•   San José, Costa Rica  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

Fernando Gaitán Flores, conocido como Comandante Caperucita o Comandante Monimbó, salió hace casi un año de Nicaragua, acusado de “terrorista” por participar en los tranques en la ciudad de Masaya y Monimbó.

Gaitán Flores, quien se convirtió en un símbolo de resistencia en Nicaragua, ahora vive en Costa Rica, donde conversa con El Nuevo Diario y explica que ha negado entrevistas a cadenas de noticias internacionales, porque siente que su vida corre peligro.

Un año después de exiliarse, Gaitán Flores está en una pequeña habitación en San José, con varias libras de más.

Dice sentirse muy agradecido con el presidente de Costa Rica, Carlos Alvarado, cuyo gobierno le otorgó un carné de refugiado, permitiéndole permanecer en ese país, resguardando su vida.

El Comandante Monimbó dice que camina con mucha precaución. Carlos Solís/END

Conseguir trabajo, sin embargo, no ha sido posible para Gaitán Flores. Admite que ha aguantado hambre.

“Mi vida ha sido difícil en Costa Rica porque no he podido encontrar trabajo, este país nos ha abierto las puertas, no solo a mí, sino a todos los que hemos venido buscando refugio”, explica.

Gaitán Flores es uno de los más de 50 mil nicaragüenses que desde el año pasado se exiliaron en Costa Rica en búsqueda de protección, al sentirse perseguidos y amenazados tras el estallido de la crisis en Nicaragua.

“Todos estamos bien, pero está duro encontrar trabajo y eso hace que nuestra situación sea bien difícil”, indica.

El Comandante Monimbó dice que camina con mucha precaución.

Gaitán Flores participaba en los tranques, dirigía a las personas y, tras grabar el video, era reconocido en Monimbó. Carlos Solís/END

En varias ocasiones ha sido perseguido por personas extrañas que han querido hacerle daño, pero ha logrado escapar ileso, según relata.

“Una vez, como a eso de la 7 de la noche, dos personas en moto y con casco completamente cerrados, me venían persiguiendo”, cuenta uno de los episodios.

Aquella noche, continúa, se percató de los motorizados cuando él se detuvo en un semáforo y notó que los dos hombres se acercaban en actitud sospechosa.

“Inmediatamente crucé la calle y empecé a correr, ellos me siguieron, pero logré meterme en una panadería que estaba cerca y eso me salvó”, explica. 

Ese no ha sido el único susto que se ha llevado el Comandante Monimbó en Costa Rica.

En otra ocasión un individuo con casco de moto estaba recostado a un muro y cuando él iba pasando le dijo que en Nicaragua el gobierno no lo había olvidado.

Gaitán Flores es uno de los más de 50 mil nicaragüenses que desde el año pasado se exiliaron en Costa Rica. Carlos Solís/END

“Ya tu cabeza tiene un precio por traidor”, le habría dicho el hombre, quien de inmediato se marchó.

Gaitán Flores dice que no pudo identificarlo, pero le quedó claro que su seguridad corre peligro.

En Nicaragua, durante la crisis, Gaitán Flores se hizo popular cuando, mortero en mano y camiseta roja enrollada en su cabeza, grabó un video en el cual criticaba al gobierno.

El video se hizo viral y Gaitán Flores pasó de ser un simple despachador en una distribuidora en el mercado de Masaya, a uno de los hombres más reconocidos.

“Yo lo que hice ese día, cuando grabaron el video, fue expresar el sentir del pueblo, yo estaba muy furioso de ver cómo el gobierno nos venía imponiendo las cosas a la fuerza”, recuerda.

Gaitán Flores participaba en los tranques, dirigía a las personas y, tras grabar el video, era reconocido en Monimbó y en toda Nicaragua.

Afirma que cuatro de las personas que salen en el video con él murieron a balazos durante la crisis.

Otros estarían encarcelados y unos más exiliados.

“(Durante la crisis) cuando la Policía y los paramilitares no pudieron pasar del parque central a Monimbó, empezaron a disparar con AK47 y rifle para franco tirador. Uno de mis compañeros cayó muerto por la Cruz Roja y otros en la placita de Monimbó. Ellos dieron sus vidas por una Nicaragua libre y porque el país salga hacia adelante”, resalta.

Pese a que en Costa Rica está sin trabajo y con temor por su seguridad, Gaitán Flores sabe que no puede volver a Nicaragua, donde lo acusan de terrorista, saqueador y de formar grupos delincuenciales.

El Comandante Monimbó pide a los exiliados nicaragüenses no desesperarse ante las adversidades.

Luego, recuerda que él mismo tiene casi un año sin ver a sus familiares, pero no pierde la fe de volver a su país.