• Managua, Nicaragua |
  • |
  • |
  • Edición Impresa

La Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia declaró que el cuarto paro nacional, de este jueves, “fue un esfuerzo exitoso que reflejó la unidad de los sectores económicos y sociales” para exigir al Gobierno la liberación de los manifestantes presos, la seguridad de los mismos y seguir demandando la restitución de los derechos y libertades de los ciudadanos.

“Considerando que hubo una amenaza sistemática de parte de las autoridades a lo largo de los últimos tres días, amenazas de cierres, de auditorías, de poner multas, el esfuerzo del paro fue éxito”, afirmó José Adán Aguerri, presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep) y miembro de la Alianza Cívica.

Recordó que en esta ocasión el paro fue en solidaridad con los manifestantes presos, para exigir su liberación y seguridad mientras esperan salir de la cárcel, y para que el Gobierno cumpla el acuerdo de restitución de derechos y garantías ciudadanas que firmó con la Alianza Cívica en la mesa del diálogo, en marzo pasado.

El paro “reflejó la solidaridad, la determinación, sobre todo, cuando vemos funcionarios públicos tomando fotos en cada uno de los negocios que cerraron”, señaló Aguerri.

Según el líder gremial, “la respuesta positiva para este paro refleja que hay una combinación importante distinta a las otras tres ocasiones y es la combinación entre el paro empresarial y el paro del consumo”.

"En algunas zonas del país el paro de negocios alcanzó cifras de 60% y hasta 70%, pero se registra una caída en el consumo de hasta un 80% en determinados puntos", argumentó.

“En lugares donde los negocios abrieron, la ciudadanía ejerció su decisión de no consumir, de no asistir”, recalcó el presidente del Cosep.

“Fue evidente; por ejemplo, en las instituciones financieras que fueron obligadas a abrir, no había clientes, tenemos que destacar el resultado positivo del efecto combinado de estos dos aspectos”, comentó.

En el caso de Managua, el paro tuvo una expresión en lo comercial y en lo educativo, porque cerraron los colegios privados, cerraron las universidades privadas y tenemos datos que en las universidades públicas no asistieron los estudiantes”, señaló Aguerri.

Sobre los centros comerciales, dijo que “prácticamente cerraron la mayoría, y en el caso de los supermercados, salvo una cadena, todas las demás cerraron”.

En los mercados, “que fueron obligados a abrir con amenazas de quitarle su licencia (a los comerciantes), pues ahí sí hubo una mayor apertura de negocios, pero la asistencia de consumidores, tanto en los pequeños negocios como en las empresas medianas y grandes, como en los mismos bancos fue muy limitada”, valoró Aguerri.

“Si el Gobierno decide esperarse hasta el 18 de junio para hacer la excarcelación y la liberación plena de todos los presos, entonces, tendríamos que ver si el 19 de junio se puede retomar la mesa para los otros temas que son la restitución de derechos, su cumplimiento, y ver si puede avanzar en el tema de justicia y democracia”, expresó Aguerri.

Mensaje claro

Mario Arana, presidente de la Cámara de Comercio Americana Nicaragüense (AmCham) y miembro del equipo negociador de la Alianza Cívica, dijo que el paro es “un mensaje muy claro, muy contundente de la gente, sobre sus aspiraciones para que realmente construyamos bases sólidas para una democracia, genuina, para que haya justicia y libertad”.

Agregó que esperan que el Gobierno escuche este sentir de la ciudadanía, que le ha dado valor a la demanda de liberar a los manifestantes presos, algo que ha quedado claro con la actitud y la postura de la población.

“Había empresas abiertas, pero no tenían a nadie adentro. Hubo bancos que estaban abiertos, pero no tenían a nadie en fila. Muchas sucursales bancarias ni siquiera abrieron porque no llegaron sus trabajadores”, destacó.

Para Arana, el paro fue “un mensaje fuerte, que nos está articulando a los nicaragüenses, mostrando nuestra fuerza, reivindicando los planteamientos que están sobre la mesa y se le han planteado con toda claridad al Gobierno”.

