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Los jóvenes afrodescendientes Glen Abrahán Slatte y Brandon Cristopher Lovo Tayler, a quienes condenaron a 23 y 12 años de prisión por la muerte del periodista Ángel Gahona, fueron liberados este martes junto a otros 56 manifestantes.

Entre gritos, banderas de Nicaragua y tambores, los jóvenes fueron recibidos en Bluefields, quienes al llegar se dirigieron a abrazar a sus familiares acompañados de personas que compartían con ellos la alegría de su liberación.

Brandon declaró que no esperaba su liberación y agradeció a la familia de Ángel Gahona por confiar en su inocencia.

Brandon Lovo, de 18 años, había sido señalado por el Ministerio Público como autor directo del crimen del periodista y Glen Slate, de 21 años, como cooperador necesario.

El 21 de abril de 2018 el periodista Ángel Gahona murió al recibir un disparo mientras daba cobertura a las protestas gubernamentales en la ciudad de Bluefields.

Brandon Lovo y Glen Slate. Bismarck Picado/END.

Según la Fiscalía, Gahona recibió tres disparos: uno en la cabeza, otro en el antebrazo derecho y uno más en el tórax. El periodista grababa con su celular un Facebook Live para su noticiero El Meridiano y su muerte quedó grabada en su transmisión.

Por el crimen, los jóvenes Brandon y Glen fueron detenidos desde mediados de mayo de 2018, lo cual generó indignación por parte de sus familiares y manifestantes, que señalaban diversas inconsistencias en el caso y defendían su inocencia.

Brandon y Glen eran considerados “presos políticos”, debido a que la familia de Ángel Gahona rechazaba las acusaciones en su contra y el Ministerio Público no logró demostrar en el juicio que eran los verdaderos culpables por el crimen del periodista.

Entre las irregularidades que más destacaron en el juicio contra los jóvenes costeños se encuentran las incongruencias entre los testimonios presentados por la fiscalía, además de un croquis extrañamente elaborado que contradecía imágenes grabadas en vídeo en las que se ve a los jóvenes en un punto opuesto al que ocurre el crimen.

Ángel Gahona, padre del periodista asesinado, había expresado que al momento del crimen de su hijo que los protestantes se encontraban a una cuadra de distancia y que los únicos que estaban cerca eran oficiales de la Policía Nacional.

“Esos muchachos (los acusados) no estaban en el lugar donde mataron a mi esposo” ha asegurado también la periodista y esposa del fallecido, Miguelliuth Sandoval, quien sostiene que quien disparó a la cabeza de su marido, Ángel Gahona, fue una persona profesional.