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Al menos dos personas resultaron heridas tras un enfrentamiento entre agentes antidisturbios de la Policía Nacional y jóvenes que participaban en una misa en la Catedral de Managua, en acción de gracias por los manifestantes liberados.

Desde tempranas horas de la mañana, la Catedral de Managua fue rodeada por un numeroso contingente de agentes policiales, los que portaban diferentes tipos de armas.

Uno de los jóvenes resultó herido antes de que iniciara la misa y otro al finalizar, cuando ocurrió un enfrentamiento entre protestantes y antimotines.

El primer herido fue un joven de 25 años, miembro de la Congregación Sangre de Cristo, de la Catedral de Managua, afirmó sor Arelys Guzmán, administradora del templo católico. Guzmán aseguró que el ciudadano fue golpeado fuertemente y presentaba señales de la agresión en la cara, manos y espalda. Al final fue trasladado de emergencia a un hospital.

La religiosa agregó que afortunadamente al joven le realizaron placas y los médicos descartaron fracturas en la espalda, ya que era la zona del cuerpo donde la víctima aseguró que más le dolía.

Sin embargo, Guzmán afirmó que el dedo pulgar de la mano izquierda del muchacho, tiene un desgarre, ya que él afirmó que un policía se lo jaló hacia atrás.

La monja explicó que la congregación a la que pertenece la víctima, se reúne en la catedral los terceros domingos de cada mes, por lo que ella deduce que el joven se iba a reunir con su grupo.

Protesta después de la misa del domingo en la Catedral de Managua. Isidro Hernández/END

Algunos testigos denunciaron que el agredido intentaba entrar por el portón sur de la Catedral de Managua cuando fue detenido por policías.

En un video tomado por testigos, se aprecia que la policía lo mantuvo en una patrulla mientras forcejeaban. Después se ve al joven caminando con ayuda de otra gente.

Balas de goma

En tanto, el otro herido fue un joven, como de 18 años, impactado por una bala de goma en su abdomen, mientras participaba en un enfrentamiento contra los antimotines.

Al finalizar la misa de acción de gracias, un grupo de manifestantes, principalmente jóvenes, salieron al portón oeste.

Después de gritar consignas aproximadamente durante 10 minutos, un fuerte despliegue de antimotines cercó la entrada.

Un reducido grupo de jóvenes comenzó a tirarle piedras a los policías, quienes resistían con sus escudos. Sin embargo, después los agentes lanzaron bombas aturdidoras.

Al finalizar la misa dominical, el padre y rector de la Catedral de Managua, Luis Herrera, pidió a la Policía detener el asedio contra la población que llega a las misas de la catedral.

También solicitó a la población tener respeto dentro del templo y hacer cualquier actividad que no sea religiosa fuera del mismo.

“Pido a la Policía dejar el asedio para que las personas se movilicen tranquilamente”, expresó el sacerdote.

También agregó que “nada ni nadie puede impedir las misas” y “ojalá que las autoridades recapaciten y reflexionen”.

Aseguró que los mismos religiosos están teniendo problemas para entrar a la catedral.

“Esta semana tuve que decirle a los oficiales, a eso de las 4:00 de la tarde, que dejara a la gente entrar a rezar. La catedral no tenía ninguna actividad de aglomeración. Se instalaron en los portones de catedral y no querían dejar entrar a la gente, entonces yo fui y hablé con un subcomisionado y le pregunté por qué están impidiendo entrar a la gente; sin embargo, muy arrogante responde: ‘es el orden’”, relató Herrera.