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La Unión Europea y el Gobierno de Estados Unidos coinciden en la necesidad de que exista una libertad incondicional para las personas que han sido liberadas en Nicaragua bajo la Ley de Amnistía, aprobada en la Asamblea Nacional.

“Mientras docenas aún siguen en prisión, el Gobierno de Nicaragua ha impuesto condiciones legales a la liberación de los que ya fueron excarcelados. Estados Unidos reitera su llamado en favor de la liberación no condicionada de todos aquellos que han sido detenidos arbitrariamente en Nicaragua. Rechazamos categóricamente la denominada amnistía general que absolvería a los que participaron en los abusos y violaciones a los derechos humanos, a la vez que sigue prohibiendo el ejercicio de los derechos humanos fundamentales del pueblo nicaragüense”, indica el comunicado del Departamento de Estado. 

La nota en otro acápite detalla que, pese a las liberaciones, el gobierno de Donald Trump continuará al lado de la comunidad internacional “exigiendo la rendición de cuentas de los responsables de las ejecuciones extrajudiciales, los abusos a los derechos humanos y la represión”.

El embajador de EE. UU. Kevin Sullivan se reunió con líderes campesinos excarcelados. Cortesía/END

La Unión Europea, a través Federica Mogherini, alta representante de Política Exterior, consideró este jueves la liberación de los prisioneros como un “paso en la buena dirección para cumplir los compromisos del Gobierno en los acuerdo del 27 de marzo pasado”, en los que el Estado se comprometió a respetar los derechos y garantías ciudadanas, como la libertad de expresión y manifestación.

Mogherini manifestó que “es necesario retirar todos los cargos y procesos contra los afectados, garantizar que vuelvan a tener todos sus derechos y propiedades y proporcionarles totales garantías para su seguridad”.

Enfatizó que la “La Ley de Amnistía no debería llevar a la exoneración de quienes han estado implicados en graves violaciones de los derechos humanos durante la represión y las protestas”, y añadió que la UE seguirá de cerca la situación y está dispuesta a “utilizar todos sus instrumentos para apoyar una salida pacífica y democrática de esta crisis”.

El embajador de Estados Unidos en Managua, Kevin Sullivan, se reunió este jueves con líderes campesinos liberados el martes mediante la Ley de Amnistía. “Fue un gusto conocer a estos líderes después de sus liberaciones y conversar sobre sus aspiraciones para una Nicaragua democrática”, expresó Sullivan al publicar la foto del encuentro por Twitter.

Reacciones

José Pallais, de la opositora Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia (ACJD), afirmó que la presión internacional continúa siendo necesaria para lograr el cumplimiento de los acuerdos suscritos con el Ejecutivo nicaragüense.

“Hemos externado nuestro rechazo a esa pretendida Ley de Amnistía, primero porque el acuerdo establecía la liberación de todos los presos y aún quedan 89. La segunda, es que es condicional y el acuerdo decía que debería de ser una liberación definitiva y eso es contrario a todo esto que está condicionado”, explicó.

Pallais agregó que la comunidad internacional está consciente de que el Gobierno ha incumplido su compromiso y ha expresado su condena ante esa situación.

“Ellos están claros que con esa pretendida amnistía, esa autoamnistía, no se están solucionando los problemas del país, sino que más bien se pretende dar un mensaje de impunidad, pero, para los autores de las graves violaciones a derechos humanos”, comentó.

El jurista agregó que la salida a la crisis de Nicaragua no solo se soluciona con la liberación de los presos políticos, sino que requiere implementar soluciones de fondo y eso pasa por hacer cambios profundos para respetar los derechos humanos y solucionar la falta de democracia en el país.

José Adán Aguerri, también del equipo negociador de la Alianza, destacó el punto de la liberación sin condiciones y que todavía hay manifestantes en las cárceles, y que su organización está abogando para que a las personas excarceladas les devuelvan sus documentos y bienes, en los casos que corresponda, y que se emitan las certificaciones de sobreseimiento definitivo.

“Igualmente, es muy importante asegurar que todas estas personas gocen de libertad y seguridad para lo cual tiene que trabajarse un protocolo de seguridad, así como el cumplimiento del acuerdo de garantías y derechos”, indicó Aguerri.

Mario Arana, también de la Alianza Cívica, dijo que el comunicado del Departamento de Estado “es un mensaje fuerte que expresa la visión que se tiene sobre los acontecimientos en Nicaragua y da una señal clara de la irritación de la administración por la muerte en prisión de un ciudadano norteamericano que sirvió a la Fuerza Naval de Estados Unidos”.

Añadió que el Gobierno haría bien en avanzar en gestos que muestren voluntad de cumplimiento, como la liberación de todos los manifestantes y avanzar en la agenda pendiente de negociación.

“Hay que salvar Nicaragua de esta crisis y la voluntad del régimen es clave en que se pueda acelerar el ritmo, antes de que caigan sobre Nicaragua sanciones que pueden tener alto costo para la población general, de llegar a imponerse la lógica que parece estarse gestado en las altas esferas de poder en Washington, y que este tipo de mensaje deja entrever”, expresó Arana.

Según Vilma Núñez de Escorcia, presidenta del clausurado Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), lo importante de los comunicados emitidos por la Unión Europea y Estados Unidos, es que “el Gobierno no pudo desmontar la presión internacional que existe, pese a que pretendió engañarlos con una autoamnistía”.