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El Gobierno de Nicaragua, que va quedando aislado en la Organización de Estados Americanos, (OEA), depende de solo 10 países para que se le aplique o no el artículo 21 de la Carta Democrática Interamericana, que para exdiplomáticos tendría un efector demoledor.

Tras la última sesión de la OEA, el pasado martes, hubo 20 votos contra el gobierno nicaragüense y 10 países se abstuvieron.

Pero de esos 10 países, solo se requiere que cuatro voten en contra del gobierno nicaragüense para aplicar la Carta Democrática y de ese grupo, el próximo presidente de El Salvador, Nayib Bukele, ya dijo que “respaldará la democracia”.

La OEA es el más importante foro de América y tras cada sesión el gobierno nicaragüense ha ido perdiendo respaldo, hasta quedarse con dos votos.

Por lo tanto, expertos no descartan la posibilidad de que en la sesión ordinaria de la 49ª Asamblea General de la OEA, a realizarse en la capital colombiana en junio, se aborde la situación sobre Nicaragua y se avance en ese proceso.

El  primero de junio asume la presidencia de El Salvador, Nayib Bukele, y se espera un cambio en la política exterior de ese país hacia Nicaragua. END/EFE.

¿Quién es quién en la OEA?

Los 20 Estados miembros de la OEA que condenaron al gobierno de Nicaragua en la sesión extraordinaria del pasado martes son Antigua y Barbuda, Argentina, Bahamas, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Estados Unidos, Guyana, Haití, México, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana, Santa  Lucía, Uruguay y Venezuela.

Pero para aplicar la Carta Democrática se requiere de 24 votos.

En la pasada sesión, 10 países se abstuvieron y es en ese bolsón que ahora existe un fuerte cabildeo para obtener cuatro votos, o 3, si se toma en cuenta que El Salvador ya ha anunciado sus intenciones.

Los 10 países que se abstuvieron de votar son Barbados, Belice, Bolivia, Dominica,  El Salvador, Grenada, Guatemala, Honduras, Jamaica y Saint Kitts y Nevis.

En esta última sesión, a los analistas les llamó particularmente la atención que países como Honduras, Guatemala y El Salvador se abstuvieron al momento de la votación.

“A mí me llamó la atención mucho que Guatemala, Honduras y El Salvador se hubieran abstenido, porque habían estado votando a favor en las sesiones anteriores, pero son tratables, es decir se les puede hacer un lobby de convencimiento para que se definan”, señaló Edgard Parrales, exembajador y representante permanente de Nicaragua ante la OEA en los años ochenta.

El también exdiplomático, Róger Guevara Mena dijo que no debe pensarse que esos 10 países que se abstuvieron respaldan al gobierno de Nicaragua, sino que probablemente había en la resolución algunos puntos que no avalaban.

“Las abstenciones se suman a la mayoría (…) No se pueden descartar (estos países), porque ellos con su presencia avalaron la toma de la resolución”, explicó el jurista Guevara Mena.

Doctor Róger Guevara Mena, exdiplomático y analista político nicaragüense. ARCHIVO/END,.

Agregó que tanto Guatemala como Honduras puede ser que se abstuvieron en “represalia” contra Estados Unidos, cuyo Gobierno ordenó cortar toda ayuda económica a los países del Triángulo del Norte, como consecuencia de las caravanas de migrantes que pretendían ingresar a suelo estadounidense.

“Parece que fue una medida de represalia, pero en ese caso Estados Unidos sabrá qué hacer dentro de su diplomacia con estos países del continente que se abstuvieron, como el caso de Honduras y Guatemala”, dijo.

FRACTURA EN EL CARIBE

Para José Luis Velásquez, exembajador de Nicaragua ante la OEA, es evidente que en el foro de la OEA existe una “fractura” interna que separa a los países caribeños con los del resto del continente.

Por lo tanto, no descarta la posibilidad de que algunos de estos países que integran el bloque del Caribe puedan cambiar de posición y apoyar al grupo de Estados que votaron a favor de la última resolución.

La posición en contra que han mantenido los países que integran el bloque del Caribe en las sesiones donde se ha abordado la crisis de Nicaragua se origina en la histórica relación que mantenían con Venezuela, afirmó Velásquez.

“Venezuela les proporcionaba el petróleo y les resolvía, fundamentalmente, el problema energético, pero en la medida que Venezuela se ha venido deteriorando no es capaz de resolverles el problema y se ven más vulnerables a tener que separarse de esa alianza, eso podría influir para poder conseguir los votos”, explicó Velásquez.

