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El representante alterno de Venezuela ante el Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA), Rafael Castillo, denunció este martes que su país sirve de proveedor de armas a Nicaragua con el fin de reprimir las protestas sociales en este país.

“Este fin de semana recibimos reportes del uso de armas venezolanas para reprimir las manifestaciones nicaragüenses (…). Con vergüenza y dolor observamos cómo las armas de nuestra República son utilizadas para reprimir las ansias de libertad de los ciudadanos de otros países”, denunció Castillo ante este foro regional.

El pasado 9 de abril, el venezolano Gustavo Tarré, designado por el líder opositor y presidente interino Juan Guaidó, asumió como embajador de Venezuela ante el Consejo Permanente, nombrando a María Alexandra Sanglade, como ministra consejera y Rafael Castillo, como representante alterno.

Durante la sesión extraordinaria en la que se abordó la situación de Nicaragua, Castillo señaló que se debe observar con “especial preocupación” la “complicidad” del presidente nicaragüense, Daniel Ortega, con la “dictadura cubana y el régimen de Venezuela”.

“En Nicaragua, vemos una repetición acelerada de la erradicación de la institucionalidad democrática, igual a la que sufrió Venezuela a manos de Hugo Chávez (ya fallecido) y Nicolás Maduro (actual presidente venezolano)”, advirtió el diplomático.

El representante alterno de Venezuela insistió en que se debe revertir el “curso antidemocrático” en Nicaragua, además de restituir los derechos humanos.

La respuesta del Gobierno nicaragüense “ha sido más muertes, más represión, más arrestos por motivos políticos y menos democracia”, agregó.

Crisis sociopolítica

Desde abril de 2018, Nicaragua se encuentra sumergida en una crisis sociopolítica que dejó al menos 325 fallecidos y más de 2,000 heridos producto de la represión como respuesta del Gobierno al reclamo de la población.

En febrero de este año, Giancarlo Fiorella, investigador y entrenador para América Latina del sitio web de investigación Bellingcat, determinó en un informe divulgado en Holanda, que durante los operativos contra la población se utilizaron diferentes tipos de armas como AK, Dragunov, metralletas PKM y M16.

Ese reporte destacó la cercana relación entre grupos de parapolicías y la Policía Nacional, durante las protestas de 2018.

Por su parte, el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI), en su informe presentado a finales del año pasado, destaca que frente a estas manifestaciones pacíficas y espontáneas de la sociedad civil, el Gobierno recurrió al “uso desproporcional de la fuerza, utilizando armas letales” y permitiendo que grupos paraestatales participaran al lado de las fuerzas policiales en reprimir a los manifestantes.

El informe señala la identificación de personas de civil que portaban armas de fuego.