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Una misión internacional de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) concluyó este miércoles su visita a Nicaragua, denunciando que el Gobierno de Nicaragua ha escalado el clima de “represión y hostigamiento contra la prensa independiente”, pese a la reciente liberación de tres periodistas, al amparo de una ley de amnistía promovida unilateralmente por las autoridades. 

La presidenta de la organización, María Elvira Domínguez, leyó un comunicado donde la misión expresa su “alarma por el persistente deterioro de las libertades de expresión y de prensa en Nicaragua, tal como lo venimos registrando desde 2007, situación que se agravó a partir de la crisis política y social desatada en abril de 2018”.

La represión y hostigamiento contra el periodismo independiente del país, según la SIP, incluye acusaciones injustificadas, detenciones arbitrarias y encarcelamientos de periodistas como los casos de Mora y Pineda, quienes permanecieron 172 días en prisión, sin un debido proceso.

La última acción de la misión de la SIP fue visitar a los periodistas liberados el martes, Miguel Mora y Lucía Pineda, en la casa de Mora, donde ofreció una conferencia de prensa.

Censura indirecta

En las conclusiones del informe, que consta de 10 puntos, la SIP insta al Gobierno de Nicaragua a que “se termine con otras medidas de censura indirecta” contra los medios de comunicación del país, porque “muchos medios son acosados con inspecciones de organismos fiscales y de seguridad social, se les discrimina con el otorgamiento de licencias de operación y en la distribución de publicidad oficial”. 

Asimismo exige al Gobierno devolver medios de comunicación que fueron ocupados de forma violenta con fuerzas policiales, les quitaron licencias de operación o les destruyeron bienes y equipos, como ocurrió con Radio Darío, en León, propiedad de Aníbal Toruño; el canal 100% Noticias de Miguel aMora y las oficinas del semanario Confidencial y el programa de televisión Esta Semana de Carlos Fernando Chamorro.

“Se les deben reintegrar de inmediato sus propiedades y equipos, retirar todos los cargos en su contra y permitir que puedan operar con normalidad y con garantías de que los actos de brutal censura oficial no se repetirán”, señaló la misión de la SIP que estuvo en Managua del lunes al miércoles de esta semana.

También instó al Gobierno a entregar de inmediato los materiales e insumos retenidos en la Dirección General de Aduana a los periódicos El Nuevo Diario y La Prensa, que les imposibilita circular con normalidad.

Igual abogó por hacer cumplir la Ley de Acceso a la Información Pública y procesar “a los verdaderos responsables del asesinato” del periodista, Ángel Gahona.

Denuncia internacional

Roberto Rock, presidente de la Comisión de Libertad de Prensa de la SIP, explicó que al compartir las conclusiones de la visita con los medios asociados a este organismo en todo el continente, se busca crear conciencia y a la vez mostrar el “músculo de la SIP”.

“Tenemos un acceso muy importante de representantes internacionales a los que les hemos exhortado a que mantengan la presión, que mantengan la posibilidad de medidas como sanciones y lleve al Gobierno abrirse a la posibilidad de dar marcha atrás a este clima. Se busca un impacto positivo”, manifestó Rock.

Domínguez, la presidenta de la SIP, celebró la liberación de los periodistas Miguel Mora, Lucía Pineda y Marlon Powel, pero recordó que persisten las amenazas a quienes informan con independencia, destacando que más de 70 comunicadores salieron al exilio por no tener garantías para el ejercicio de su oficio y la protección de su integridad física y de sus familias.

Rock considera que la liberación de los comunicadores es muy buena noticia, especialmente para la familia y el gremio, pero es “un intento de simulación, es un intento de no sentarse a la mesa y negociar con la Alianza Cívica, es un intento de una especie de autismo político, donde (el presidente Ortega dice) ‘yo decido por mí mismo sin escuchar a los demás y ya ves, logré esto (liberaciones)’”. 

Previo a su arribo, la SIP solicitó al Gobierno un permiso para visitar a los periodistas encarcelados, pero al entrar en vigencia la Ley de Amnistía, la visita la efectuaron este miércoles en la vivienda de Mora, donde también se reunieron con Lucía Pineda.