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La comunidad indígena rama y afrodescendiente kriol pidieron a las autoridades tomar acciones ante la invasión de colonos al interior de la reserva Indio-Maíz.

Los gobiernos comunales, dueños del 70% de la Reserva Biológica Indio-Maíz, presentaron evidencias sobre la depredación de los bosques, la pesca y la caza ilegal que están realizando personas en el propio corazón de esta área protegida, la segunda de mayor importancia en Nicaragua.

En un reporte bimestral de los patrullajes de los guardabosques de los gobiernos comunales rama y kriol muestran las evidencias de su denuncia.

El informe publicado el 10 de mayo precisa que entre los meses de marzo y abril realizaron un total de 53 observaciones de actividad humana en el propio corazón de la reserva, de los cuales 4 fueron observaciones a personas en los sectores conocidos como Caño Negro, La Pimienta, bocana de caño La Pimienta y Canta Gallo, realizando actividades ilegales como pesca con trasmallos, despale, caza de animales y construcción de carriles. 

En abril, entre los sectores de caño La Pimienta y Río Indio encontraron 7 campamentos, tanto de cazadores, pescadores y tomatierras, detalla la denuncia. Hasta ese mes, los colonos habían construido 22 carriles en dicha zona, además, encontraron que en cuatros puntos realizaron quemas.

El documento señala que en el resto del territorio patrullado también se encontró un total de 8 áreas deforestadas y 2 viviendas improvisadas.

Un guardabosque muestra la osamenta de un danto cazado por los invasores. Cortesía/END

Los guardabosques denuncian que en dos sitios hay evidencia de deforestación con motosierras y la fabricación de cayucos en los sectores La Pimienta y Río Indio.

Más evidencias

Nuevas fotografías exponen el daño de los invasores de tierra, quienes están haciendo parcelas de cultivo, a pesar que se trata de áreas de bosque densas en vegetación. Los árboles derribados fueron quemados. 

Uno de los comunitarios, quien pidió el anonimato, aseguró que en un sector de la reserva fueron afectadas dos manzanas y en otro punto una manzana.

La fuente indicó que las instituciones del Ejército y el Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales (Marena) no quisieron recibir una carta, en la que se denuncia esta situación y las fotografías tomadas en los lugares afectados.

“Nadie quiere tomar los documentos, pareciera que tuvieran fuego. No quieren asumir ni enfrentar nada”, declaró.

Esta semana, los comunitarios entregarán los documentos a la Alcaldía de San Juan de Nicaragua para ver si toman medidas.

El Nuevo Diario consultó vía telefónica al coronel Álvaro Rivas, jefe de Relaciones Públicas del Ejército, sobre la situación que denuncian los gobiernos comunales rama y kriol. 

Rivas manifestó vía e-mail que “los señores (de las comunidades rama y kriol) pueden llevar el documento”, haciendo referencia a las imágenes sobre los daños a la reserva.

Pescan con veneno

También presumen que la aparición de peces muertos en el caño La Pimienta esté relacionada a la pesca con veneno, situación que los comunitarios vienen denunciando desde inicios de 2019. 

Asimismo, comprobaron que los cazadores están utilizando trasmallos en la zona de Canta Gallo y Río Indio para pescar, algo prohibido por sus estatutos.

Las comunidades rama y kriol verifican los destrozos en el interior de la Reserva Biológica Indio-Maíz, provocada por tomatierras. Cortesía/END

A un poco más de un año del incendio que afectó principalmente la parte oriental de Indio-Maíz, la recuperación de los bosques, tanto de yolillos y otras especies de árboles es prácticamente nula. Mientras que por la parte occidental, los colonos continúan avanzando desde el municipio de El Castillo, en Río San Juan y otros puntos agrícolas que rodean el área protegida.