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El zanatillo nicaragüense (Quiscalus nicaraguensis), ave endémica que solo vive en Nicaragua y una muy reducida parte del norte de Costa Rica, podría extinguirse. El número de la población es desconocida, pero los expertos han notado que ya no se ven en lugares donde antes hubo colonias. 

En total, hay 7 especies de aves que están en peligro crítico de extinguirse en el país. Salvadora Morales, ecóloga, y Marvin Tórrez, biólogo, ambos estudiosos de las aves, coincidieron que el zanatillo puede ser uno de los casos.

Morales, quien por varios años estudia las aves migratorias y residentes que viven en humedales, explicó que esta ave está microlocalizada a orillas de los lagos Xolotlán y Cocibolca. Afirmó que hace 18 años se observaban colonias grandes a orillas del lago de Managua y que anidaban en árboles secos, pero ahora “ya no se ven”. 

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En la laguna de Tisma, en Masaya, aún permanece una cantidad relativa de estas aves y en una de sus recientes giras tuvo la oportunidad de ver que están anidando cerca de los juncos. En Mateare, donde hace 18 años se podían ver con regularidad, se han perdido, señaló. 

El humedal del Guayabo, en Granada, era otro sitio donde se podían ver colonias de zanatillos, agregó la experta. “Desaparecieron porque la gente construyó casas en esa área”. 

A diferencia del zanate común, con el que normalmente se le confunde y que se ha adaptado a la ciudad, el zanatillo tiene casi total dependencia de los humedales. 

El zanatillo está en un estado de “precaución menor”.  Cortesía Quetzalli Nicaragua

“Lo que más crece son las ciudades y pueblos. El zanate es súper oportunista. A diferencia del zanatillo, que su dieta depende mucho de humedales, estos son probablemente los hábitats más amenazados, además del bosque”.

Morales aseguró que los humedales son muy frágiles a la variabilidad climática, el ejemplo más dramático fue el secamiento de Tisma, en el 2016, después de un déficit de lluvia provocado por el fenómeno de El Niño. Sus aguas son explotadas de forma irracional para la agricultura desordenada. 

La Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) máxima organización en la valoración de especies amenazadas en el mundo, coloca al zanatillo en un estado de “precaución menor”. 

Sin embargo, Morales refutó esta lista, pues el zanatillo “no es de baja preocupación, como aparece en la UICN. Se debe saber cuál es la población para poder decir si está mal o bien. Esta especie necesita mucha atención. El llamado es que necesitamos investigar más sobre la especie, antes que desaparezca. Necesitamos tener monitoreo más frecuente, solo se hace una vez al año”.

A punto de desaparecer

Al igual que el zanatillo, Nicaragua alberga otras aves que están en peligro crítico de desaparecer en el territorio. 

Una de estas es de las especies rapaces más grandes del mundo, el águila arpía. La envergadura de sus alas puede llegar a medir 2 metros. Su principal hogar son los bosques húmedos, sometidos a la presión de la frontera agrícola y la tala. 

En la laguna de Tisma, en Masaya, aún permanece una cantidad relativa de estas aves Archivo/END

Posible recuperación

El biólogo Marvin Tórrez, un estudioso de las aves, afirmó que trabaja en un artículo sobre el zanatillo para una revista científica. Sin dar detalles, el experto indicó que la publicación es acerca de la posible recuperación de la especie. 

Precisó que en 2016, esta ave casi desapareció, ya que los humedales de agua dulce en los que habitan se secaron, como sucedió con Tisma.

Tórrez aseveró que el zanatillo está en peligro crítico y es el ave más emblemática, al menos para ellos. Su hipótesis es que esta ave es resiliente, es decir capaz de reponerse si se le da un respiro. “De lo contrario, va para un punto en que se va a acabar”. 

De acuerdo con la Lista Roja de Nicaragua, este animal estuvo alguna vez en los bosques de Rivas. A pesar que en el país está en peligro crítico, a nivel mundial no. Morales afirmó que en Panamá es común verla, no obstante, su población viene declinando. 

Hay otras aves interesantes que no están en peligro crítico, pero sí en el estatus de “peligro”. Cortesía Quetzalli Nicaragua

Morales afirmó que los últimos avistamientos en el país fueron en Siuna, hace un par de años y fue porque alguien cazó un ejemplar. Actualmente, no hay más reportes, sobre todo, porque hay muy poca exploración en los bosques donde habita como Bosawás e Indio-Maíz. 

Otras dos especies en estado crítico en el país son las lapas roja y verde. Hace muchos años estuvieron en la región del Pacífico, pero actualmente están confinadas a áreas conservadas en el Caribe Sur y Norte. Morales precisó que el almendro de río, árbol en la que estas especies comen y anidan está desapareciendo, lo que provoca un impacto en la población. 

Sin embargo, la caza de estas aves para venderlas como mascotas también las está desapareciendo en el país. La UICN coloca a la lapa verde en peligro de extinción. Tomando en cuenta que esta organización establece que tiene presencia desde el sur de Honduras hasta el sur de Ecuador, los bosques de Nicaragua son algunos de los pocos refugios que quedan.

Nicaragua también alberga especies endémicas regionales, es decir, que solo existen en una región. Por ejemplo, el pájaro campana, que solo se haya del sur de Honduras al centro de Panamá. Más del 50% de su rango poblacional está destruido, según la Lista Roja.

Al igual que el zanatillo, Nicaragua alberga otras aves que están en peligro crítico de desaparecer en el territorio. Jorge Ortega/END

El charralero cejiblanco solo habita desde el noroeste de Estados Unidos hasta Nicaragua. En el país su hábitat son los bosques secundarios y charrales del corredor seco, ecosistemas vulnerables a los incendios forestales. De acuerdo a la Lista Roja su población es desconocida y el mayor número registrado en los últimos 5 años es de casi 20 individuos.

El mirlo acuático una pequeña ave que habita desde Alaska hasta Panamá, también ha sido incluida en la lista, debido a que el ecosistema donde ha sido vista, riachuelos en bosques húmedos en el norte del país, están afectados por la contaminación del agua y la tala de los árboles.

Por descubrir

Tórrez indicó hay otras aves interesantes que no están en peligro crítico, pero sí en el estatus de “peligro”. El colibrí montañez pechiverde (Lampornis sybillae) es uno de ellos. Solo se comparte con Honduras, detalló el experto. Asimismo, el semillero nicaragüense (Sporophila nuttingi) solo se puede encontrar en Costa Rica y un poquito en Panamá. 

Morales aseguró que hay mucho por descubrir. En Nicaragua hay un poco más de 750 especies de aves. En el último Global Big Day, el evento internacional que sirve como un inventario de aves a nivel mundial, Nicaragua quedó en el penúltimo lugar a nivel de Centroamérica, solo por encima de El Salvador. 

Morales explicó que la cantidad de aves que se contaron en el país es casi parecida a las de El Salvador, a pesar que posee menos bosques. Esto es solo una prueba de lo poco que interesa este tema, precisó la experta. Sin inventario de aves es difícil seguir descubriendo más especies para el país, puntualizó.