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Una investigación de la Fiscalía salvadoreña, que data desde el 2016, concluye que el exmandatario Mauricio Funes lideró una estructura que desvió US$351 millones del erario público para favorecer a amigos y familiares.

Costa Rica recibió esta semana una solicitud de El Salvador de extraditar al suegro de Mauricio Funes, Juan Carlos Guzmán Berdugo, para que enfrente un proceso penal por lavado de dinero, porque, según la Fiscalía salvadoreña, Guzmán es parte de la estructura en el caso “Saqueo Público”, que ayudó a Funes a lavar parte de los US$351 millones.

El caso Funes también resonó esta semana en Centroamérica, porque el presidente electo de El Salvador, Nayib Bukele, denunció que el expresidente prófugo y asilado en Nicaragua recibe un salario en la Cancillería de este país, igual que su hijo, Diego Funes Cañas.

La Justicia salvadoreña también ha pedido la extradición de Funes y el presidente Bukele, quien será investido en junio, anunció que insistirá en ese reclamo.

Las autoridades de El Salvador señalan que Funes destinó más del 50% del presupuesto de la Casa Presidencial para gastos secretos, la partida secreta más abultada de los últimos años. Los fondos fueron depositados en 8 cuentas bancarias, de las cuales liberaron 5,858 cheques.

La actual pareja de Funes, Ada Mitchell Guzmán Sigüenza, también asilada en Nicaragua, es señalada de haber administrado una empresa creada con esos fondos, con el fin de adquirir los bienes.

Ada Luz Sigüenza de Guzmán, suegra del expresidente, fue contratada por la Presidencia y le tramitaron un pasaporte diplomático.

Expresidente de El Salvador, Mauricio Funes. Archivo/END

La Sala de lo Constitucional de El Salvador declaró inconstitucional la forma en que se nutrió la “partida secreta”, nombre con el que se le conocía a un mecanismo que permitía la reorientación de fondos del Estado hacia la Casa Presidencial, sin tener que pasar por la aprobación de la Asamblea Legislativa.

La presidencia de Funes dispuso para gastos reservados US$80 millones durante todo su quinquenio. Sin embargo, en la acusación fiscal, determinaron que a través de movimientos ilegales trasladaron US$264 millones para hacer crecer la”partida secreta” a US$351 millones.

En familia

Ada Mitchell Guzmán Sigüenza habría recibido US$484,000, según la Fiscalía salvadoreña y los utilizó para adquirir vehículos, pagos de tarjetas de crédito y para gastos de dos cirugías plásticas en Beverly Hills, en Los Ángeles (California). 

La suegra de Funes compró un vehículo por un valor de US$12,000, pagó préstamos por US$154,560, realizó viajes por US$8,942 y depósitos por US$42,000.

La madre de Ada Mitchell no tiene como justificar US$217,965 que utilizó de los fondos públicos del Gobierno.

El suegro del exmandatario, Juan Carlos Guzmán Verdugo, realizó viajes por un monto de US$100,000 y tampoco puede justificar US$133,564.

Expresidente de El Salvador, Mauricio Funes. Archivo/END

Dos hijos de Funes también aparecen como receptores de fondos públicos: Diego Funes Cañas recibió US$279,000 y Roberto Funes Avelar, US$163,000, que utilizaron para adquirir vehículos. Diego es quien recibe un pago en la Cancillería nicaragüense como asesor.

“El Chaparral”

El exmandatario Funes también tiene una segunda investigación por lavado de dinero y por un supuesto soborno de US$3.5 millones. Es el caso conocido como “El Chaparral”.

El soborno del que hace alusión la Fiscalía, según publicaciones de medios salvadoreños, habría permitido la compra de propiedades que facilitaron la construcción de un lujoso spa para Ada Mitchell Guzmán Sigüenza.

A Funes lo señalan de haber entregado dinero de forma ilegal a un fiscal, conocido como Luis Martínez, quien permanece detenido desde el año 2017.

La Fiscalía indica que Funes entregaba entre US$10,000 y US$20,000 cada vez que el fiscal lo requería, para que no lo investigara. En total, le habría dado US$1.5 millones, además de tres vehículos de lujo y le habría pagado al menos 92 viajes y gastos onerosos.

Otra investigación que pesa sobre Funes es por la evasión de US$270,000 en impuestos sobre la renta.

Expresidente de El Salvador, Mauricio Funes. Archivo/END

En febrero de este año se conoció que a Funes lo procesarán penalmente por la divulgación del Reporte de Operaciones Sospechosas (ROS), emitido por Estados Unidos, en el que se advertía sobre movimientos de dinero en la administración del fallecido expresidente Francisco Flores.

Según la Fiscalía salvadoreña, Funes reveló el ROS en noviembre de 2013 en su programa radial “Conversando con el presidente”. 

Orden de captura

En junio del año 2018, el Juzgado Quinto de la Paz de El Salvador, emitió una orden de captura con fines de extradición contra el exmandatario Funes y tres de sus familiares: su pareja, Ada Mitchell Guzmán Sigüenza y dos de sus hijos; Carlos Mauricio Funes Velasco y Diego Roberto Funes Cañas.

Funes y su núcleo familiar permanecen en Nicaragua bajo asilo político desde el 6 de septiembre del año 2016, otorgado por el presidente Daniel Ortega, a través de la resolución 073-2016 del Ministerio de Relaciones Exteriores de Nicaragua, publicada en el Diario Oficial La Gaceta.

Expresidente de El Salvador, Mauricio Funes. Archivo/END

Mauricio Funes percibe un salario equivalente a US$2,739 mensuales, en la Cancillería de Nicaragua, lo que él admitió esta semana diciendo que es una consultoría “para asesorar en temas de integración”.

Su hijo Diego también recibe un salario de la Cancillería nicaragüense, que equivale a U$$1,450 mensuales, según reveló Bukele.

(Con colaboración de Humberto Galo).