de salud y tuvieron que llevarla de emergencia a un hospital para una operación de corazón abierto y ponerle un nuevo marcapaso.

Ruth Matute, a quien arrestaron cuando pasaba comida a su marido en la Dirección de Auxilio Judicial (DAJ), conocido como “El Chipote”, pasó 49 días presa en esa dependencia policial, 35 en la cárcel de mujeres y 14 en el hospital, bajo vigilancia.