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El total de días de subsidio en 2017 fue de 755,996. El gasto de las fotos y videos que tienen en su poder los ciudadanos son clave para continuar y profundizar las investigaciones sobre violaciones a los derechos humanos ocurridos en Nicaragua desde que estalló la crisis en abril del año pasado, dice un experto de la organización británica Bellingcat. Giancarlo Fiorella, de origen venezolano y quien vive en Toronto, Canadá, afirma que con los videos y fotos en manos de los ciudadanos y usando herramientas digitales, se puede identificar a los parapolicías que reprimieron a la población.

“Al investigar, observar las imágenes y videos de las personas que aparecen en diferentes lugares, se podría entonces tener resultados para identificarlos”, sostiene Fiorella.

Bellingcat es una organización especializada en investigar abusos a los derechos humanos, usando información pública y de redes sociales.

¿Hay interés por seguir investigando lo acontecido en Nicaragua?

Sí, la cantidad de información de fuente abierta que existe de las manifestaciones del año pasado en Nicaragua es inmensa, las redes sociales están llenas de fotos y de videos que los mismos ciudadanos tomaron y esa evidencia, esas imágenes, pueden ser usadas para hacer más análisis sobre esos hechos. Es un tema de tiempo. En este momento estoy trabajando en Latinoamérica. Una de las cosas que estamos haciendo en Bellingcat es apoyar a los periodistas de la región, para colaborar con ellos y ver si podemos hacer investigaciones conjuntas.

De esos hechos, ¿qué falta investigar?

Sería interesante identificar a los líderes de los grupos paramilitares. En el caso de Nicaragua, ellos estaban muy atentos, porque sabían que eran observados y tenían las caras muy bien tapadas. Pero al investigar, observar las imágenes y videos de las personas que aparecen en diferentes lugares, se podría entonces tener resultados para identificarlos, se podría, mirando la forma del cuerpo, la estatura, si es gordo o flaco o tatuajes que no se pueden cubrir, ese tipo de cosas deja conectar gente a través de fotos y videos. En los audios se podrían escuchar los nombres o sobrenombres (apodos) que se mencionan. Si un equipo se sienta a tratar de identificar gente a través de ese tipo de cosas, por las características físicas, saldría información. El otro aspecto sería rastrear con más rigor de dónde salieron las armas. Tengo entendido que no es fácil que alguien encuentre o adquiera armas de guerra en Nicaragua. Tratar de rastrear cómo salieron esas armas para uso de paramilitares sería muy interesante, así como identificar a la gente que participó en estos grupos.

Fiorella dice que parte de su trabajo es darle voz a quienes sufren represión. José Isaac Espinoza/END

Para estas investigaciones ¿cuál es la parte compleja en el caso de Nicaragua?

Ha sido complejo poder obtener o encontrar imágenes de referencia para geolocalizar videos y fotos. Hay partes del mundo donde existen muchas imágenes de referencia, servicios como Google que toman fotos de ciudades alrededor del mundo y esas se usan con mucha frecuencia para verificar que una imagen fue tomada en Nueva York u otra ciudad del mundo.

En muchas partes existen esos servicios que nos dan muchas imágenes de referencia. Pero de Nicaragua no hay muchas imágenes de referencia, entonces al querer obtener una, se hace un poco difícil y eso tarda el trabajo de geolocalización de un lugar específico. En las redes sociales hay fotos y videos. Si alguien toma una foto de una manifestación, por ejemplo, en Managua, y la publica en una red social, esa imagen para nosotros es útil y llamamos imagen fuente, puede ser la foto de alguien arremetiendo a los manifestantes. Pero para verificar que esa foto, que tenemos como imagen fuente, fue tomada donde se dice que se tomó, hay que encontrar imágenes de referencia que son fotos del mismo sitio que se tomaron en otra oportunidad y que se pueden ubicar por los servicios que ofrece, por ejemplo, Google.

