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La Oficina Regional del Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/Sida (Onusida), para América Latina y el Caribe, rechazó categóricamente las amenazas que desde hace dos meses se vierten contra la activista Arely Cano, coordinadora de ICW Latina, una red internacional que trabaja en defensa de los derechos humanos de las mujeres con VIH, tras las denuncia que la activista ha venido haciendo sobre la escasez de medicamentos claves para el tratamiento de VIH en los establecimientos de salud pública.

Cano afirmó a El Nuevo Diario que las amenazas en su contra aparecieron inmediatamente después de publicar, en sus redes sociales, un video en el que denuncia la inquietud de pacientes que se comunicaron con ella para indicarle que en los hospitales públicos no han podido adquirir los medicamente Ritonavir y Truvada (antirretrovirales).

La defensora de los derechos de personas con VIH, Arely Cano, denuncia amenazas en su contra. Archivo/ENDLas amenazas contra la activista fueron, principalmente, desde las redes sociales Facebook y Whatsapp, donde le afirmaban que sus hijas serían violadas y que le iban a dar “Plomo”, palabra utilizada por grupos que se dicen afines al Gobierno.

Onusida, mediante un comunicado, indicó que ve con preocupación que el trabajo realizado por Cano “genere este tipo de reacciones violentas”, por lo cual, instó a las autoridades nicaragüenses a que “garantice medidas de protección” para la activista y defensora de los derechos de mujeres con VIH.

En el pasado algunos organizaciones han abogado fehacientemente por los enfermos  de SIDA. ARCHIVO/END.

SOLIDARIDAD INTERNACIONAL

Las amenazas contra la defensora de los derechos de mujeres con VIH también fueron objeto del “repudio” de la Coalición Internacional de Preparación para el Tratamiento, Latinoamérica y el Caribe (ITPC-LATCA, por sus siglas en inglés).

ITPC, una red global de activistas de tratamiento para el VIH, también urgió al Gobierno de Nicaragua y a los organismos correspondientes a “seguir el debido proceso para evitar que situaciones como estas (las amenazas contra Cano) se repitan”.

La red de activistas insistió que la labor de Cano es parte de la auditoria social que es una obligación ciudadana, además, resaltaron que el desabastecimiento de medicinas para las personas con VIH, puede “ocasionar muertes y perjudicar la calidad de vida de las personas”.

Arely Cano denuncia la escasez de antiretrovirales en el sistema público de Nicaragua. EFE/ENDMientras tanto, Cano, desde sus redes sociales, refirió que este tipo de amenazas y violencia en su contra y la de su familia demuestran la falta de libertad de expresión en Nicaragua, pues ni siquiera denunció temas políticos partidarios, sino un problema de salud.

“Es el colmo que ni para el tema de la salud de las personas con VIH te permitan expresarte y demandar el derecho a la salud, ya es lo peor, porque esto no es cuestión política, es una cuestión de salud”, dijo Cano en sus Facebook, mostrando parte de los mensajes recibidos.