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Con el nombre “Defensores del pueblo, defensores de derechos humanos”, surgió un nuevo equipo de abogados voluntarios encabezado por Julio Montenegro, quien destacó la necesidad de aportar a la lucha cívica desde el campo legal y atención integral a las víctimas de la represión gubernamental.

Montenegro dijo que esta es la iniciativa de un equipo de abogados con experiencia en los campos penales y laborales, que pondrán su tiempo para ayudar a las familias de las personas apresadas por manifestarse contra el Gobierno.

Explicó que este es un esfuerzo para lograr la libertad de los manifestantes presos, pero también para lograr justicia de transición para los fallecidos, los mutilados y los que han recibido maltrato en prisión.

Julio Montenegro, con el nuevo equipo de abogado defensores de derechos humanos. Jorge Ortega/END

Además de Montenegro, el equipo de abogados está compuesto por Elmer Flores, José López y Arnulfo López.

Las organizaciones Unidad Médica Nicaragüense y la Unidad Sindical Magisterial y familiares de presos como los padres del líder estudiantil Edwin Carcache; del alcalde de Mulukukú, Apolonio Fargas; Julio Morales Jarquín, Christian y su hermano Santiago Fajardo, entre otros, apoyaron la iniciativa.

“Necesitábamos más libertad”

En representación del nuevo equipo de defensores, Montenegro dijo que formaron parte de la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH), pero decidieron separarse y continuar trabajando propiamente en esta área.

“Necesitábamos más libertad de trabajo en la divulgación de los casos y la complejidad de lo administrativo podía ser un obstáculo”, comentó Montenegro.

José López, procurador laboral, destacó que mantendrán la dinámica de constancia y acompañamiento de las familias afectadas y esperan dar lo mejor para poder cumplir con los solicitantes.

Destacó la necesidad de trabajar unificado con otras organizaciones para crear mayores fortalezas con organizaciones cívicas.

El doctor José Luis Borge, en representación de la Unidad Médica Nicaragüense, dio a conocer su respaldo a la iniciativa de los abogados defensores, ante los diferentes tipos de represión contra el sector médico, en este caso, por el cierre de farmacias que apoyaron en mayo el cuarto paro nacional.

“Algunas de estas farmacias, que son necesarias en algunas comunidades por el desabastecimiento de medicamentos en los centros de salud y hospitales o por la atención deficiente en los centros hospitalarios. Además, continúa la persecución, acoso y despidos contra los médicos, principalmente contra los especialistas que de alguna forma han expresado su descontento por la actuación institucional”, expresó Borge.

El médico destacó que con la eliminación de las farmacias también se eliminan puestos de trabajos y en algunas comunidades estas son la única manera de conseguir medicinas.

Juan José Rodríguez, en representación de la Unidad Sindical Magisterial, dijo que las organizaciones de derechos humanos son importantes ante la situación en Nicaragua, en la defensa de los presos y desde el punto de vista gremial y laboral.

Montenegro señaló que no son una organización, sino un grupo de abogados por la defensa de los derechos humanos y sus servicios serán gratuitos, por lo que no necesitan un permiso del Ministerio de Gobernación.