Si uno es nicaragüense, puede reconocer de inmediato un lugar de Managua y decir: “mirá, esa es la gasolinera que está en tal esquina”, pero a un investigador que vive en Toronto o de alguna corte penal que nunca ha estado en Nicaragua, se le complica saber dónde queda el lugar que aparece en la imagen o el video y, entonces, debe verificar la autenticidad de la imagen para darle el peso jurídico y en ese momento se necesitan imágenes de referencia.

¿Estas investigaciones sirven como evidencia para acusar por crímenes?

Para darle peso jurídico a una foto o video en Twitter o que aparece en Facebook, se requiere aplicar pruebas de rigor que permitan presentarlo como evidencia, según sea el caso. Por ejemplo, a la Corte Penal Internacional o una corte de ley en cualquier parte del mundo. Es importante verificar que las fotos o el video de verdad muestren lo que dice que muestra y que fue grabada donde dice que fue grabada. También se debe constatar el mes, día y la hora en que se tomó la foto o video.

Entonces, en Bellingcat se usa tecnología para geolocalizar imágenes y videos, para determinar el tiempo en el cual fueron grabadas. El proceso se hace para dar peso jurídico a las imágenes que se publican en las redes sociales que puedan ser usadas en un procedimiento legal. Creo que se tiene que hacer el intento de impulsar un caso (legal) de lo ocurrido en Nicaragua, porque la información existe y está disponible.

En el artículo que escribimos sobre la represión en Nicaragua se vio claramente que había una conexión muy fuerte entre las autoridades nicaragüenses y los grupos paramilitares, entonces, ese vínculo nos dice que el Gobierno estaba involucrado en las muertes que se asocian a esos grupos paramilitares. Hay evidencia que existe en las redes sociales y falta buscarla con paciencia, con tiempo y con mucho esfuerzo para verificarla y armar un expediente de evidencia de lo que incluso pueden ser crímenes de lesa humanidad.

¿Quién suministra las imágenes de referencia?

Hay varias fuentes. Cuando hablamos de imágenes de referencia podemos hablar de imágenes de satélites, hay varios servicios que nos dan imágenes de satélites o que facilita eso al investigador de fuente abierta. Por ejemplo, Google Maps, que toman fotos de satélites con frecuencias y esas puedan ser usadas como imagen de referencia, también hay fotos que toman los turistas.

Imaginemos que alguien se va de vacaciones a algún lugar y toma fotos y las publica en Facebook o Twitter o en algún servicio de imágenes y esas también pueden ser usadas como imagen de referencias. Google toma fotos satelitales a ciertas partes del mundo con más frecuencia. Norteamérica está muy bien mapeada con el servicio de Google. Si uno ingresa a Google Maps y busca imágenes de satélites de Nicaragua, se da cuenta que las hay, pero no son de alta resolución, pero no creo que sea por una acción deliberada de Google, sino que es por un tema de recursos y prioridades.

¿Hay muchos países como Nicaragua, con pocas imágenes de referencia?

En el caso de Google, hasta donde sé, Nicaragua, junto a Venezuela, El Salvador y Paraguay no tienen muchas imágenes de referencias del camioncito de Google que se maneja en las ciudades tomando fotos a las calles, pero esperamos que esto vaya cambiando, porque en la medida que pasa el tiempo, Google se va metiendo en más países.

Desconozco con exactitud por qué no existen de Nicaragua imágenes tomadas por el camioncito de Google, pero el hecho es que no existen. Quizás podríamos hablar de que los gobiernos autoritarios tratan de bloquear el flujo de información. En el caso de Corea de Norte, estoy seguro de que ese es el caso. Los países tienen diferentes leyes de privacidad.

En Alemania, por ejemplo, si pasa el carro de Google por determinado lugar, puedo tomar muchas imágenes, pero se tiene la opción que te da la ley alemana, de que se puede pedir a Google que borre una casa y que no aparezca en el mapa, el ciudadano le puede pedir a Google que le borre su casa.

