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Un estudio de la Fundación del Río determinó que la invasión de colonos a la reserva Indio-Maíz, una de las más importantes de Nicaragua, inicia con un negociante que delimita el área dentro de la selva y luego contacta clientes.

Ese negociante vende los lotes, que van desde 14 hectáreas a más de 70 hectáreas, al margen de la ley, pero apoyado por abogados dispuestos a engañar a los compradores con títulos de propiedad falsos.

Una vez establecidos, los nuevos "dueños" talan el bosque y queman lo que queda para cultivar. Cuando la producción merma o llega un mejor postor, la propiedad es vendida para ganadería, y repiten el ciclo cada vez más adentro de la reserva.

La reserva ubicada en el extremo sureste de Nicaragua solamente ha recibido tres expediciones científicas oficiales en toda su historia. Archivo/END

Según la Fundación del Río, Indio-Maíz pierde más de 30,000 hectáreas de cobertura forestal cada año, sin que las autoridades realicen acciones para evitarlo, informó este jueves ese organismo.

Indio Maíz, con 2,093 kilómetros cuadrados de extensión, hogar de los indígenas Rama y Kriol, así como de una cantidad aún desconocida de especies de flora y fauna, se está reduciendo a un ritmo vertiginoso, a causa del comercio de tierras, según la denuncia.

"No se ha podido cuantificar cuánto ha sido el área total (perdida), sin embargo un dato aproximado es de al menos unas 3,000 manzanas (2,100 hectáreas) en los últimos 3 años. Y eso es muy poco para las evidencias que se muestran en las imágenes satelitales", dijo a Acan-Efe el presidente de la Fundación del Río, Amaru Ruiz.

Saben, pero no actúan

Según Ruiz, desde la firma de un convenio con el Gobierno hace siete años, las autoridades estatales reciben la información de lo que ocurre en Indio Maíz, pero la Fundación del Río desconoce por qué no actúan.

Los efectos de la falta de una política de protección ambiental se evidenció con el impacto del huracán Otto en noviembre de 2016, cuando no hubo una respuesta oportuna para los indígenas, y en abril de 2018, con el incendio que calcinó 5,945 hectáreas, señaló Ruiz.

Cambios en microclima

Como consecuencia, además de la pérdida de flora y fauna en una de las zonas de mayor diversidad biológica de Nicaragua, sus habitantes originales han visto cambios en su microclima y algunos de sus ríos están contaminados, reporta la Fundación del Río.

La reserva ubicada en el extremo sureste de Nicaragua solamente ha recibido tres expediciones científicas oficiales en toda su historia, pero las invasiones de "colonos" han sido constantes en los últimos cinco años, explica la organización.

El impacto del cambio de uso de suelo en Indio Maíz toma relevancia porque el total de bosques que pierde Nicaragua cada año es de 70,000 hectáreas, según datos oficiales, aunque estos no son actualizados desde que el FSLN retomó el poder, en 2007.

Ruiz lamentó que no haya una solución en el corto plazo, ya que el Gobierno retiró la personalidad política a la Fundación del Río, que coordinaba acciones para proteger Indio Maíz.