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Poco a poco, con cada testimonio de manifestantes excarcelados, la versión del Ministerio de Gobernación sobre la forma en que murió el reo Eddy Montes va quedando en entredicho. 

Ahora, Juan José González López, excarcelado ayer, afirma que vio al custodio que disparó a Montes y rechaza la versión gubernamental de que hubo un forcejeo.

"Se comenzó a dar un altercado de palabras, después las amenazas, lógicamente, unos se defendieron con piedras y después resultó que don Eddy llevaba su brazo en alto, gritaba: 'Viva Nicaragua libre, aquí no nos dejaremos vencer', iba con otras dos personas en el patio, pero un funcionario que estaba cerca del director... le disparó a don Eddy", narró Juan González López.

González López, de 38 años y excarcelado el Día de las Madres, luego de estar detenido sin ningún proceso judicial desde el  31 de diciembre del año pasado, sostiene que uno de sus peores momentos los vivió en el Sistema Penitenciario Jorge Navarro, el 16 de mayo de este año, cuando presenció la muerte de su compañero, Eddy Montes.

“El día que asesinaron a Eddy Montes creíamos que ese era el fin de nuestra existencia”, dice González López, mientras sus ojos se irritan.

El manifestante, quien hasta hace tres semanas se enteró que estaba siendo acusado de “fabricación, tráfico, tenencia y uso de armas restringidas, sustancia y artefactos explosivos en perjuicio del Estado de Nicaragua”, explica que su compañero Montes “no tuvo un forcejeo” con los custodios.

Asegura que todo se originó por una discusión entre un funcionario del Sistema Penitenciario que insultaba y amenazaba a otros manifestantes con un AK-47, al verlos en el patio.

Los reos, ante el abuso, comenzaron a reclamarle al funcionario, de acuerdo con la versión de González López.

Posteriormente, el custodio comenzó a hacer disparos al aire.

Agregó que “don Eddy iba con su brazo en alto y decía ‘Viva Nicaragua libre, no nos dejaremos vencer’”.

Eddy Montes. Archivo/END

Añadió que en esos instantes, mientras Montes iba caminando junto a otros dos manifestantes y otros se defendían con piedras de las agresiones policiales que ya incluían disparos al aire, “uno de los funcionarios que estaba cerca del director, disparó. Don Eddy solo dijo: ‘Ay, carajo…! Ayúdenme, que me pegaron’, pude ver cómo lo traían los mismos compañeros, recorrimos unos 140 metros, la asistencia tardó en llegar, cuando llegaron ya estaba pálido”.

Golpizas 

Luego que trasladaron a Montes a un centro asistencial, unos 300 agentes antidisturbios, con disparos y golpes, obligaron a los manifestantes a entrar a sus galerías: 16-1 y 16-2, según el testimonio de González.

“Nos obligaron a entrar en nuestras galeras a punta de disparos, en los portones con láminas negras de la entrada a nuestras galeras se pueden apreciar las perforaciones. Dentro de las celdas nos tiraron bombas lacrimógenas, nos golpearon de una forma indiscriminada”, expresó.

“Las agresiones fueron severas”, detalló el excarcelado.

"Yo corrí con la suerte (de) que me encontraba en una galera donde el director este, Chacón, estaba custodiando la puerta y no dejaba pasar a los antimotines", dijo González López.

La petición de González López, que ahora está en su casa bajo el régimen de convivencia familiar, es que “Nicaragua sea libre”.

Afirma que “no pueden quedar impunes” todas las golpizas que recibió en la Dirección de Auxilio Judicial, conocido como El Chipote viejo, que le provocaron una lesión en el hombro, ni los largos interrogatorios en los que le insistían que acusara a sacerdotes, como el padre Edwin Román, el hambre, la insalubridad a la que fue expuesto, el robo de su camioneta de trabajo y todas las violaciones a los derechos humanos que se han cometido contra los manifestantes: libres, presos y excarcelados.

Otro protestante que esta semana dio una versión similar a la de González López es Johny Leiva Tinoco, quien declaró a El Nuevo Diario que repredentantes del Comité Internacional de la Cruz Roja evitaron mayores desgracias aquel 16 de mayo.

Leiva Tinoco sostuvo que Montes nunca forcejeó con un custodio.

Eddy Montes, quien nació en Nicaragua, pero tenía nacionalidad estadounidense, fue sepultado en Matagalpa el 19 de mayo, en medio de una multitud que pedía justicia por su muerte.

El caso de Eddy Montes Praslin, de 57 años, quien murió a manos de un custodio en La Modelo, ha profundizado la crisis en Nicaragua, pues la comunidad internacional denuncia el uso de fuerza letal dentro de una prisión.

El caso también provocó que a lo interno se convocara a un paro nacional (el pasado 23 de mayo) y a marchas, mientras que en el exterior se reactivaron los mecanismos en la OEA, Unión Europea y Corte IDH.

Estados Unidos demanda una investigación transparente del caso y en la Embajada en Managua rindió honores a la familia de Montes, quien era un militar en retiro del país norteamericano.

Estados Unidos demanda una investigación transparente del caso y en la Embajada en Managua rindió honores a la familia de Montes, quien era un militar en retiro del país norteamericano. Bismarck Picado/END

Tras la muerte a balazos de Montes Praslin, el Gobierno de Nicaragua tomó una serie de medidas, como permitir al día siguiente el ingreso a la cárcel Modelo a los familiares de los manifestantes y emitió comunicados seguidos, comprometiéndose a liberar a todos los protestantes antes del 18 de junio, como se acordó con la Alianza Cívica.

Montes Praslin estaba dentro del grupo de manifestantes que debían ser liberados, han recordado en varias ocasiones miembros de la Alianza Cívica.

La comunidad internacional y el Gobierno de Estados Unidos condenaron su muerte a balazos, además exigen una investigación transparente para determinar cómo se dio el suceso.