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La Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH) pedirá a la Alianza Cívica que incluya al excachorro, Marvin Vargas Herrera, preso desde hace 8 años, en una lista de personas a liberar, con la observación del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR).

Pablo Cuevas, asesor legal de la CPDH, explicó que Vargas Herrera sufre cáncer, está aislado en prisión y no recibe atención médica.

De acuerdo con Cuevas, el excachorro Vargas Herrera podría ser considerado como el primer manifestante preso en Nicaragua.

En una visita de miembros del CICR a la cárcel Modelo, se constató que Vargas Herrera tiene un acelerado desarrollo de hipertensión y diabetes, y también le detectaron cáncer de próstata.

El asesor jurídico de la CPDH señaló que Vargas Herrera no recibe asistencia médica y considera que de mantenerse bajo sistema carcelario lo llevaría a la muerte.

En una carta que Vargas Herrera hizo llegar a su familia, admite que el cáncer de próstata se lo descubrió un médico de la Cruz Roja Internacional (CICR) que visitó a los reos a finales de marzo.

Relató que hace dos años empezó a sentir dolores en sus genitales.

Cuevas recordó que Vargas Herrera era un líder beligerante de Los Cachorros de Sandino, quienes hace varios años mantuvieron una serie de protestas.

En mayo del 2011, media docena de patrullas con 50 agentes de la Dirección de Operaciones Especiales llegaron a la hogar de Vargas Herrera y lo arrestaron, sin orden de allanamiento ni captura, según la CPDH.

Luego lo trasladaron a las cárceles de la Dirección de Auxilio Judicial (DAJ) y lo acusaron por terrorismo.

Dos días después, un militante sandinista lo acusó por el supuesto delito de estafa.

Petrona Herrera, madre de Marvin Vargas, en una denuncia en el Cenidh en 2011. ARCHIVO / END

DESACATO

Un Juez de Distrito Penal de Managua ordenó liberar a Vargas Herrera, por haber permanecido más de tres meses en prisión sin que se dictara la sentencia correspondiente, pero el sistema penitenciario no la acató, y luego un jurado lo encontró culpable y lo sentenciaron a 5 años de cárcel.

“Un caso que puede arreglarse con mediación fue llevado a los juzgados y lo condenaron a 5 años de prisión (por sentencia) emitida por un jurado que no deliberó ni cinco minutos. Lo trasladaron a La Modelo, con los presos comunes. Cuando en 2014 fue inaugurada el área de máxima seguridad, fue ingresado a la galería 300. Actualmente está en las celdas de El Infiernillo o celdas de aislamiento. Desde hace un año no tiene derecho a paquetería ni visita, tampoco recibe medicamentos, ni atención médica”, afirmó Cuevas.

Destacó que un año antes de cumplir su condena, la juez de ejecución Roxana Zapata, giró orden al Sistema Penitenciario Nacional (SPN) para que dieran libertad condicional a Vargas Herrera, pero no se acató.

Un mes después, tras la petición de la juez de que se emitiera un informe, la administración del penal dijo que había perdido el derecho porque se le acusó de elaborar armas artesanales en el penal.

MÁS ACUSACIONES

Tras cumplir 5 años y 6 meses de condena, se giró otra orden de libertad, pero el penal lo acusó de tráfico de estupefacientes en el centro penitenciario.

“Sin notificar a su abogado defensor, ni a los familiares, se hizo audiencia y lo condenaron a 12 años de prisión. De eso se supo seis meses después de que el juez dictó sentencia, gracias a los expedientes en línea a los que se tienen acceso. Se presentó la apelación, pero se reafirmó la condena. Luego, en casación, igual, se confirmó a pesar de que el proceso que se hizo contra Vargas estaba viciado”, alegó Cuevas.

El asesor legal de la CPDH indicó que este caso tiene todas las características de un castigo perpetrado por todo el sistema, tal como se ejecuta actualmente contra los presos que participaron en las protestas del año pasado, por tanto los representantes de CPDH consideran meritorio que se le incluya en el listado de personas que deben ser liberados por el gobierno.