•  |
  •  |
  • Edición Web

El embajador de Estados Unidos ante la Organización de Estados Americanos (OEA), Carlos Trujillo, dijo en una entrevista a la Voz de América que conversó con nicaragüenses excarcelados para hablar sobre la crisis en Nicaragua.

La reunión se dio en las actividades paralelas a la 49 Asamblea General de OEA, que comienza este miércoles en Medellín, Colombia.

"(Los excarcelados) me contaron las condiciones que vivieron, la manera arbitraria en que fueron detenidos y los más de 80 manifestantes que siguen estando detenidos en Nicaragua", aseguró el embajador.

Trujillo es el embajador de la OEA que hizo más énfasis a la crisis que sufre Nicaragua, cuando miembros de la sociedad civil de América manifestaron sus demandas en materia de derechos humanos, durante en una actividad celebrada este miércoles.

En el evento, titulado “Diálogo de los Jefes de Delegación con los representantes de las organizaciones de la sociedad civil y otros actores sociales”, Trujillo denunció que en Nicaragua y Venezuela se ha roto el orden democrático.

“La crisis de Venezuela y Nicaragua es un tema de mayor relevancia, como lo son otros temas relacionados a violaciones de los derechos humanos en la región, queremos trabajar en la paz, queremos librarnos de estos delitos porque esto nos impide seguir creciendo”, señaló Trujillo.

En una conferencia de prensa dirigida esta tarde por el secretario general de la OEA, Luis Almagro, y por el Ministro de Relaciones Exteriores de Colombia, Carlos Holmes Trujillo, se dejó claro durante la Asamblea General Ordinaria habrá un espacio especial para abordar la crisis de Nicaragua.

En el contexto del evento regional, se debatirá una propuesta de resolución sobre la situación de Nicaragua, en la cual se pretende crear una comisión de alto nivel para ayudar a solucionar la crisis sociopolítica del país.

Esa comisión tendrá un plazo de tres meses para emitir un informe definitivo sobre la crisis en Nicaragua.

Desde abril del año pasado, Nicaragua atraviesa una crisis que ha dejado a más de 325 muertos y una economía en grandes dificultades.

Varios países de América han demandado al gobierno un diálogo “franco” que solucione la situación.