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La Policía Nacional reveló ayer que el guatemalteco Gerberh Daniel Cifuentes García, de 36 años, detenido el pasado 30 de diciembre con más de media tonelada de droga, está vinculado a los carteles que operan en ese país vecino.

El peso total de la droga incautada es de 671 kilos. Ésta venía oculta en una pipa que jalaba el cabezal que conducía Cifuentes García, y que fue interceptado por la Policía en el puesto fronterizo de Peñas Blanca.

“Bueno, sabemos que es una persona que está vinculada a los carteles guatemaltecos, ya se ha establecido los mecanismos de coordinación a través de las agencias homólogas de la Interpol y de Inteligencia del área centroamericana, para determinar qué vínculos tiene con otro tipo de operaciones que se hayan realizado en el territorio”, dijo el comisionado mayor Alonso Sevilla, jefe de la División de Relaciones Públicas.

También manifestó que la Policía está indagando los antecedentes del guatemalteco, “estamos enviando la información nuestra, y estamos requiriendo de ellos que nos pasen lo que conozcan de esta persona”.

Con esta incautación de droga, la Policía superó las 20 toneladas de droga retenida en los 12 meses, una cifra récord en comparación con otros años, según el vocero policial. Aunque la suma incluye las operaciones realizadas en los expendios de todo el país.

En 2007 la Policía registró 1,979 operaciones antidroga, siendo la más destacada el operativo realizado en San Rafael del Sur, donde se ocuparon 3,102 kilos de cocaína, 11 fusiles AK, diez motores, cinco lanchas y tres automóviles.

La operación “Fénix” permitió darle un duro golpe al tráfico internacional que pretendía establecerse con su infraestructura y sus redes en este país. Aquí se ocuparon bienes raíces, vehículos, ganado y armas.

En la operación “Gladiador”, frente a las costas de Masachapa, se ocuparon 2,054 kilos de cocaína, además se detuvieron a cuatro colombianos y un guatemalteco, y se confiscaron una lancha y cuatro motores marinos de 200 caballos de fuerza cada uno.

Durante la operación “Austral”, en San Juan del Sur, se incautaron 1,749 kilos de Cocaína.

Además, la Policía incautó 182 kilos de heroína, 2,938 gramos de crack, 1,518 piedras de crack, 323,948 gramos de marihuana, 983 plantas de marihuana, y 571 semillas de marihuana.

Se detuvieron a 1,593 nacionales del sexo masculino, 366 nacionales del sexo femenino, y 99 extranjeros, de ambos sexos.

El total del dinero incautado fue de 5,543,000 dólares americanos, 757,995 córdobas, 2,615 lempiras, 2,640 quetzales y 96,330 colones.

También se ocuparon 57 armas cortas, 107 armas largas, dos aeronaves, 147 vehículos livianos, 17 vehículos pesados, 12 lanchas y 24 motores marinos.

Sin embargo, la Policía en esta lucha contra la delincuencia común y organizada obtuvo tres bajas: el inspector Rómulo Antonio García Velásquez, la inspectora Araceli del Carmen Vargas Acevedo, y el teniente Alejandro de Jesús Altamirano Aráuz.

Haciendo un análisis de estos eventos, el comisionado mayor Alonso Sevilla señaló que la Policía desde 2004 inició la investigación de personas extranjeras en transacciones de bienes raíces, lo cual lo venían haciendo con gran intensidad, ya que adquirían a gran escala propiedades, armas, vehículos, todo esto para enmascarar la actividad principal, el desembarco de drogas en Nicaragua.

Los inversionistas eran traficantes colombianos, mexicanos y nicaragüenses, organizados para el tráfico de drogas y dinero por Nicaragua, dirigidos en su momento por el colombiano con identidad mexicana Samuel Gutiérrez Lozanos, alias “Samy”,
“La misión de Samuel era de preparar y prestar condiciones en Nicaragua para organizaciones mexicanas en el paso de la droga por Nicaragua.

En abril de 2007, la Policía, gracias a un trabajo exhaustivo, logró uno de sus mejores golpes al crimen organizado, como lo fue la desarticulación de una célula de los carteles mexicanos (Sinaloa), la cual ya tenía varios años de estar basificada y operando en territorio nicaragüense”, afirmó Sevilla.

“Nuestra Inteligencia nos indicaba que los esfuerzos de esta organización mexicana se mantuvieron en el Pacífico sur, y se conocía que planificaban una recepción de cocaína que se le logró neutralizar el 30 de septiembre de 2006, que estaba siendo supervisada por el mexicano Salomón Silva”, agregó.

Sevilla se refirió igual a los posibles efectos que se podían desencadenar por la incidencia de los carteles, entre éstos que los grupos organizados se basificaran en las fronteras de Nicaragua, y así dirigir las operaciones con mayor eficacia, eventos de ejecuciones y/o actividades de sicariato por parte de estos grupos, como medida de contrarrestar las incautaciones por parte de las autoridades.

Así como menos presencia en la participación de operaciones del crimen organizado por parte de cabecillas de carteles, delegándoles estas actividades a los cómplices locales, e incremento de actividades de tumbe (asaltos de droga) por parte de grupos rivales.

Sevilla finalizó expresando las posibles causas del incremento de la incautación de heroína en el país.

“En Nicaragua se encuentra radicado un narcotraficante con grandes posibilidades de introducir heroína a los Estados Unidos, debido a que es el mayor mercado del mundo. Con la entrada en vigencia del Tratado de Libre Comercio en Nicaragua, esperan que los controles por parte de las autoridades disminuyan. Por su posición geográfica, Nicaragua es el mejor oasis de la región para recibir, embuzonar y luego trasladar hacia el norte la droga”, concluyó.