• Managua, Nicaragua |
  • |
  • |
  • Edición Web

Al menos 15 nuevas detenciones se registraron en el transcurso de esta semana, un promedio de tres casos por día, reportó la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH).

Uno de esos nuevos casos se registró en el barrio San Jerónimo de Masaya el pasado 13 de junio, donde aproximadamente una veintena de policías, fuertemente armados, invadieron la vivienda de Gabriel Ramírez Somarriba y se lo llevaron preso.

Emmy Somarriba, progenitora del detenido, denunció en la CPDH que ese día los agentes llegaron preguntando por él, y sin presentar ningún tipo de orden judicial allanaron y secuestraron al muchacho.

Por varios minutos, los agentes permanecieron en las afueras de la vivienda en actitud retadora, según se aprecia en un vídeo que circuló en redes sociales, y debido a que la familia no abrió la puerta, decidieron escalar el muro para ingresar y sacar de la vivienda a Ramírez Somarriba.

“Necesitan una orden de allanamiento les dije, pero dijeron nosotros podemos hacer lo que queramos, habían siete patrullas más una camioneta de civil, pero cuando mi sobrina comenzó a grabar el pelón que se lleva a mi hijo dijo que rompieran el portón”, narró visiblemente afectada la mamá del detenido.

Al verse amenazados, denunció, su hijo tomó la decisión de salir y entregarse a los agentes porque asegura que “no ha hecho nada, no ha matado, ni ha robado”.

Miriam Orozco, sobrina del muchacho dijo que él no participó en manifestaciones, pero era muy activo en redes sociales criticando las acciones del Gobierno.

“Comenzaron a forcejear con nosotros, cuando yo salí dijeron, Gabriel el de la camisa blanca, anteriormente seguramente lo anduvieron vigilando porque tenían una foto”, comentó Orozco.

OTRAS DENUNCIAS

El segundo caso reportado por la CPDH es el de Raúl Alexander Páramo Flores, quien luego de salir de su trabajo en una discoteca, a eso de las 10:40 de la noche del pasado miércoles, se dispuso a comprar en una fritanga en el barrio San Jerónimo, donde fue interceptado por una camioneta con civiles armados y subido a la fuerza.

"Posteriormente preguntamos en la delegación policial y dijeron que lo habían trasladado a la Dirección de Auxilio Judicial", aseguró Lilian Maricela Flores, familiar del capturado.

Una tercera denuncia la interpusieron familiares de Leonardo José Rivas Guevara, de Managua.

En este caso su mamá Rosa Argentina Guevara Chávez, dijo que por participar en las marchas comenzó a ser perseguido por la Policía y por su seguridad se internó en la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN-Managua), cuando estaba en manos de jóvenes manifestantes.

"Después de la toma de la universidad por Policías y paramilitares, quedó atrapado en la iglesia Divina Misericordia, hasta que lograron salir. Se fue a Costa Rica, pero incluso allá habían grupos orteguistas que los andaban cazando y regresó a Nicaragua”, alega la señora Guevara quien tiene cinco días sin saber de su hijo y sin que la Policía le brinde información.

“Un señor le dio trabajo como mesero y permitió que se quedara en el local, pero el domingo fueron asediados por civiles y motorizados que hicieron fotos. Al día siguiente el propietario encontró todo el local saqueado y destruido, cuando trato de poner la denuncia no vio interés de los agentes", sostuvo Guevara Chávez.

OLA DE PERSECUCIÓN

Según Pablo Cuevas, asesor jurídico de la CPDH, en la última semana se ha desatado una ola de persecución, detenciones y en la última semana han recibido al menos tres casos por día.

"Eso sin contar las llamadas telefónicas de varios departamentos, que no están incluidas porque las denuncias tienen que ser presenciales", dijo Cuevas.

El asesor legal de la CPDH, indicó que todas estas detenciones y secuestros ocurren luego de aprobada la Ley de Amnistía, que prometía perdón, pero los hechos demuestran el doble discurso gubernamental.

"CPDH está realizando todas las gestiones legales para obtener la libertad de los secuestrados o dar con el paradero de los desaparecidos", dijo Cuevas.

Por su parte, el Comité Pro Liberación de Presos Políticos condenó las detenciones arbitrarias que en las últimas semanas ha realizado la Policía Nacional, pese a que la Ley de Amnistía número 996 en uno de sus cuatro artículos establece que las autoridades no iniciarán más procesos de investigación vinculados al marco de las protestas antigubernamentales de 2018.

Según el Comité todavía existen más de 80 manifestantes encarcelados, cuando la ley ordena liberar de inmediato a todas las personas y anular los juicios en procesos.

Antimotines llegan a un plantón en carretera a Masaya, este viernes. Nayira Valenzuela/END

“De acuerdo al sistema, hasta el 11 de junio había 89 presos políticos todavía en las cárceles, pero luego liberaron a 4, así sencillamente le dijeron váyanse; pero como hubo nuevas detenciones en Masaya y Managua, volvió a subir a 89”, detalló Sara Oporta, vocera del Comité.

Oporta, también hizo un llamado a los familiares de personas detenidas en las últimas semanas a reportar los casos con los miembros del Comité para que sus familiares sean agregados en las listas de “presos políticos” y a través de la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), se puedan exigir sus liberaciones.

“Eso es lo que estamos denunciando, las nuevas detenciones porque la ley de Amnistía, quiere decir perdón y olvido, y aunque no tengan nada que perdonar, ellos siguen deteniendo”, expresó Oporta.

Policías controlan el perímetro después de una protesta relámpago en carretera a Masaya, este viernes. Óscar Sánchez/END

Antimotines atacan a boxeadores y confiscan sus celulares

Los jóvenes salieron de la conferencia de prensa de un evento deportivo e iban a la parada de buses a plena luz del día.

Pinolero Boxing denunció que policías antimotines retuvieron, revisaron y confiscaron arbitrariamente a por lo menos 8 peleadores de Kickboxing K-1, originarios de Ciudad Sandino, quienes salían de un evento con periodistas.

“Después de nuestra conferencia de prensa en Friday´s, los peleadores de Ciudad Sandino fueron retenidos y sujetos a revisión de forma irregular por los antimotines, quienes sin ninguna justificación confiscaron sus celulares”, afirma una publicación de la empresa en Facebook.

Uno de los instructores que acompañaba a los jóvenes y pidió omitir su nombre, aseguró que el jueves por la tarde los peleadores fueron detenidos en el sector de la Catedral Metropolitana, cerca de la parada de buses.

El instructor dijo que los policías golpearon a los jóvenes, pero negó que se hayan llevado a alguno, como se rumoró primero en las redes sociales.

“No sé con quienes los confundieron, pero de la manera que los atacaron delante de todo mundo fue bastante denigrante, como que eran delincuentes”, aseveró el instructor.

En la publicación de la promotora se aclara que los jóvenes agredidos son atletas de escasos recursos, y cada uno se identificó, igual que los instructores que los acompañaban, por lo que es inaceptables que les quitaran sus celulares.

“Uno entienden la situación que estamos viviendo, pero de ahí a que te roben los celulares es muy diferente, no tiene ningún tipo de justificación. Además, que los chavalos son humildes y la gente de Ciudad Sandino está trabajando para sacarlos de los malos caminos, lo peor es que se identificaron y a ellos les valió”, señaló el instructor.