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Producto de la creciente invasión de colones que han provocado graves daños ambientales en el corazón de Bosawas y por el tráfico ilegal de las tierras que han ocasionado el despojo de las áreas de cultivos tradicionales, el gobierno territorial indígena (GTI) Mayagna Sauni As, asentado en núcleo de la reserva, en el municipio de Bonanza, triángulo minero, ha decretado estado de emergencia.

En el decreto los comunitarios señalan incluso operaciones del crimen organizado en su territorio de parte de los invasores ocasionando inseguridad a las comunidades indígenas, amenazas, persecución, secuestros de líderes y un alto riego de la vida de los comunitarios.

La invasión ha alterado la cultura, las tradiciones, las costumbres, las creencias y la cosmovisión con la naturaleza de la cultura mayagna, que por años han sido los guardianes de las espesas montañas de Bosawas, reafirma Jadder Lewis Mendoza, especialista en pueblos indígenas y desarrollo.

“Hay pérdida territorial, se rompe la continuidad cultural que está vinculado a sus medios de vida en el entorno”, comenta.

Lewis Mendoza explica que la autoridad territorial puede declarar una emergencia que primero cala en sus comunidades de forma vinculante y debe ser tendido por el estado como garante de las salvaguardas de los derechos colectivos.

Exigen atender emergencia

En el decreto, los comunitarios exigen a las instituciones competentes tomar acciones inmediatas de la situación, "manifestamos que las instituciones competentes, Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales (Marena), Batallón Ecológico del Ejército de Nicaragua, Policía Nacional, Procuraduría General de la República (PGR), Ministerio Público, Corte Suprema de Justicia y Alcaldía, den una solución inmediata ante esta crisis que vive el territorio”, reza el decreto.

El GTI basa su decreto de emergencia en una serie de deberes y garantías consignados por el Estado de Nicaragua, entre ellos los acuerdos y convenios internacionales de OIT, sobre los derechos de los pueblos indígenas y tribales y retomado el compromiso ineludible del Estado de Nicaragua sobre los derechos a favor de los pueblos originarios.

El territorio Mayangna Sauni As (MSA) tiene una extensión de 163,810 hectáreas, donde viven 16 comunidades, con una población aproximada de 8,000 personas.