•  |
  •  |
  • END

Mientras en el presidente Daniel Ortega ayer en Honduras se “rasgó” las vestiduras, repudió la violencia en otros países, acusó a otros y “rumió” el tema del embargo contra Cuba, organizaciones de mujeres nicaragüenses lo señalan a él de ser cómplice de la violencia contra las féminas y el mayor violador de sus derechos.

Según las organizaciones de mujeres, hasta el momento se registra un crecimiento de los feminicidios, mientras las muertes maternas se elevaron en 65 por ciento.

Luego del panel “Situación de violencia y salud sexual y reproductiva de las mujeres nicaragüenses”, Darling Munguía, coordinadora nacional de la Red de Mujeres contra la Violencia, señaló que el gobierno está en una franca posición en contra de los derechos de las mujeres, y no hay indicios de voluntad para trabajar en tratar de respetarlos.

“Al contrario, el gobierno de Nicaragua es cómplice de todas las violaciones a los derechos de las mujeres. Incluso, promovió la penalización del aborto terapéutico, es responsable de que el Ministerio de Salud no brinde atención de calidad y que en el Ministerio de Educación no se brinde educación sexual y reproductiva eficiente a una juventud muy vulnerable”, dijo Munguía.

Señaló que en Nicaragua, según el monitoreo de los medios de comunicación, se registran 26 mujeres asesinadas hasta mayo de este año, y en lo que va del año, la Comisaría de la Mujer ha recibido más de 6 mil denuncias de violencia intrafamiliar, situación que si bien no se diferencia mucho de las cifras del año pasado, tiende a aumentar y posiblemente supere la de 2008.

Por su parte, Ana María Pizarro, directora de SI Mujer, dijo que la violación sexual en las niñas y adolescentes se agrava por la total impunidad que propician las instituciones del Estado, mientras la mortalidad materna ha aumentado en un 65 por ciento, en comparación con los datos del año pasado en esta misma fecha, según los datos de la vigilancia epidemiológica del Ministerio de Salud, Minsa.

Datos de muertes maternas

En 2008, Managua registró un fallecimiento, y este año se registraron seis; en Bluefields, de dos pasó a ocho muertes, y en Matagalpa se pasó de tres a cinco muertes maternas. De éstas, la mayoría no tuvo atención prenatal, y el 18.8 por ciento son adolescentes. El 100 por ciento de las fallecidas no usaba método anticonceptivo.

Pizarro consideró que las cifras de este año crecieron por la mala atención médica en los centros de salud y hospitales, la falta de medicamentos y la prohibición del aborto terapéutico.

Las estimaciones de la Organización Mundial de la Salud indican que, en América Latina, uno de cada tres embarazos terminan en aborto.

Leticia Romero Sánchez, Directora Ejecutiva de Asonvihsida, señaló que a pesar de tener leyes contra la violencia, la mayoría de los delitos de violencia intrafamiliar y sexual quedan impunes.

Agregó que dichos delitos ocurren porque la discriminación y la violencia contra las mujeres son socialmente aceptadas en nuestra región y no se respetan los derechos ni la equidad de género.