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Al menos 19 personas han sido detenidas por policías en las últimas dos semanas en diferentes puntos de Nicaragua, según las denuncias que lleva registradas la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH), organismo que señaló que todos los arrestados fueron posteriormente liberados.

Pablo Cuevas, asesor legal de la CPDH, afirmó que de todas estas personas que fueron detenidas, ninguna fue acusada de ningún delito, pero destacó que se mantiene el asedio.

Prácticamente todos los detenidos en los últimos días han sido golpeados por los agentes, al momento de ser detenidos.

Dijo que del 10 al 17 de junio registraron 15 denuncias de personas confesando el arresto de familiares y otras cuatro detenciones el 18 y el 19 de este mes; dos en la Catedral de Managua y dos en Masaya, al terminar la misa en memoria del manifestante fallecido, Marcelo Mayorga.

“Fuimos a Masaya y ahí vimos unos 200 policías que andaban en unas 20 camionetas. Vimos a civiles agrupados y el ambiente era hostil. Supimos de la detención de un muchachito de 17 años y otro de 18, pedimos a sus vecinos o familiares que reporten y denuncien su caso”, expresó Cuevas a El Nuevo Diario.

Asedio se mantiene

El activista de derechos humanos comentó que a diario reciben denuncias de manifestantes excarcelados que aseguran estar siendo asediados por parapolicías y simpatizantes del Gobierno, quienes vigilan y documentan sus pasos con videos y fotografías.

De acuerdo con Cuevas, en los próximos días tendrán listo un informe detallado de cada uno de los casos.

Entre las denuncias de asedio recibidas sobresale la de la exprisionera Kenia Gutiérrez, de El Viejo, Chinandega, quien denunció que un grupo de oficiales llegaron a buscarla a su vivienda y al no encontrarla, le informaron a uno de sus parientes que la buscan por haber pintado junto a un grupo de personas el busto de Augusto C. Sandino, ubicado en el parque principal de ese municipio.

La excarcelada aseguró que los uniformados pretenden asustarla, pero señaló que eso no será posible.

Sin embargo, no escondió su preocupación por una posible recaptura, ya que considera que esta situación afectaría a su familia, especialmente a sus hijos.

“No es temor, porque esperamos siempre lo peor de este gobierno, pero me preocupa que me detengan y mis hijos queden solos. Estuve nueve meses presa y para ellos fue difícil, así que puedo decir que regresar (a la cárcel) no es fácil”, comentó Gutiérrez.

En los últimos días se han registrado piquetes exprés en Managua, demandando la liberación de más de 80 manifestantes opositores presos.

Estacionamientos de entidades bancarias, iglesias y la Universidad Centroamericana han sido algunos de los escenarios asediados por la policía para reprimir protestas.