¿La investigación sobre Nicaragua provocó alguna reacción contra ustedes?

De los artículos que he publicado, el referido a Nicaragua provocó más reacciones que ningún otro. Muchas personas me escribieron acusándome de ser cualquier cosa y en los comentarios hechos al mismo artículo se observa eso. Una de las críticas, entre comillas, era preguntar por qué no se hace esa investigación con los terroristas estudiantes, manifestantes, por qué no hacen el análisis de cómo los estudiantes andan matando gente con armas de guerra, hubo reacciones así, tal como ocurre en Venezuela, donde el Gobierno dice que los violentos son los manifestantes.

Tengo entendido que en Nicaragua también murieron policías en las manifestaciones, no dudo que en algún momento alguien armado mató a un policía. Hay dos bandos en este caso, por llamarlo así, está el Gobierno y la gente de Nicaragua. El punto es que el Gobierno tiene todo el poder y puede disponer de armas y dinero en este conflicto, el Gobierno tiene voz, medios de propaganda, entonces, parte del trabajo del periodista debe ser darle voz a quien no la tiene, a la gente que sufre por la represión.

Creo también que quienes criticaron la investigación sobre el uso de armas de fuego por parte de los paramilitares durante la represión pueden ser parte de algún mecanismo de propaganda del Gobierno, tal como ocurre en Venezuela. Sigo impresionado con el nivel de organización y con la capacidad que tienen los paramilitares en Nicaragua para adquirir armas de guerra.

En verdad lo que se ve en Nicaragua en este aspecto tiene un nivel más alto de lo que se ve en Venezuela, en lo referido al tema de las armas. La cantidad de armas que vi durante las semanas haciendo la investigación sobre Nicaragua fue impresionante, armas que nunca he visto en Venezuela en manos de grupos paramilitares y la diferencia también se ve en el número de muertes. La cifra de personas muertas en las manifestaciones en Nicaragua fue más alta durante un tiempo mucho más corto, en comparación con lo que sucede en Venezuela.

Vale mencionar que también que se hacen campañas en las redes sociales como parte de estrategias con el fin de confundir a la gente, quieren que las personas se rindan y renuncien a estar informados, porque cualquiera puede decir: “mirá, hay tanta basura en las redes sociales y no sé qué es verdadero o falso, entonces, ya no me meto a seguir noticias”. Esa estrategia es parte de los actores poderosos, de los gobiernos en dictaduras, lo que quieren es que la gente no se informe y es un reto enfrentar esto. Lo que hacemos desde Bellingcat es tratar de ayudar a las personas a identificar noticias falsas, chequeando imágenes, verificando videos.

¿Cuál es el origen de Bellingcat?

El fundador de Bellingcat es de Inglaterra. Hay que resaltar que la comunidad que vio nacer a Bellingcat se encuentra en Internet. Lo que estamos tratando de hacer, en mi posición como investigador y entrenador de América Latina, es crear la conciencia, que ya existe en Europa, sobre la importancia y efectividad de las investigaciones de fuente abierta, enseñarla para que se pueda usar en la región para hacer investigaciones de cualquier tipo.

¿Cuáles son los casos de investigaciones más sonados que ha hecho Bellingcat?

Se destacan dos casos o investigaciones. Uno es del avión MH17, que fue derribado por los rebeldes rusos (avión de pasajeros derribado en Ucrania por un misil en el que viajaban 298 personas, el 17 de julio del 2014) y el caso del señor ruso (Serguéi) Skripal y su hija (Yulia), a quienes trataron de envenenar unos agentes rusos en Inglaterra, el año pasado.

