• Managua, Nicaragua |
  • |
  • |
  • Edición Web

Los cuatro adolescentes que habían sido reportados como desaparecidos desde hace una semana, retornaron a Bluefields la noche de este miércoles, y denunciaron que fueron víctimas de engaño.

Keyshawn Jamal Campbell Morice, de 15 años; Lesther Antonio Regidor, de 17, John Franco Paivas, de 17, y José Jonael Vargas Rodríguez, de 16 años, según el relato de uno de ellos, habían sido llevados bajo engaños a Costa Rica por un hombre, quien supuestamente pretendía explotarlos laboralmente.

Keyshaws Jamal, uno de los afectados, manifestó en una entrevista a medios locales de Bluefields, que ellos decidieron irse por su propia cuenta, porque les ofrecieron una buena oportunidad de empleo en el vecino país y decidieron aprovecharla, pero al llegar al destino propuesto, las condiciones eran totalmente diferente y fueron explotados laboralmente.

De acuerdo con el joven, en Costa Rica debían pagar el la renta de una casa y trabajar desde las cuatro de la mañana cortando piña, sembrando yuca y cortando naranjas.

Según Keyshaws Jamal durante los días que estuvieron en Costa Rica, pasaron hambre y muchas horas sin dormir, “ni a mi peor enemigo le deseo lo que yo viví”, dijo el joven, además manifestó que no conoce el nombre del que supuestamente los llevó a Costa Rica.

Campbell Morice durante la entrevista mostró mucha inseguridad y nerviosismo y manifestó que jamás volverá hacer lo mismo porque les costó volver.

Para regresar, los adolescentes tuvieron que caminar durante dos días.

Karen Morice, madre de Keyshaws Jamal no se mostró convencida por la historia que cuenta su hijo y aseguró que puede haber algo más y que no se sentirá segura hasta que atrapen al responsable, “él no quiere ni salir, no quiere salir a ningún lado, no quiere vivir esa experiencia otra vez”, argumentó Morice.

La madre dio gracias a Dios porque su hijo y los demás adolescentes regresaron con vida a sus hogares, sin embargo pide que el caso sea investigado porque podría tratarse de trata de personas.

“Aunque él diga (su hijo) que no es trata de persona, ni es que los estaban obligando a trabajar, si lo estaban haciendo inconscientemente, él no sabe”, argumentó Morice.