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La calidad en la educación pública será el reto que tendrá que asumir el ministro de Educación, Miguel De Castilla, el próximo año. Una enseñanza inclusiva y pertinente, mejores mobiliarios e infraestructura escolar, docentes capacitados y con un salario digno, es parte de lo que piden especialistas en el campo de la educación y sindicatos magisteriales.

Luz Danelia Talavera, Coordinadora del Foro de Educación y Desarrollo Humano (FEDH), valoró la gestión del ministro de Educación y señaló como un gran paso el hecho de que miles de niños pobres ingresaran a las aulas de clases y se les resarciera el derecho humano a la educación.

Talavera aplaudió el hecho de que se ampliara la cobertura al eliminar los cobros en las escuelas, pero esto a su vez provocó un desabastecimiento en los centros educativos, expresó la educadora.

“El Mined no tuvo la capacidad de suplir todos los recursos necesarios para lograr la calidad en la educación, sin embargo, éste es un aspecto que tiene que ser comprensible, ya que en un año no se puede lograr todo”, dijo la especialista.

Según datos proporcionados por el ministro De Castilla, la matrícula de este año ascendió a un millón 630 mil 672 estudiantes. De éstos, un millón 344 mil 925 correspondieron al sistema público de enseñanza, aumentando la matrícula a un poco más de cien mil alumnos nuevos en comparación con 2006.

Talavera lamentó que todavía existe medio millón de niños fuera de la escuela, e instó al gobierno a trabajar para que estos pequeños ingresen al sistema educativo, y que se cumpla con las Metas del Milenio de lograr la universalización de la educación primaria en 2015.

Formar el modelo de persona
Para Ruth Danelia Fletes, miembro del Foro de Educación, este año fue importante para las organizaciones de la sociedad civil, pues se permitió la participación de todos los organismos nacionales e internacionales en la transformación del currículo escolar.

“El currículo recoge en su estructura el modelo de persona que queremos formar”, dijo Fletes. Agregó que por eso se debe tomar en cuenta la diversidad social, cultural y étnica, además de la educación especial. Afirmó que cada subsistema tiene sus particularidades y necesidades, especialmente en el Caribe de nuestro país.

“Esto es positivo, pero a la vez negativo, ya que los maestros no han terminado de asimilar un cambio en el sistema de enseñanza cuando ya viene otro. Lo bueno es que en este nuevo modelo curricular los docentes han hecho aportes de cómo hacer mejor su labor, y esto es medular en el sistema educativo”, añadió Fletes.

Agregó que en la agenda consensuada que sostuvieron las organizaciones de la sociedad civil, se concluyó que todavía quedan temas pendientes, como la reactivación del Foro Nacional de Educación, el cual vendría a ser el regulador y el articulador del sistema de educación básica, técnica y superior.

Comentó que su colaboración en la intervención curricular partió desde el estudio que realizó el Ideuca sobre la participación de los maestros en el sistema de enseñanza, sin embargo, la investigación arrojó que la contribución de los docentes era nula.

Reproducimos pobreza
El Foro de Educación y Desarrollo Humano propició varios eventos donde se informó sobre los aspectos que considera deficitarios en el sistema de enseñanza pública, y se comprobó que existen vacíos en el currículo, pues no se había tomado en cuenta la participación de los maestros, siendo éstos la parte más sustantiva de la educación.

“Estamos viviendo tiempos difíciles en la educación, en el sistema público vemos escuelas pobres donde se reproduce la pobreza. Tenemos escuelas pobres, niños pobres, y maestros pobres, no existe la motivación”, dijo Talavera.

Además, afirmó que la calidad de la enseñanza está ligada al mejoramiento de vida del maestro. “Nadie se puede plantar frente a un pizarrón si anda cargado de pobreza, si dejó a sus hijos solos y sin comer, si se levantó a las cuatro de la madrugada para dejar hechas las cosas de la casa, y si hace más de dos turnos para poder llevar comida a su casa”, expresó la especialista en educación.

No al apostolado
Talavera indicó que los tiempos han cambiado, que hay que retomar la mística de la enseñanza, pero los maestros ya no pueden ser vistos como apóstoles de la educación. “Nuestra demanda para el próximo año académico es la calidad de la educación ligada al mejoramiento del nivel de vida del docente”, agregó.

“Ya no podemos apelar al modelo del apostolado, tenemos que verlos como profesionales que tienen que ganar de acuerdo a lo que hacen por el país. Muchos de los maestros dejan las escuelas para ir a trabajar a las zonas francas, y de paso no asumen una responsabilidad tan trascendental, como es formar a los nuevos ciudadanos”, añadió Talavera.

Para el dirigente sindical de Anden, José Antonio Zepeda, el Mined necesita un presupuesto de seis mil millones de córdobas para 2008, el cual permitiría un sustancioso incremento salarial para los docentes. “El Ejecutivo planteó cuatro mil 363 millones, y el titular del Mined, Miguel de Castilla, solicitó mil 400 millones de córdobas adicionales al presupuesto de la cartera, pero esto es insuficiente”, expresó Zepeda.

El profesor José Siero, dirigente de la Unidad Sindical Magisterial, comentó que esperan lograr un incremento salarial superior al 50%, con el fin de lograr nivelarse con el salario que tiene el resto de maestros en la región. “No vamos a aceptar un incremento menor del 30%, a como plantea el gobierno, y si lo negocian así, ellos ya conocen nuestros métodos de lucha”, sentenció el docente.

Deficiencia en la enseñanza
En lo que coinciden los entrevistados es que existen muchas deficiencias en el sistema de enseñanza, sumadas a la poca motivación del maestro y los mismos estudiantes, pero además hay que sumarle el empirismo en el sistema público de educación.

De Castilla afirmó en la presentación del informe final, que este año se contrataron tres mil 371 nuevas plazas para cubrir la demanda escolar, lo que aumentó la cantidad de maestros en el país a más de 40 mil. “También se logró que seis mil 207 docentes empíricos de primaria fueran beneficiados con cursos de profesionalización”, dijo.

Para Talavera se tienen que redefinir las políticas públicas nacionales para que en verdad tengamos una educación de calidad, de cara a la globalización y a todos los cambios que se están dando en el mundo.

“La calidad indica el hecho de que los niños tengan dónde sentarse, que los maestros cuenten con materiales didácticos, que tengan acceso a la informática y a las nuevas tecnologías, que los chavalos estén bien alimentados y que los docentes estén bien remunerados y capacitados, sólo así lograremos la calidad en la educación”, concluyó Talavera.