Las investigaciones se hicieron con fuentes abiertas (evidencias encontradas en redes sociales y corroboradas con técnicas de geolocalización) dejando resultados con sólidas evidencias. En Latinoamérica no se ha hecho aún ese tipo de investigación, pero no quiere decir que no se pueda hacer o que no va se va a hacer. Lo que pasa es que se necesita tiempo y personal. En mi caso, el primer artículo que escribí fue sobre Venezuela, luego hice la presentación de lo ocurrido en Nicaragua, pero hemos hecho investigaciones en Colombia y hemos colaborado con investigaciones en México.

Las investigaciones de fuente abierta son como un rompecabezas, cuando surge un caso y sale una foto que toca verificar, a veces el rompecabezas se resuelve relativamente rápido. Si algo pasa en la ciudad de Nueva York, entonces, se encuentran rápido las imágenes de referencia, mientras que en otras partes como Nicaragua y Venezuela no existen y se hace difícil el trabajo, pero no imposible.

Hice una investigación sobre un ataque a una comunidad indígena en Venezuela en diciembre, esa es una región del país muy remota que se llama Canaima, donde llegan muchos turistas. Entonces, en este caso, también se usaron como imágenes de referencia las fotos y videos que del pueblo habían compartido los turistas en las redes sociales. Para los posibles casos en Nicaragua se revisa Google y, si no hay muchas imágenes o no existen sobre determinado lugar, entonces queda utilizar todas las herramientas para buscar en las redes de Internet los videos o fotos que se hayan publicado sobre el lugar en específico.

¿A Bellingcat la han señalado de hacer montajes, para refutar su trabajo?

Sí, ha sido acusada de eso, pero nuestras publicaciones son muy transparentes. Cuando hacemos una investigación, no solo publicamos los resultados, sino que también publicamos paso por paso como hemos hecho para llegar a un resultado. La idea es que si alguien no nos cree y tiene dudas, esa persona puede verificar nuestro trabajo siguiendo los pasos que hicimos y ver que los resultados son los mismos.

Si cometemos un error, esa metodología permitiría al usuario, a la persona que está leyendo el artículo, detectarlo y alertarnos del error. Los temas que se han manejado, los dos casos más famosos involucran a Rusia y al Gobierno ruso no le gusta mucho lo que está haciendo Bellingcat y ha habido ocasiones en que medios de comunicación rusos y hasta el embajador ruso en las Naciones Unidas han arremetido contra Bellingcat por esos casos, porque sacamos a luz cosas que ha hecho gente vinculada con Rusia. Pero se puede investigar no solamente a gobiernos, sino a compañías, grupos armados, un actor poderoso, a quienes actúan de manera ilegal.

¿A quiénes han investigado en Latinoamérica, se les vincula con Rusia?

Rusia tiene una presencia que se siente en muchas partes. En el caso de Venezuela, una de las investigaciones publicadas tiene que ver con la llegada de unos actores rusos a Venezuela a finales de marzo. Nos tocó verificar que los aviones rusos que fueron fotografiados en el aeropuerto Maiquetía (de Venezuela) de verdad habían estado allí. En el caso de Nicaragua, no conozco ese vínculo tan cercano que tiene con Rusia. Cuando uno dice que Nicaragua y Rusia son aliados, ¿qué quiere decir eso? ¿Qué clase de apoyo le está dando Rusia a Nicaragua? ¿Apoyo financiero o de otro tipo? La información de fuente abierta puede dar un gran aporte a esto. Puede haber evidencia de ese apoyo en las redes sociales.

¿Quién es Giancarlo Fiorella?

Giancarlo Fiorella (33 años) es de origen venezolano y tiene una maestría en Estudios Sociolegales de la Universidad de York. También cursa un doctorado en Criminología en la Universidad de Toronto.

Es investigador y capacitador para Latinoamérica de la organización Bellingcat, con sede en Londres, y especializada en hacer investigaciones con fuentes abiertas, es decir, toda la información pública que se encuentra en las redes sociales o Internet, que incluye fotos y videos publicados por los usuarios de las distintas plataformas sociales.