A los Estados ubicados en la zona del Caribe, agregó Guevara Mena, les invade el temor de “quedar separados de las cooperaciones y de todos lo que ellos reciben del continente” en esta materia.

“Los Estados islas son muy vulnerables política y económicamente”, añadió el jurista y exdiplomático.

Los pequeños países caribeños, agregó Parrales, están aferrados al concepto de “soberanía” y de la “no intervención”, una situación que no logran superar.

“Los otros países han llegado al entendimiento de que la materia de derechos humanos sobrepasa el nivel del concepto de soberanía, me da la impresión que tienen miedo de que si apoyan esta iniciativa ellos mismos quedarían en posición de debilidad”, dijo Parrales.

Velásquez, sin embargo, no descarta que entre estos 10 países se consigan los 4 votos que se necesitan para aplicar el artículo 21 de la Carta Democrática en la reunión de Ministros de Relaciones Exteriores.

Edgard Parrales, exembajador y representante permanente de Nicaragua ante la OEA en los años ochenta. ARCHIVO/END.

“Conseguir ya un voto más con El Salvador, cabildear duro a Guatemala y a Honduras y al mismo tiempo, cabildear a través del Grupo de Trabajo también a los países del Caribe” debería ser la estrategia, señaló Velásquez.

CAMBIO EN EL SALVADOR

Con respecto al voto de El Salvador, los exdiplomáticos  coincidieron que este será un voto que condenará al gobierno de Nicaragua, tomando en cuenta que el nuevo presidente, Nayib Bukele, se ha declarado un duro crítico contra el mandatario, Daniel Ortega.

El pasado 13 de marzo, en declaraciones a la prensa, Bukele ganador de las elecciones del 3 de febrero, al ser consultado de cómo votaría su Gobierno en temas relacionados como el de Nicaragua y Venezuela en el foro de la OEA, dijo: “En el caso de (Daniel) Ortega y de (Nicolás) Maduro pueden irse despidiendo de sus aliados de El Salvador”.

Por lo anterior, no se descarta que El Salvador --que asume la silla de la OEA el 1 de junio-- se sume a la mayoría que demanda la aplicación de la Carta Democrática.

“En el fondo, creo yo, tenemos seguros 23 votos, se necesitaría mínimo, digo yo, un  voto más”, indicó Parrales.  

CAMBIO EN VENEZUELA Y MÉXICO

En la última sesión de la OEA se confirmó que Venezuela, con Juan Guaidó, ya no respalda al gobierno de Nicaragua, y se dio la sorpresa de que México respaldó la resolución de condena.

Anteriormente, Venezuela se plegaba al discurso de los representantes del Gobierno de Nicaragua.

Por otro lado, la oposición nicaragüense celebró la reciente posición de México  por haberse sumado al grupo de países que han condenado las acciones del Gobierno de Nicaragua, que ha llevado al país a una crisis sociopolítica.

Velásquez considera que la posición del Gobierno de Andrés Manuel López Obrador a estas alturas está bien definida ante la OEA.

Sorprendió que el Gobierno del presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador se sumara a la resolución de condena que la mayoría de países de la OEA aprobó contra el Gobierno de Nicaragua. ARCHIVO/END.

“México venía manteniendo una posición ortodoxa de la Doctrina Estrada, y este hecho que se haya movido a apoyar esta resolución, por lo menos, es un indicio de que algo está cambiando en el Gobierno mexicano”, indicó Velásquez.

La Doctrina Estrada es el nombre del ideal central de la Política Exterior de México desde 1930, y se manifiesta en contra de que los países decidan si un gobierno extranjero es legítimo o ilegítimo.

¿Quiénes respaldan al gobierno de Nicaragua?

En todo este proceso, el gobierno de Nicaragua está quedando sin apoyo en el seno del Consejo Permanente de la OEA.

En la sesión del pasado martes, únicamente la República de Surinam, así como San Vicente y las Granadinas son las únicas naciones que votaron en contra de la resolución aprobada en el Consejo Permanente.

“Está aislado, porque los países más grandes de este foro han venido cambiando la correlación de fuerzas”, agregó Velásquez.

Si se aplica el artículo 21 de la Carta Democrática, la situación para Nicaragua será demoledora en términos comerciales y diplomáticos, agregó Guevara Mena.

“Cualquiera de los países podría decir que Nicaragua está al margen de la ley internacional, otros podrán decir que no hay ninguna garantía en cuanto a inversiones o que representa una amenaza para su seguridad, podrían decir, como Brasil, que es una amenaza para sus ciudadanos, por ejemplo”, mencionó el Guevara Mena.