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Las sanciones individuales aplicadas este viernes por los gobiernos de los Estados Unidos y Canadá a funcionarios del gobierno de Nicaragua, en esencia son “similares”, consideran exdiplomáticos consultados por El Nuevo Diario, porque ambas son una respuesta a las graves violaciones de los derechos humanos cometidas en este país, desde abril 2018.

El exembajador de Nicaragua, Bosco Matamoros considera que las sanciones de Estados Unidos se focalizan también en temas económicos, pero en el caso de la Ley Global Magnitsky y la Nica Act se enfocan más en las violaciones de los derechos humanos.

Explicó que la legislación de Canadá, o “Ley de Medidas Económicas Especiales”, también es aplicada a un estado extranjero o nacional, donde un nacional o extranjero, que sea un funcionario público, haya cometido violaciones graves y sistemáticas de los derechos humanos.

El primer ministro canadiense, Justin Trudeau, se reunió el jueves con Donald Trump, presidente de Estados Unidos.Matamoros aclaró que la Ley Nica Act no afecta programas de educación, salud o de infraestructura. “No los afecta. Eso le tiene que quedar claro a los nicaragüenses”, dijo.

Indicó que “en manos del gobierno está que no se apliquen estas sanciones, tomando pasos concretos, creíbles, de que se está avanzando en el proceso de democratización; la misma Ley se lo dice”.

Las sanciones de Estados Unidos fueron impuestas a cuatro funcionarios del Gobierno de Daniel Ortega, que son Gustavo Porras, presidente de la Asamblea Nacional; Sonia Castro, ministra de Salud; Orlando Castillo, director del Instituto de Telecomunicaciones y Correos de Nicaragua (Telcor); y Óscar Mojica, ministro de Transporte e Infraestructura.

Canadá incluyó en su lista de nueve funcionarios sancionados a Rosario Murillo, Fidel Moreno, Laureano Ortega, Néstor Moncada Lau y Francisco Díaz, quienes fueron sancionados el año pasado por Estados Unidos.

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El también exdiplomático Róger Guevara explicó que las sanciones de Canadá coincidieron con las de Estados Unidos, por “la cercanía y afinidad de ambos países, el paralelismo en cooperación, además de que las autoridades canadienses y americanas constituyen un solo bloque en el exterior”.

“Esas pudieron ser las razones fuertes para que Canadá, simultáneamente, haya aplicado las sanciones junto con los Estados Unidos”, comentó.

Matamoros señala que entre Estados Unidos y Canadá hay “coordinación de la política exterior”, porque ambos comparten un sistema de valores y la visión de la definición de lo que es el sistema interamericano, además, que “a nivel bilateral tienen dos coincidencias: una en los objetivos que están buscando para Nicaragua; y dos, la situación que ellos vislumbran sobre la crisis de Nicaragua”.

Las sanciones se impusieron por la violación a los derechos humanos en Nicaragua. Archivo/END

John Bolton, asesor de seguridad nacional de Estados Unidos, dijo que las sanciones de ambos países son parte de los esfuerzos conjuntos para defender la democracia y los derechos humanos en el hemisferio occidental. “Estamos comprometidos a trabajar juntos con nuestros socios regionales para asegurar que la democracia y el Estado de derecho se restablezcan en Nicaragua”, dijo Bolton en Twitter.

Mínimo esfuerzo

Los exdiplomáticos nicaragüenses consideran que el Gobierno de Nicaragua tuvo el tiempo “suficiente” para evitar la aplicación de estas nuevas sanciones, pero solo hizo “el mínimo esfuerzo para tratar de alcanzar máximos resultados”.

Matamoros dijo que si no hay un cambio, Nicaragua puede llegar al fondo de la crisis política y socioeconómica.

Guevara señaló que el efecto a lo externo del país es que el gobierno de Nicaragua va quedando con funcionarios que son considerados como “delincuentes a nivel internacional, evidentemente, eso no acredita a un gobierno ni fortalece su legitimidad, por el contrario, lo debilita”.

El augurio de Matamoros, frente a la próxima reunión de la Organización de Estados Americanos (OEA), en Medellín, Colombia, es que “no habrá una expulsión de Nicaragua”.

Explicó que no se debe a un asunto del número de votos que se pueda conseguir, sino por los procesos que establece el artículo 20, del envío de buenos oficios antes de suspender a un estado miembro de la OEA.

El exdiplomático consideró que lo que sí van a realizar los estados miembros es la demanda del respeto de los derechos humanos, el cumplimiento de los acuerdos, el regreso de los organismos de derechos humanos, el seguimiento de la situación, el ingreso del Grupo de Trabajo para Nicaragua.

Guevara prevé, en el supuesto de que Nicaragua sea expulsada de la OEA, “más sanciones de carácter colectivo”, en las que el pueblo de Nicaragua “la va a pasar muy mal”.