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El cura Pedro Denis Obando abandonó Nicaragua por amenazas de muerte. Es el primero en la Diócesis de Estelí que ha tenido que abandonar el país, informaron feligreses como Maura Centeno, Pablo Hernández, Socorro Castillo y Carmen Ruiz.

Obando tiene una parte de la familia en la región del Caribe y otra en Estelí, y es calificaron como alguien especial por su alto compromiso social y cristiano.

En los 8 meses que ofició temporalmente misa en la catedral y en dos parroquias asignadas de forma provisional los pobladores de Estelí lo recuerdan con aprecio y estima.

Obando, antes de ser trasladado a Estelí, estaba asignado en la zona de Juan Pablo II, ubicada entre los límites jurisdiccionales de Río Blanco (Matagalpa) y Mulukukú (Región Autónoma de la Costa Caribe Norte), donde también había recibido amenazas de muerte de parte de personas ligadas al Gobierno de turno, porque denunciaba públicamente en las homilías violaciones a los derechos humanos y daba acompañamiento a las personas.

Por las denuncias sobre vejámenes contra de familias campesinas en el norte y en la RACCN fue constantemente asediado y amenazado, por seguridad las autoridades eclesiásticas decidieron trasladado el año pasado de Mulukukú a Estelí, pero no valió, porque igual alguien aparentemente le había hackeado su cuenta de correo eléctrico y por ese medio también le enviaban amenazas.

En su momento y a través de su cuenta en una red social, monseñor Juan Abelardo Mata Guevara denunció que el cura había abandonado Nicaragua debido a constantes amenazas de muerte por medio de mensajes a su perfil de las redes sociales, así como de manera directa a su celular.

Según Mata, de forma constante le enviaban desde números desconocidos mensajes señalándole que les informara sobre los viajes que realizaba y con quien se reunía y los temas que trataban.

Ante esas presiones, que evidentemente agobiaban al sacerdote, el obispo gestionó para que saliera del país.

Obando no comunicó a su familia que se marcharía, particularmente porque se supone que la Policía en Estelí lo vigilaba, relató un pariente, quien exigió el anonimato.

La fuente expuso que la familia del exiliado tiene temor por lo sucedido al religioso. En entrevista telefónica, monseñor Mata corroboró que Obando era constantemente hostigado porque se manifestaba contra las violaciones a los derechos humanos.

Según el obispo hay personas (detractores de los obispos) que llegan como si fueran feligreses a las misas y hacen videos y grabaciones de las denuncias que hacen con afán de amedrentarlos.