Según Arana, “en los departamentos del país, fue donde más estuvieron claramente en paro, con lugares donde se llegó casi a un 90% y en Managua quizás hubo un poco más del 70% de paro”.

Calles vacías

En un recorrido por Managua, El Nuevo Diario constató que las calles lucían semivacías este jueves, pero con un fuerte patrullaje de la Policía Nacional, cuyos agentes permanecían en los principales semáforos o circulaban en las calles.

Los centros comerciales también permanecieron cerrados. El mercado Oriental, el más grande de Managua, tuvo poca afluencia pese a que los tramos estaban abiertos; y en el mercado Roberto Huembes, los tramos tenían las puertas cerradas y muy pocas personas llegaron al lugar.

El Centro Comercial Managua, el más antiguo en la capital, estaba cerrado; trabajadores explicaron que algunos módulos de sastrería y costura estaban abiertos, así como delegaciones de instituciones estatales, pero los establecimientos comerciales privados permanecían cerrados.

Negocios cerrados en el mercado Oriental en apoyo al cuarto paro nacional, este jueves. Óscar Sánchez/END

Cuatro patrullas, con una cantidad no precisada de oficiales, de la Dirección de Operaciones Especiales (DOEP) circulaban constantemente entre las rotondas Rubén Darío y Jean Paul Genie.

Mientras tanto, otra cantidad de oficiales de tránsito estuvieron apostados en la llamada Plaza de las Victorias.

En la zona comercial de Linda Vista muchos negocios cerraron sus puertas.

La presencia de oficiales de la Policía Nacional en esta área de la capital fue notoria. Hubo oficiales apostados en semáforos y agentes en motocicletas patrullando.

En el departamento de Estelí se observó poca presencia de la Policía Nacional patrullando por las calles. En la terminal sur de esta ciudad, una de las más frecuentadas por las personas que entran y salen de Estelí, fue poca la cantidad de autobuses laborando. Según los transportistas, no había pasajeros.

En Rivas, pese a que los negocios y gasolineras estuvieron abiertos, había pocos clientes. En las calles la circulación de vehículos privados fue baja.

En la zona comercial de Linda Vista muchos negocios cerraron sus puertas. EFE/END

En León se observó poca presencia de personas en las calles y aunque algunos negocios del centro histórico permanecían abiertos, los locales estaban vacíos. En el caso del mercado central Raúl Cabezas se observó que muchos negocios estaban cerrados y una raquítica presencia de compradores.

Policías tomaban fotos

En la zona comercial de Linda Vista, El Nuevo Diario constató este jueves que dos oficiales a bordo de una motocicleta se estacionaron frente a un establecimiento que comercializa electrodomésticos y procedieron a tomar fotografías.

Los oficiales utilizaron sus celulares para captar imágenes del local cerrado. Mientras hacían eso, dos guardas de seguridad se les acercaron. La conversación de los policías con los guardas duró minutos y luego se movilizaron a otro establecimiento cerrado, a menos de 15 metros.

A ese local, donde se comercializa ropa de segunda mano, también le tomaron fotografías. Luego, otros dos oficiales en una motocicleta llegaron al lugar.

La policía se mantuvo patrullando todo el día y tomó fotos de algunos negocios cerrados. Bismarck Picado/END

El guarda de seguridad, al percatarse de la presencia de un equipo de El Nuevo Diario, se acercó y le pidió abandonar la zona, argumentando que el área es propiedad privada y no se permitía tomar fotografías.

Otro local dedicado al comercio de artículos para el hogar, que también se sumó al paro, tenía en su parqueo una patrulla estacionada con varios agentes.

El centro comercial Metrocentro no abrió sus puertas, tampoco otros establecimientos cercanos a la sede de la Policía Nacional, en Plaza el Sol.

Con la colaboración de José Luis González en León y Máximo Rugama en Estelí.